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por Abraham
Lama
LIMA, sep (IPS) El gobierno de Perú
cerró el paso de las transnacionales petroleras sobre la última
selva deshabitada del planeta al declarar el valle del Candamo
como santuario biológico, en parte presionado por el éxito
internacional de un documental.
Rodeado de montañas que lo protegen desde
el periodo pleistocénico, el Candamo fue durante millones
de años un territorio tropical virgen de gran diversidad biológica.
Se trata, debido a ese aislamiento, de un refugio natural
de especies de flora y fauna únicas en el planeta.
"Es un ecosistema vulnerable y desconocido de una belleza
indescriptible, una cuenca completa y autosuficiente. Si nadie
lo perturba, podría seguir existiendo independientemente de
lo que ocurra en el resto de la Amazonia", comentó el arquitecto
Eduardo Nycander.
Pero debajo de ese paradisiaco escenario hay petróleo. Hace
cuatro años, la transnacional estadounidense Mobil Oil obtuvo
autorización para buscar y extraer petróleo en el valle.
La concesión alarmó a la comunidad científica mundial y a
las organizaciones ambientalistas. Una de ellas, Conservación
Internacional, logró obligar a la empresa a aceptar un plan
de explotación que minimice el inevitable impacto de sus actividades
en el valle.
Mientras, el cineasta Daniel Winitzky realizaba "Candamo,
la última selva sin hombres", que retrata el paraíso amenazado
por Mobil Oil.
El film describe al valle del Candamo a través de los ojos
y la palabra de tres nativos, Mishaha, Melo y Manu, quienes
se interpretan a sí mismos mientras remontan en canoa un río
hacia el escondido valle.
"La virtud de Winitzky fue no presentarse como un Indiana
Jones, de visión pintoresquista y externa, sino dejar que
los protagonistas auténticos hablen", señaló el periodista
Raúl Serrano.
El film fue premiado en varios festivales y será difundido
en breve por Discovery Chanel, cadena de televisión para abonados
vista en 150 países. La protección al valle dispuesta por
el gobierno peruano obligará a Winitzky a modificar el final
de su película para su emisión en la cadena.
"La retirada de Mobil Oil del valle del Candamo es como esas
películas de antaño en que el héroe libera a la niña cautiva
y hace huir al malvado petrolero que le quitó sus tierras",
dijo Roger Rumrrill, experto independiente en asuntos amazónicos.
"Es una historia simpática, porque el héroe se impone haciendo
una película ecologista, que gana premios internacionales,
conmueve a la opinión pública y convence a las autoridades
peruanas a proteger el valle del Candamo", añadió Rumrrill.
"Pero esa victoria es solo el primer round. No basta declarar
zona protegida al valle. Es necesario, además, establecer
allí un plan adecuado y autosustentable de manejo", concluyó.
Mobil Oil había anunciado en agosto su sorpresiva retirada
del Candamo y la devolución del control de ese territorio
al Estado peruano.
Otra empresa petrolera, la francesa Elf Aquitaine, transmitió
al gobierno su interés en sustituir a Mobil Oil en el Candamo,
pero la incorporación del valle al Parque Nacional Bahuaje-Sonene
lo convirtió en un santuario natural protegido por ley.
La decisión gubernamental satisfizo a Antonio Brack, el principal
experto peruano en recursos genéticos, para quien se trata
de "un triunfo de la causa ambientalista contra el criterio
imperante hasta ahora, que prioriza a la explotación".
Rumrrill también aplaudió la decisión gubernamental. "No se
puede apostar por el petróleo, que es un recurso agotable,
en detrimento del bosque, que es un recurso renovable, prácticamente
eterno si no traicionamos su vocación", dijo.
"Pero no basta crear áreas protegidas por el estado. Hay que
protegerlas de verdad, desde una perspectiva moderna, mediante
programas de manejo forestal que cierren el paso al apetito
de los mineros y madereros y a las prácticas irresponsables
y depredatorias de los colonos", agregó.
Brack, autor del "Diccionario Enciclopédico de Plantas Utiles
del Perú", señaló que una ley promulgada en 1997 establece
los planes de manejo a ponerse en práctica en los ocho parques
nacionales, con 3,5 millones de hectáreas, y las nueve reservas,
con otros 3,2 millones.
Eliminado el riesgo petrolero, la amenaza
subsistente para el Candamo es la explotación aurífera en
el departamento de Madre de Dios, donde se encuentra el valle,
advirtió Brack.
"Para extraer una tonelada de oro se vuelcan 22 toneladas
de mercurio, elemento que se volatiliza y retorna al suelo
con la lluvia, donde es asimilado por los peces que consumen
los humanos, a los que provoca daños irreversibles. La migración
de los peces extiende el daño a otros ríos", dice.
Para la mayoría de los ambientalistas peruanos, el manejo
de los parques nacionales debe basarse en la promoción del
ecoturismo, que ha demostrado ser una actividad rentable no
depredadora y con gran capacidad de generación de empleo.
"Actualmente, llegan 25.000 turistas por año a Madre de Dios,
y el ecoturismo en esa zona puede captar fácilmente por lo
menos 100.000 de los 600.000 turistas que visitan Cusco todos
los años", concluyó Brack.
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