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por Jaya
Ramachandran
LYON, Francia, sep (IPS) Una nueva
organización de pueblos indígenas criticó a los países del
Norte industrial por hacer "una farsa" de las conversaciones
sobre cambio climático en curso en esta ciudad francesa.
El Foro de Pueblos Indígenas y Otras
Comunidades Locales sobre el Cambio Climático busca formalizar
su participación en las negociaciones para incluir en éstas
los intereses indígenas.
"Las propuestas de los países industrializados para comprar
el derecho de seguir contaminando la atmósfera plantando más
árboles convierte a las negociaciones de cambio climático
en una farsa", declaró Héctor Huertas, dirigente indígena
de Panamá, hablando por el Foro.
"No sólo son los pueblos indígenas de los pequeños estados
insulares que están a punto de perder sus tierras por el aumento
del nivel del agua, sino que... aquellos que viven en los
bosques podrían perder sus tierras... ante las propuestas
de plantar miles de hectáreas de árboles para actuar como
enorme esponja del carbono", dijo Clark Peteru, de Somona.
"La propuesta es pésima, da la impresión de hacer algo cuando
en realidad agrava el problema", agregó Raymond de Chávez,
de Filipinas. Permite a los países industriales contaminar
la atmósfera y arroja el costo social a las poblaciones marginadas,
agregó.
También crea un mercado en las emisiones de carbono que sólo
beneficiará a los países industrializados. "Se harán ganancias
aun cuando los países desaparezcan debajo del agua o las poblaciones
enteras pierdan sus tierras. Es obsceno", dijo.
"Lo que hace falta es un cambio fundamental en la filosofía
relacionada con nuestra relación con la tierra. Sólo así los
países industrializados honrarán sus promesas, de por sí pequeñas,
para reducir sus emisiones de carbono en lugar de jugar mientras
la tierra se quema", concluyó Antonio Jacanamijoy, de Colombia.
Las negociaciones multilaterales para combatir los efectos
negativos del cambio climático ingresaron en una etapa crucial
en la reunión preparatoria intergubernamental que se celebra
en Lyon hasta el viernes.
Estas negociaciones prepararán el marco para la sexta conferencia
de partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre
Cambio Climático, a celebrarse en La Haya del 13 al 24 de
noviembre.
El objetivo de las negociaciones es alcanzar un acuerdo que
permita las ratificaciones necesarias para que el Protocolo
de Kioto entre en vigor.
El Protocolo, acordado en 1997 en Japón, entrará en vigor
90 días después de que lo ratifiquen al menos 55 partes de
la Convención, incluso los países industrializados y aquellos
con economías en transición que representen al menos 55 por
ciento de del total de dióxido de carbono emitido en 1990
por este grupo.
Estados Unidos es reponsable de 36,1 por ciento de las emisiones
de dióxido de carbono en el mundo, la Unión Europea de 24,2
por ciento y Rusia de 17,4 por ciento.
La reunión en Lyon tiene lugar después de que los jefes de
Estado y de gobierno del mundo expresaron el día 8, en la
Cumbre del Milenio celebrada en la sede de las Naciones Unidas
en Nueva York, que harán todo lo posible para que el Protocolo
entre en vigor, preferiblemente para el año 2002.
Más de 2000 representantes de gobiernos, organizaciones no
gubernamentales y del sector privado de 160 países están en
Lyon.
La secretaría de la Convención Marco señaló que la participación
en Lyon del primer ministro francés Lionel Jospin, los ministros
de ambiente de Francia, Dominique Voynet, y de Holanda, Jan
Pronk, la comisaria de la Unión Europea del ambiente, Margot
Wallstroem, y el alcalde de Lyon, Raymond Barre, transformaron
la ronda preparatoria en un asunto político.
Jospin expresó el firme compromiso de Francia, actual presidenta
de la Unión Europea, de trabajar por la ratificación del Protocolo
de Kioto.
Francia adoptó un programa nacional integral para impulsar
el desarrollo de energías renovables, y en julio adoptó la
legislación necesaria que autoriza al gobierno a ratificar
el Protocolo.
El secretario ejecutivo de la Convención Marco, Michael Zammit
Cutajar, dijo que la conferencia de Lyon "ofrece la oportunidad
para concluir los acuerdos iniciales que construirán la confianza
en el éxito político" de las negociaciones.
Ese éxito requiere el "apoyo tangible para la capacidad de
los países en desarrollo de responder al cambio climático,
el reconocimiento de sus formas diversas de vulnerabilidad
e incentivos para transformar su crecimiento económico hacia
caminos que no perjudiquen el ambiente", agregó.
Hasta el momento, 83 gobiernos y la Unión Europea han firmado
el Protocolo, pero sólo 23 países, todos ellos en desarrollo,
lo ratificaron.
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