17 de septiembre del 2000
Va al Ejemplar actual
PNUMAPNUD
Edición Impresa
MEDIOAMBIENTE Y DESARROLLO
 
Inter Press Service
Buscar Archivo de ejemplares Buzón
  Al DIA
Home Page
Ejemplar actual
Reportajes
  Exclusivo para la red
  Análisis
  Grandes Plumas
  Entrevista y P&R
  Ecobreves
  ¿Lo sabías?
  Tú puedes
  Libros
  Galería
Ediciones especiales
Gente de Tierramérica
  ¿Quiénes somos?
  Servicios
  FAQ
Geojuvenil
Espacio de debate hecho por jóvenes y para Jóvenes
Geojuvenil
 

Eduterra
Proyecto educativo

Eduterra

 
Cambio Climático
Proyecto de soporte a negociación ambiental

Cambio Climático

  Inter Press Service
Principal fuente de información
sobre temas globales de seguridad humana
  PNUD
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
  PNUMA
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
Entrevista

Evangelina Villegas/El Universal
Evangelina Villegas/El Universal.


Entrevista con Evangelina Villegas, Premio Mundial de Alimentación 2000


"Un maíz milagroso"

Redacción/Tierramérica


Un nuevo tipo de maíz con doble calidad proteínica y diez por ciento más de grano se cultiva ya en varios países de América Latina, entre ellos México, Brasil, Colombia y Venezuela. Evangelina Villegas, la creadora de este milagroso maíz que podría aliviar la hambruna y desnutrición en el mundo, dialogó en exclusiva con Tierramérica.

CIUDAD DE MÉXICO.- La científica mexicana Evangelina Villegas trabajó muchos años en el mejoramiento industrial del trigo, pero su verdadera pasión ha sido el maíz, el cereal más cultivado en el mundo y fuente de alimento de millones de pobres. Tras tres décadas de ardua labor, Villegas, 75 años, logró una hazaña: crear un maíz con el doble de calidad proteínica y con 10 por ciento más de grano. Este nuevo producto, conocido como "maíz de calidad proteínica" (QPM, por sus siglas en inglés), podría ser uno de los más importantes instrumentos en la lucha contra la hambruna en el mundo.

Por el alcance social de su descubrimiento, Villegas fue galardonada con el Premio Mundial de la Alimentación 2000, junto con el científico indio Surinder K. Vasal.

Villegas, químico bióloga con estudios en las universidades de Kansas y de North Dakota, se convirtió en la primera mujer en ser reconocida con este galardón, instaurado en 1986 por el Nobel Norman E. Borlaug y dotado de 250 mil dólares.

La sede del trabajo científico de Villegas, Vasal y otros científicos que aportaron a la creación del milagroso maíz, es el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), en Texcoco, en las afueras de Ciudad de México.



TIERRAMÉRICA: ¿Por qué era necesario el QPM?

VILLEGAS: El maíz tiene dos aminoácidos esenciales, la lisina y el triptopano, que son los bloques que forman las proteínas y por tanto definen el valor nutricional. Pero una buena parte del maíz tropical y de otras zonas en desarrollo en el mundo es baja en aminoácidos, por lo que nos propusimos revertir ese problema.

¿Cómo se inició la creación de este maíz mejorado?

-Después de un descubrimiento en 1963, en Estados Unidos, donde investigadores de la Universidad Purdue identificaron el gen opaco-2, que mejora la calidad del maíz, incrementando la lisina y el triptopano. El problema era que, pese a tener una alta calidad nutritiva, este maíz tenía muchos defectos: poco peso, poca densidad, era opaco y harinoso y tenía una apariencia que ni a los agricultores ni a los consumidores les gustaba. Y a la hora de cultivarlo era muy susceptible a enfermedades, a las pestes, tanto en el campo como en el almacenamiento. Ese maíz no tenía esperanzas de éxito. Entonces, nuestra tarea fue tomar en ese punto este maíz y trabajar genéticamente para mejorarlo.

Un trabajo que tomó tres décadas.

- Sí, lo iniciamos en 1970 cuando llegó al CIMMYT el doctor Surinder K. Vasal.


¿El método que utilizaron fue básicamente la cruza entre diversas variedades de maíz?

-Sí, todo es cruza, todo es mejoramiento convencional. A veces eran cruzas entre hermanos, a veces entre otras razas, pero todas son cruzas de maíz, de variedades que tuvieran mejor textura, que no fueran tan suaves, que tuvieran mayor resistencia a las enfermedades y a los insectos.

¿Cuál es la diferencia entre su método de trabajo y aquellos que producen transgénicos?

- Este maíz es desarrollado por métodos tradicionales, y trabajamos únicamente con genes de maíz, de diferentes tipos, pero sólo de maíz. Lo transgénico, en cambio, es cuando se usan genes de diversas especies, y se trabaja con ingeniería genética. Ahora, esto no quiere decir que los productos transgénicos son malos, los han hecho parecer pavorosos, pero debemos trabajar en muchos campos, con toda la tecnología que tenemos en nuestras manos.


¿Es posible detallar cuántas cruzas se realizaron o cuántas variedades se usaron para llegar al QPM?

-¡No podría decirlo, eran miles! En el campo se maneja miles de materiales para seleccionar entre ellos y buscar cuáles son las plantas que se va a manejar. Y son variedades que vienen de todas partes del mundo, trabajamos con un germoplasma muy variado.

¿Cómo se ve el maíz QMP, cuál es su aspecto, su color?

- Hay blanco, hay amarillo, pero el color no tiene nada que ver. Nosotros introducimos los diferentes tipos, hay tardíos, hay precoces, para regiones tropicales, subtropicales, para alturas intermedias. Etcétera.

Ya varios países están cultivando el QPM, sobre todo en América Latina y Africa. México tiene el mayor número de hectáreas cultivadas con 300 mil, mientras Brasil tiene 50 mil, Guatemala 3 mil. ¿Se debe a factores culturales?

-Sí, en Mesoamérica dependemos mucho del maíz, al igual que en los países andinos. En México, Guatemala, el Salvador es parte de la dieta básica, sobre todo entre la gente de bajos recursos y en zonas rurales. En otros países el consumo es menor, pero irá acrecentándose. Ya se está cultivando en Brasil, Colombia, Venezuela y Perú. Las expectativas de crecimiento para México son de 2 millones 500 mil hectáreas para el año 2003. En Africa, el consumo del maíz es también muy importante. En Ghana, Burkina Faso, Mali, Sudáfrica, Etiopía ya se está cultivando QPM.

El QPM se cultiva también en China y en India, donde no existe un uso tradicional de este cereal.

-Sí, China es muy importante. En estos días me reuní precisamente con los científicos que están protagonizando la revolución del maíz QPM en China, Ya se está cultivando en varias aldeas, aunque pequeñas. Se calcula que hay unas 400 mil hectáreas cultivadas en China. Pero el maíz es usado allá como alimento de cerdos, lo que está muy bien, también van a producir proteína, proteína animal buena calidad, y los humanos que la consuman se verán beneficiados. En India sí hay regiones donde las personas consumen maíz QPM de manera directa, con mucho beneficio. Ellos también están trabajando en colaboración con el CIMMYT hace mucho tiempo. Pero nuestra idea es impulsar el QPM en los países donde hay un hábito de producción y de consumo. Nosotros no vamos a cambiar las dietas de las sociedades, eso es muy difícil. Con el arroz y con otros cereales, hay otros científicos trabajando, para impulsarlos en lugares donde su consumo es más generalizado.


¿Qué beneficios traerá este maíz para la infancia en particular?

-Este maíz es fundamental para los niños menores de 5 años. En muchos países de América Latina y Africa, los niños de los estratos más pobres que dejan de ser alimentados por la madre, empiezan a tener exclusivamente una dieta con base en maíz. Pero la mayor parte de este maíz es bajo en aminoácidos y por lo tanto, si sólo se alimenta de él, puede provocar desnutrición. Por eso el QPM es fundamental. (Según la ONU, mil millones de personas en países en desarrollo están desnutridas o no consumen suficientes proteínas, y más de la mitad de los niños desnutridos viven en países donde el maíz es parte de la dieta básica).


¿A través de iniciativas como la del maíz QPM y otros, cree que, en las próximas dos décadas por ejemplo, atestiguaremos un retroceso de la hambruna en el mundo?

-Para combatir la hambruna, necesitamos seguir produciendo mucho más alimento a bajos costos, porque cada día tenemos más población, más pobreza, más problemas de desnutricióny malnutrición. Tenemos que seguir trabajando a pasos acelerados. Pero los investigadores solos no pueden hacer el cambio, nosotros dependemos de las autoridades, y es allí donde deben tomarse las decisiones. Pero sí, sí soy optimista.


¿Qué significa para usted el Premio Mundial de la Alimentación?

- Agradezco mucho el premio, estoy muy feliz y el doctor Vasal también. Y mi interés es que con este premio se dé a conocer más el trabajo que hemos desarrollado. Porque para mí el mejor premio sería, como mexicana, ver los campos de México repletos del maíz QPM.

Si deseas conocer más, conéctate a:

www.cimmyt.org
www.wfp.org
www.futureharvest.org


Copyright © 2000 Tierramérica. Todos los Derechos Reservados