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por Gustavo
Capdevila
GINEBRA, nov (IPS) La supervivencia
de la riqueza biológica del mundo está estrechamente vinculada
a la perdurabilidad de las culturas tradicionales y de los
idiomas nativos, según un estudio realizado por el Fondo Mundial
para la Naturaleza (WWF).
La institución conservacionista llegó
a la conclusión de que las zonas de mayor biodiversidad el
el mundo coinciden con los asentamientos de las grandes concentraciones
de culturas nativas.
Existe una estrecha correlación entre la distribución de la
diversidad cultural y la distribución de la biodiversidad,
como se refleja en un informe y en un mapamundi presentado
este jueves por la organización que tiene sede en Gland, Suiza.
La investigación del WWF comprobó la existencia de 4.635 grupos
etnolingüísticos, diseminados por 225 regiones de máxima importancia
biológica, que representan 67 por ciento del total de unos
6.867 grupos etnolingüísticos de todo el mundo.
En los trópicos se registra una concentración mayor de culturas
tradicionales y lo mismo ocurre con la riqueza biológica,
explicó Gonzalo Oviedo, experto del WWF. A medida que uno
se acerca a los trópicos aumenta el número y la variedad de
las especies, dijo.
Pero las lenguas de los pueblos indígenas están desapareciendo
rápidamente y con ellas se desvanece también el conocimiento
ecológico acumulado por esos pueblos a lo largo de su historia
de convivencia con el ambiente.
La extinción de esos idiomas lleva a una pérdida de conocimiento
ecológico, pues, en la mayoría de los casos, la transmisión
de los conocimientos ocurre en forma oral.
Por ese motivo, el WWF reclama que los gobiernos y la comunidad
internacional apoyen de manera decidida a los pueblos indígenas
y tradicionales en el fortalecimiento de sus culturas y sociedades,
así como en el manejo sustentable de sus recursos.
Oviedo trazó un cuadro sombrío del futuro de la mayoría de
esas lenguas, pues en el último siglo han desaparecido unas
600 y la mitad de las 6.000 restantes están ya sea extinguidas
o fuertemente amenazadas.
En los próximos 100 años se habrá perdido 90 por ciento de
esos idiomas, hablados en su mayoría por indígenas.
Las causas de esa extinción son la expansión de los mercados,
las comunicaciones a escala mundial y otros aspectos de la
mundialización que promueven las lenguas dominantes en detrimento
de las nativas, opinó Oviedo.
La pérdida de los idiomas locales significa la pérdida del
principal medio de transmisión del conocimiento, lamento el
WWF.
Pero la entidad acepta que para conservar la naturaleza, los
pueblos indígenas no deben renunciar a sus aspiraciones legítimas
de desarrollo.
El WWF no propone congelar el conocimiento y las tradiciones
culturales, sino que reconoce el derecho de esos pueblos al
autodesarrollo, vale decir, de fórmulas alternativas de desarrollo
que estén determinadas culturalmente y no impuestas desde
el exterior.
El papel del WWF y otras instituciones semejantes será de
apoyar a los pueblos indígenas y a las comunidades tradicionales
a encontrar la manera de desarrollar y fortalecer sus respectivas
sociedades y culturas, cuidando al mismo de manejar sus recursos
de manera sostenible.
La mundialización y la expansión de las fuerzas económicas
y del mercado transforman ese objetivo en un reto difícil,
y por ese motivo, la tarea requiere de alianzas y cooperación
locales y mundiales.
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