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por Andrés
Cañizález
CARACAS, nov (IPS) La situación de
emergencia persiste en el estado venezolano de Vargas, donde
una ola de lluvias dejó sin vivienda a cientos de personas
cuando sólo faltaban cuatro semanas para el primer aniversario
de trágicas inundaciones en la misma región.
Las lluvias torrenciales caídas en ese
estado de la costa norte de Venezuela entre el 15 y 18 de
este mes pusieron al descubierto la frágil situación de miles
de personas en la región, escenario en diciembre de 1999 del
mayor desastre natural en la historia contemporánea del país.
Unas 5.000 personas fueron evacuadas a fines de la semana
pasada, y 800 perdieron vivienda y pertenencias, informó el
cuerpo de Bomberos.
Mientras, miles de afectados por la tragedia de diciembre
de 1999 aún aguardan en ''albergues transitorios'' una solución
definitiva de vivienda. El gobierno de Hugo Chávez confirmó
que tendrán prioridad quienes sufrieron la primera emergencia.
El desastre de la semana pasada en Vargas causó la muerte
a dos personas y puso a 2.500 en situación de riesgo. Unas
500 viviendas resultaron destruidas.
La región fue sacudida el 15 de diciembre de 1999 por aludes
de barro, agua y piedras. No se sabe a ciencia cierta el número
total de personas fallecidas.
Periodistas que el año pasado estuvieron en el lugar de la
tragedia creen que no es exagerada la información de 15.000
víctimas. Hace cinco meses, el ministro de Ciencia, Carlos
Genatios, encargado de las tareas de reconstrucción, mencionó
esa cantidad de desaparecidos.
Por su parte, Defensa Civil registró 400 muertos, mientras
que casi 4.000 personas fueron reportadas como desaparecidas
por familiares o desconocidos.
La disparidad de cifras no debe sorprender, pues no hay censo
actualizado en Vargas, que hace sólo un par de años fue declarado
entidad territorial autónoma. Tradicionalmente, la zona ha
sido lugar de recreación, por lo cual siempre tuvo población
variable, según la época del año.
El regreso de lluvias intensas causó el pánico entre los sobrevivientes
que aún residen en la zona afectada.
En un recorrido por Vargas, pocos días antes de las últimas
precipitaciones, IPS comprobó la fragilidad de decenas de
viviendas y la precariedad de las vías de comunicación.
Sobrevivientes de la tragedia de hace 11 meses comentaron
entonces que no tenían otra opción que permanecer en lo que
les quedaba de vivienda o en lo que habían logrado reconstruir,
debido a su falta de recursos económicos y ante la ausencia
de alternativas.
Este fin de semana, el vicepresidente Isaías Rodríguez anunció
que se ''acelerará la construcción de 6.000 viviendas'' para
dar respuesta a la urgencia, agravada por las últimas lluvias.
Rodríguez dijo que, entre las primeras acciones, se realizará
un censo para saber con exactitud la cantidad de personas
que han perdido viviendas y enseres en los dos desastres naturales.
El estatal Fondo Unico Social (FUS) calcula que unas 15.000
familias están albergadas en refugios transitorios en distintos
lugares del país.
Las consecuencias de las inundaciones y aludes de diciembre
de 1999 se multiplicaron debido a la enorme cantidad de viviendas
construidas en lugares inadecuados o francamente peligrosos,
según el presidente Chávez y especialistas de la Organización
de las Naciones Unidas.
Hace 11 meses, las lluvias convirtieron en torrentes las quebradas
desde la cadena montañosa que separa a Vargas de Caracas.
Aludes de barro, agua y rocas arrasaron casas, inundaron edificios
y llegaron al mar, provocando escenas que horrorizaron al
país.
La Cepal (Comisión Económica para América Latina) calculó
en 3.200 millones de dólares los daños a la infraestructura
causados por la tragedia del último año.
Entretanto, Chávez confirmó que se ha hecho uso de 45 millones
de dólares de varios programas del Estado para afrontar la
emergencia de la semana pasada.
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