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por Danielle
Knight
WASHINGTON, 6 dic (IPS) Activistas
defensores de los animales y el ambiente temen que el alcance
de la Convención sobre Comercio Internacional de Especies
Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) sea reducido
en una reunión que comenzará este jueves en Estados Unidos.
Cientos de delegados de 143 países firmantes de esa convención
discutirán hasta el día 15 en Shepherdstown, en el estado
oriental estadounidense de Virginia Occidental, una serie
de propuestas para reducir las tareas administrativas de la
secretaría de la CITES.
Una de esas propuestas implica disminuir
las actuales restricciones al comercio de animales vivos pertenecientes
a especies amenazadas, o de partes de sus cuerpos, cuando
se trate de especímenes criados en cautiverio y sólo con propósitos
comerciales.
Eso significaría que especímenes de cientos
de especies muy amenazadas, y en especial de osos, tigres
y rinocerontes, sean mercancías legales en un lucrativo mercado
internacional, señaló Will Travers, presidente de la Red de
Supervivencia de Especies, una coalición de grupos defensores
de los animales y el ambiente.
En la actualidad, la CITES exige el acuerdo
de todos los países firmantes para autorizar el comercio de
las especies más protegidas por esa convención y mencionadas
en el Apéndice I del acuerdo, aunque se trate de animales
criados en cautiverio.
En Shepherdstown se prevé elaborar una
lista de especies "en peligro crítico" o cuya cría y mantenimiento
en cautiverio es difícil. Todas las especies que no sean incluidas
en esa lista podrían ser criadas en cautiverio con fines comerciales,
si el país en el cual se realice la cría lo aprueba.
Los participantes en el encuentro de
la CITES "decidirán cuáles especies amenazadas podrán ser
comercializadas y cuáles serán protegidas del comercio", indicó
Travers.
Eso no sólo podría estimular el comercio
de especies en peligro, sino que también "permitiría modalidades
muy crueles de su cría en cautiverio", advirtió en un comunicado
de prensa la Sociedad Humana de Estados Unidos, una organización
defensora de los derechos de los animales.
Conservacionistas y activistas por el
bienestar de los animales están preocupados en especial por
la posibilidad de que se legalice la cría de osos en cautiverio
para la explotación comercial de partes de esos animales,
practicada en la actualidad en China.
Durante miles de años, la bilis y las
vesículas biliares de los osos se han empleado en la medicina
tradicional de China, donde desde los años 80 se practica
en forma intensiva la cría en "granjas" de esos animales con
fines comerciales.
Según la Sociedad Mundial para la Protección
de los Animales (WSPA), con sede en Londres, los operadores
de esas "granjas" capturan osos silvestres para explotar su
producción de bilis.
El proceso de "ordeñar" la bilis implica
un sufrimiento atroz para los osos, los cuales a menudo muerden
sus propias zarpas hasta hacerlas sangrar, para distraerse
del dolor que se les causa, enfatizó Phillip Wilson, de la
WSPA.
Durante 1999 y en este año, la WSPA investigó
varias "granjas de osos" en China, en las cuales la mayoría
de los animales en cautiverio permanecían encerrados en pequeñas
jaulas y eran sometidos en forma diaria a operaciones quirúrgicas
para extraerles bilis.
La organización informó que los operadores
de esas "granjas" admitieron que se proveían mediante la captura
de cachorros de oso silvestres.
La bilis y las vesículas biliares de
osos usadas en medicina tradicional china se obtenían antes
de las especies amenazadas de osos negros asiáticos y osos
pardos tibetanos, pero en la actualidad se extraen de osos
negros americanos, osos polares y osos pardos del Himalaya,
apuntó.
Se ha detectado la exportación ilegal
de productos chinos que contienen bilis de oso a países de
Asia, entre ellos Corea, Filipinas, Japón, Singapur y Taiwan,
así como a Canadá y Estados Unidos.
Wilson destacó que las actividades de
las "granjas de osos" no sólo son crueles e inhumanas, sino
que además establecen un precedente peligroso.
"Si China obtiene permiso para el comercio
internacional legal de productos derivados de los osos, podría
desencadenarse una serie de acontecimientos que afectarían
a poblaciones de osos en todo el mundo", explicó.
La WSPA detalló en un documento divulgado
el martes el alcance del comercio de productos derivados de
los osos en Canadá y Estados Unidos.
En ese informe se indicó que en 51 de
65 comercios que venden productos medicinales tradicionales
chinos en esos países se ofrecían medicamentos elaborados
a partir de bilis o de vesículas biliares de oso, a precios
de hasta 650 dólares.
Wilson afirmó que en la actualidad se
captura a osos norteamericanos para explotar su bilis.
Dos propietarios de comercios de venta
de medicamentos tradicionales chinos en Canadá ofrecieron
a activistas que realizaron la investigación de la WSPA venderles
vesículas biliares de oso y aseguraron que provendrían de
animales cazados en ese país, explicó.
El propietario de otro comercio de ese
ramo en la ciudad sudoriental canadiense de Toronto afirmó
que vendía vesículas biliares de oso provenientes de Rusia,
según el activista.
Practicantes de medicina tradicional
china de otros dos comercios dijeron que la demanda de productos
elaborados a partir de bilis de oso podía causar la caza de
osos silvestres en Canadá, cuyas vesículas biliares no pueden
diferenciarse de las de osos chinos, indicó la WSPA en su
informe.
La propietaria de otro comercio confió
a los investigadores que alguien le había ofrecido venderle
vesículas biliares de oso, añadió.
Cualquier decisión de la CITES que legalice
el comercio de productos derivados de animales criados en
cautiverio amenazará también a los tigres silvestres, dijo
Debbie Banks, una activista en campañas de defensa de la naturaleza
de la Agencia de Investigación Ambiental, una de cuyas oficinas
está en Washington.
"El impacto sobre las poblaciones silvestres
de tigres puede ser devastador, ya que la captura de especímenes
de esas poblaciones sería más barata y más fácil de disimular
si existiera un mercado legal" de productos obtenidos mediante
la cría con fines comerciales", explicó.
Por lo tanto, es crucial que los tigres
sean incluidos en la lista de animales cuya cría con fines
comerciales sea prohibida por la CITES, enfatizó.
Banks sostuvo que hay razones legítimas
para preocuparse, ya que un criador de tigres en Tailandia
pidió en forma pública que ese país cambiara sus leyes para
permitir la venta de partes de tigres cautivos mediante Internet,
la red mundial de computadoras.
En Camboya, las fuerzas de seguridad
incautaron hace poco tigres que según se presume fueron criados
con fines comerciales en "granjas" de Tailandia.
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