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por Ramesh
Jaura
LIMA dic (IPS) La situación económica
y salarial de América Latina y el Caribe mejoró levemente
este año y se espera que la tendencia se mantenga en 2001,
pero esto no implica descenso del desempleo, dice un informe
divulgado hoy en esta capital por la Organización Internacional
del Trabajo (OIT).
El documento "Panorama Laboral 2000"
señaló que la desocupación, uno de los problemas sociales
más graves y de urgente solución de la región, es en lo que
va de 2000 de 8,9 por ciento de la población económicamente
activa, casi igual al año anterior.
Sin embargo, la OIT mantiene la esperanza
de que el crecimiento de 4,2 por ciento estimado para 2001
permita hacer descender el desempleo a 8,1 por ciento.
El estudio, que describe la situación
laboral en general y de los trabajadores de América Latina
y el Caribe, fue presentado este miércoles por Victor Tokman,
director de la OIT para América.
Los 12 países con información disponible
sobre desempleo hasta el tercer trimestre del año, que registran
un promedio de 8,9 por ciento, son Argentina, Brasil, Chile,
Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, México, Panamá,
Perú, Uruguay y Venezuela.
La desocupación bajó en Brasil, que pasó
de 7,7 por ciento en 1999 a 7,5 este año, en Chile de 10,1
a 9,2 por ciento, en Costa Rica de 6,2 a 5,2 por ciento, en
Ecuador de 15 a 14,9 por ciento, en El Salvador de ocho a
siete por ciento, en México de 2,6 a 2,3 por ciento, y en
Venezuela de 15,3 a 14,6 por ciento.
En cambio, en Argentina se registró un
deterioro del desempleo de 14,5 por ciento a 15,4 por ciento,
en Colombia, pasó de 19,8 a 20,4 por ciento, en Panamá de
13 a 13,3 por ciento, en Perú de 8,7 a 10,3 por ciento, y
en Uruguay de 11,9 a 13,3 por ciento.
El informe sobre la situación laboral
en el año a punto de terminar señala que los resultados mejoraron
respecto de 1998 y 1999, cuando la región recibió el impacto
de la crisis nacida en el sudeste asiático en julio de 1997.
También explica que el desempleo tuvo
un desempeño errático a lo largo de la década del 90.
En ese lapso se registró una mejoría
en la situación laboral de Chile, Costa Rica, El Salvador,
Honduras, México, Panamá y Perú, mientras que en Bolivia,
Brasil y Uruguay se mantuvieron las condiciones, pero hubo
un importante deterioro en Argentina, Colombia, Ecuador, Paraguay
y Venezuela.
Sin embargo, "las mejorías no significan
necesariamente que las condiciones laborales alcancen un nivel
adecuado y positivo, pues aquellos que parten de niveles muy
bajos, seguirán en ellos pese al avance estadístico, como
ocurre con Perú", comentó Tokman.
"Estamos en un período de recuperación
económicaa con alto desempleo", ya que la mejoría laboral
está por debajo del promedio de crecimiento económico de la
región, que comenzó a recuperarse después de la recesión causado
por los ajustes que se aplicaron en 1998 y 1999.
Según el estudio de la OIT, todos los
países de la región salieron de esa tendencia recesiva, pero
a diferentes ritmos, y todavía no logran superar los efectos
de la llamada "crisis de la deuda" que se presentó en la década
del 80".
Tokman estima que "en el presente año
el crecimiento de América Latina será de 4,3 por ciento y
que los salarios aumentarán en términos reales como consecuencia
de la estabilidad de una inflación baja y decreciente".
"Pero el desempleo sigue en torno a nueve
por ciento, nivel similar al registrado en 1999. La persistencia
del alto desempleo, pese a la mejoría económica, es consecuencia
de la expansión de la oferta laboral", precisó.
México es el único país en el que se
advierte una reducción del desempleo, que ahora es de 2,3
por ciento, el más bajo de la región.
Aunque el documento no estudia el impacto
de la globalización y la dolarización adoptada en Ecuador,
Tokman indicó que las cifras contenidas en el informe pueden
proporcionar indicios sobre la evolución de dichos aspectos.
"El efecto de la globalización fue evidente
cuando se produjo la llamada crisis asiática, que forzó a
los gobiernos a adoptar políticas de ajuste. Sólo México escapó
a esa tendencia por su asociación con Estados Unidos y Canadá
en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte", comentó.
"México mostró una tendencia a la reducción
del desempleo y un rápido aumento de los salarios reales,
como resultado de su sólida recuperación económica. Sin embargo,
se debe considerar que el nivel actual de poder adquisitivo
de los sueldos en ese país es mucho más bajo que el de hace
20 años", explicó.
En cuanto al efecto de ligar las monedas
nacionales al dólar, decisiones adoptadas en Panamá, luego
en Argentina y este año en Ecuador, el experto dijo que aún
es prematuro anticipar resultados a mediano y largo plazo,
pero advirtió un efecto estabilizador en lo inmediato.
Tokman entiende "que la dolarización
es conveniente en términos de estabilización, pero peligrosa
porque aumenta la vulnerabilidad de la economía de los países
que la adoptan, ya que reduce los instrumentos disponibles
para equilibrar efectos negativos provocados por procesos
exteriores".
"En Argentina, la estabilización económica
y monetaria no ha repercutido en una mejora de la situación
laboral, que se mantiene en los mismos índices desventajosos
generados por la crisis de 1997", aseguró.
En tanto, "la dolarización frenó la inflación
en Ecuador y estabilizó la capacidad de compra de los salarios,
pero hay inquietud sobre lo que pasaría si devalúan sus monedas
Colombia y Perú, los mercados más importantes para ese país".
Otro peligro que enfrenta Ecuador es
una eventual desaceleración de la economía de Estados Unidos",
precisó Tokman.
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