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por Andrés
Cañizález
CARACAS, dic (IPS) La tragedia sigue
viva en el estado venezolano de Vargas, escenario hace un
año de lluvias y aludes que, según cálculos no confirmados
del gobierno, causaron la muerte a 15.000 personas.
El aniversario del peor desastre natural
en la historia de este país se cumple este viernes, mientras
los damnificados insisten en sus reclamos de ayuda y las autoridades
trabajan sin cesar para reparar los daños. Actividades y manifestaciones
descubren las heridas sin cicatrizar.
No se sabe con exactitud la cantidad
de muertos en las inundaciones y aludes en Vargas, estado
con costas en el mar Caribe vecino a Caracas. El gobierno
calcula que al menos 15.000 personas fallecieron, aunque las
autoridades de Defensa Civil solo contabilizaron 400 cadáveres
y 4.000 desaparecidos.
Hasta hace dos semanas, unas de 18.000
personas aún estaban en albergues provisorios, pero las autoridades
aceleraron la construcción y entrega de viviendas en distintos
puntos del país en los últimos días.
Hasta noviembre se otorgaron 7.600 viviendas
y otras 4.800 se habrán entregado entre el 1 y el 16 de este
mes, informó William Fariña, presidente del Fondo Unico Social,
organismo dependiente del Ministerio de Salud y Desarrollo
Social a cargo de captar y administrar recursos destinados
a programas sociales.
El día 16 es la fecha tope impuesta por
el presidente Hugo Chávez para dar techo definitivo a la mayoría
de los damnificados.
"Es un insulto pensar que no se ha hecho
nada en Vargas", aseguró el ministro de Ciencia y Tecnología,
Carlos Genatios, designado autoridad única a cargo de los
planes de reconstrucción y prevención en la zona, en la costa
central del país.
Los damnificados manifestaron su malestar
y sus reclamos a cuanta autoridad les sea posible, y llegaron
a abordar hasta al presidente Chávez, sus ministros y altos
funcionarios a la salida de actos públicos.
Vargas vivió en noviembre otra situación
de emergencia. Fuertes lluvias dejaron sin viviendas y pertenencias
a 800 personas, mientras que otras 2.500 quedaron en situación
de riesgo.
El gobierno aclaró en ese momento que
tendrían prioridad los damnificados de la tragedia de diciembre
de 1999, y recalcó que la nueva emergencia fue una señal de
alerta sobre otros posibles desastres.
Hace un año, las lluvias convirtieron
en torrentes las quebradas desde la cadena montañosa que separa
a Vargas de Caracas. Aludes de barro, agua y rocas arrasaron
casas, inundaron edificios y llegaron hasta el mar, provocando
escenas que horrorizaron al país.
Tania de Corrales, coordinadora del Programa
Regional Andino para la Prevención y Mitigación de Riesgos,
aseguró a IPS que el desastre en Vargas es un ejemplo de cómo
un desarrollo urbanístico desordenado dio dimensiones de gran
tragedia a un fenómeno natural.
"En 1950 se produjo el mismo fenómeno,
pero el desastre no fue de la magnitud del año pasado porque
no había una cantidad enorme de población en la zona", precisó
la experta.
La Comisión Económica para América Latina
calculó en 3.200 millones de dólares los daños a la infraestructura
en la región. Amplias zonas quedaron devastadas.
El ministro Genatios confirmó que la
reconstrucción ha implicado la remoción de 12 millones de
metros cúbicos de escombros. "Con esa línea de camiones podríamos
haber llegado hasta China pasando por el centro del planeta",
aseveró.
Genatios adelantó que se destinarán 950
millones de dólares, en parte procedentes de organismos multilaterales,
a un plan de tres años para recuperar esta región.
Por su parte, Fariñas ratificó que el
gobierno destinó 45 millones de dólares para la atención de
las personas afectadas, que en algunos casos incluyó atención
psicológica.
El aniversario de la tragedia ha servido
para el recuerdo de imágenes y testimonios a través de los
medios de comunicación.
Un año después, se alzan voces para recordar
lo vivido y agradecer por estar vivos, con otras que hace
12 meses deambulan por albergues provisorios o siguen buscando
a sus familiares, en un drama que aún no termina.
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