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Reportajes
La campaña contra Occidental Petroleum

Un nuevo blanco: los inversionistas

Por Danielle Knight
*

Ambientalistas se jactan de haber presionado para que Fidelity Investments retire el 60 por ciento de sus acciones de la petrolera estadounidense. Los inversionistas lo niegan

WASHINGTON.- Grupos ambientalistas que se oponen a las labores de perforación petrolera de la compañía estadounidense Occidental Petroleum en tierras indígenas en Colombia, encontraron un nuevo blanco: los inversionistas.

Desde 1992, cuando el gobierno colombiano concedió a Occidental los derechos de perforación en el noreste del país, la comunidad U'wa rechazó el proyecto por considerar que ponía en riesgo "su territorio sagrado", y recibió un entusiasta apoyo de organizaciones ambientalistas y de derechos humanos de Estados Unidos y Europa.

Estos grupos organizaron diversas acciones en favor de las demandas de los cinco mil miembros de la etnia colombiana. Pero al ver que no lograban cambiar los planes de la Occidental, decidieron arremeter contra uno de los accionistas más grandes en la corporación: Fidelity Investments.

Después de 10 meses de campaña de parte de la Rainforest Action Network, Amazon Watch y otros grupos ambientalistas, la firma asentada en Boston vendió más del 60 por ciento de sus acciones en Occidental, por un valor de 400 millones de dólares.

Aún cuando Fidelity dice que no hubo conexión entre su decisión y la campaña, los activistas argumentan que el retiro de acciones fue resultado del impacto que tuvieron sobre la reputación de la firma las numerosas protestas que ellos protagonizaron.

"Fidelity aprendió de forma difícil que ser socio de negocios de Oxy (Occidental) es riesgoso para la imagen de la compañía," dijo Atossa Soltani, director de Amazon Watch, un grupo con base en California.

Mientras los activistas tratan de conseguir que Fidelity se despoje del resto de sus acciones en Occidental, los grupos de presión están apuntando a otro accionista, la firma de inversiones Sanford C. Bernstein & Cía, así como a su matriz Alliance Capital Management.

"Estamos urgiendo a Sanford C. Bernstein y a otros accionistas principales de Occidental Petroleum a seguir el ejemplo de Fidelity y retirarse de esta compañía moralmente en bancarrota y de este proyecto petrolero antiético," dice Soltani La firma posee en Occidental 53 millones de acciones, valoradas en poco más de mil millones de dólares.

A comienzos de este mes Roberto Pérez, jefe de la nación U'wa, envió una carta a Sanford C. Bernstein demandando que venda sus acciones en la compañía petrolera.

"La perforación de Occidental en nuestro territorio ancestral corre el riesgo de destruir la cultura antigua de nuestros antepasados, que la hemos mantenido de generación en generación," dice la misiva dirigida a Roger Hertog, vicepresidente de Alliance Capital Management y Sanford C. Bernstein.

"Por esa razón, demandamos que usted se retire completamente de Occidental." La firma inversionista ha rehusado responder las preguntas de los reporteros.

La carta de Pérez siguió a la visita sorpresiva que él realizó en abril de 1999 a las oficinas en Nueva York de Sanford C. Bernstein para pedir su retiro de Occidental. Asistió allí acompañado de activistas del Grupo de Trabajo en Defensa de los U'wa, integrado por grupos de derechos humanos y de medio ambiente de Estados Unidos y Europa.

Durante la visita, Hertog dijo que investigaría el tema. Mientras tanto, la firma incrementó a 10 millones sus acciones para convertirse en el inversionista más importante de Occidental.

Desde que la compañía comenzó las labores de perforación en Colombia en noviembre pasado, los indígenas dicen que su tierra natal se ha militarizado debido a que el principal blanco de los grupos rebeldes son las operaciones petroleras.

Precisamente al norte del territorio U'wa, los ataques de la guerrilla a un oleoducto de Occidental causaron el derrame de 2.3 millones de barriles de crudo, de acuerdo con la firma estatal Ecopetrol.

Pérez dice que a menos que el proyecto sea cancelado, la nación U'wa se verá atrapada en el fuego cruzado de la guerra civil de Colombia.

La etnia se opone también a la perforación aduciendo la creencia de que el petróleo es "la sangre de la madre tierra" y no debe ser tocada.

Basados en un antiguo precedente de hace 300 años, los indígenas han amenazado incluso con cometer un suicidio en masa si se permite a Occidental continuar con sus planes.

A fines del siglo XVII, varios indígenas U'wa prefirieron saltar desde un acantilado a quedar bajo la autoridad de un grupo de misioneros españoles y recaudadores de impuestos.

El gobierno argumenta que el proyecto petrolero está ubicado fuera de la reserva indígena demarcada. Sin embargo, los U'wa dicen que toda la tierra dentro de lo que se conoce como "bloque petrolero Samore" corresponde a su territorio ancestral sagrado, aunque no esté encuadrado dentro de la reserva.

Los U'wa y sus defensores tratan constantemente de detener las labores de perforación, a través del cuestionamiento legal de la licencia de la compañía. Basan su caso actual en escrituras de tierras del Rey de España fechadas por los años 1600, y que fueron descubiertas en septiembre pasado.

Estas escrituras otorgaron a la etnia derechos sobre la superficie y los minerales del subsuelo en los territorios que ellos reclaman como propios.

En 1873, el gobierno colombiano declaró todos los minerales del subsuelo como propiedad de la nación excepto aquellos previamente traspasados por las escrituras reales.


* La autora es corresponsal de IPS.



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