25 de febrero del 2001
Va al Ejemplar actual
PNUMAPNUD
Edición Impresa
MEDIOAMBIENTE Y DESARROLLO
 
Inter Press Service
Buscar Archivo de ejemplares Audio
 
Home Page
Ejemplar actual
Reportajes
  Análisis
  Grandes Plumas
  Acentos
  Entrevista y P&R
  Ecobreves
  ¿Lo sabías?
  Tú puedes
  Libros
  Galería
Ediciones especiales
Gente de Tierramérica
  ¿Quiénes somos?
Geojuvenil
Espacio de debate hecho por jóvenes y para Jóvenes
Geojuvenil
 
Cambio Climático
Proyecto de soporte a negociación ambiental

Cambio Climático

  Inter Press Service
Principal fuente de información
sobre temas globales de seguridad humana
  PNUD
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
  PNUMA
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente

 
Accents

El narcotráfico mata los ríos

Por Abraham Lama*

Se encuentran en situación crítica veinticinco ríos del valle del Huallaga, la principal zona productora de cocaína de Perú

LIMA.- La producción de pasta básica de cocaína ha sido identificada como uno de los más graves factores de contaminación de los ríos en las zonas tropicales de Perú, debido a los insumos químicos empleados en la maceración de la materia prima.

"La siembra de coca provoca la deforestación de la selva y el empobrecimiento y erosión de los suelos", y los desechos químicos de la producción de pasta básica de cocaína "envenenan los ríos", señaló Víctor Ruiz Caro, ex vicepresidente de la Comisión de Medio Ambiente del Congreso de Perú. Los campesinos maceran las hojas de coca para lograr la pasta básica de la que se obtendrá la cocaína, y arrojan a cursos de agua las sustancias químicas utilizadas en el proceso. La consecuencia es el envenenamiento de los ríos de la selva amazónica.

Veinticinco de los 180 ríos del valle del Huallaga, la principal zona productora de cocaína de Perú, se encontraban en situación crítica, de acuerdo con una investigación realizada el año pasado, advirtió Alex González, de la organización no gubernamental Alternativa Verde. "En todos los ríos de la zona había fuerte contaminación y en aquellos donde los daños eran más graves, habían desaparecido valiosas especies de flora y fauna, en tanto que las especies supervivientes mostraban degeneración genética", aseguró González.

"Las aguas que antes eran cristalina fuente de vida adquirieron un tono rojizo, muerto. Y en ellas, se hallaron peces con la espina dorsal deformada y otras anomalías" , agregó. No hay estudios completos, pero se calcula, con base en la producción global de pasta básica de cocaína, que todos los años se vierten miles de toneladas de productos químicos a los ríos de los valles amazónicos peruanos.

La DEA (agencia antidrogas de Estados Unidos) investigó en 1997 las áreas cocaleras de los países andinos, para concluir que Perú era entonces el más afectado por la contaminación que causa la producción de pasta básica. Unos 50 millones de litros de desechos químicos se habían vertido el año anterior en los ríos del valle del Huallaga, en la selva central, y en el valle de la Convención, en la selva del sur, según el informe de la DEA. "En la elaboración de pasta básica de cocaína se requiere abundante agua e ingentes cantidades de ácido sulfúrico, cal viva, carburos, acetona, tolueno y kerosene", indicó Lucio Batallanos, jefe del Programa de Medio Ambiente de Contradrogas, una dependencia del Ministerio del Interior.

El kerosene permanece en el agua sin mezclarse, forma una capa encima de la masa líquida e impide la oxigenación del agua, matando las especies vegetales y la fauna acuática. Los carburos y la cal envenenan las aguas hasta niveles insoportables para la flora y la fauna. Pero el impacto más letal corresponde al ácido sulfúrico, que también presenta falta de miscibilidad (posibilidad de mezclarse) y determina el envenenamiento crónico de animales y seres humanos que ingieren el agua contaminada, al destruir su flora intestinal. Una investigación de Contradrogas en zonas en que se comprobó la producción de pasta básica de cocaína puso en evidenció algunos puntos con aguas altamente contaminadas en los ríos selváticos Bocaz, Cacazú, Ene, Perené y Panga.

La acción represiva contra la producción de pasta básica de cocaína debe comprender también la lucha contra sus efectos ambientales, señaló Batallanos. La oficina de Recursos Hídricos de la Dirección General de Salud aseguró, por su parte, que no se ha detectado hasta el momento impacto de la contaminación de esos ríos sobre la salud humana, aunque si es un factor de riesgo. "Por su naturaleza ilegal la producción de pasta básica de cocaína se realiza en zonas muy apartadas, despobladas, y la inexistencia de población ribereña en esos puntos no nos ha permitido detectar casos específicos", explicó Fausto Roncal, jefe de Recursos Hídricos.

"Las aguas se llevan río abajo cualquier elemento, de modo que las contaminaciones son más letales para las especies vegetales y animales que viven en el medio acuático", dijo Roncal.


* El autor es corresponsal de IPS.

 

Copyright © 2001 Tierramérica. Todos los Derechos Reservados