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RIO DE JANEIRO.- La segunda
edición de los Juegos Mundiales de la Naturaleza (JMN),
una combinación de deportes, educación ambiental y
desarrollo sustentable, programados para repetirse
cada cuatro años en una región turística del sur de
Brasil, fue pospuesta para 2002.
Los JMN estaban previstos
para septiembre de este año, pero hubo retraso en
la captación de recursos, explicó a Tierramérica Edgar
Hubner, secretario ejecutivo del comité organizador.
Aparte de que los nuevos
alcaldes de los 11 municipios que intervienen en los
juegos apenas entraron en funciones el 1 de enero,
falta concretar contratos de patrocinio, indispensables
ahora que la iniciativa no cuenta con los aportes
gubernamentales que impulsaron la primera edición,
en 1997.
Los JMN fueron creados
por el gobierno de Paraná, como parte del proyecto
de desarrollo de la "Costa Oeste" de ese estado, aprovechando
el embalse de Itaipú, la mayor represa hidroeléctrica
del mundo, situada en la frontera de Brasil con Paraguay
y compartida por ambos países. El lago de la represa,
formado en 1982, cubre mil 350 kilómetros cuadrados.
El objetivo es transformar en un importante polo turístico
ecológico a los municipios linderos al embalse, donde
habitan 440 mil habitantes.
Los primeros Juegos, del
25 de septiembre al 5 de octubre de 1997, auspiciados
por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente, PNUMA, comprendieron 13 modalidades de deportes
del agua, del aire y de la tierra, que deben repetirse
con algunas alteraciones.
Travesía, canotaje, vela
y pesca, son ejemplos de los primeros. Paracaidismo,
vuelo en globo aerostático, triatlón, ciclismo, escalada,
golf, arco y flecha y deportes ecuestres completaron
las competiciones.
Cerca de 800 deportistas
de todos los continentes, muchos de los cuales eran
campeones olímpicos, mundiales o nacionales en sus
modalidades, participaron en los juegos inaugurales.
Todo fue acompañado de
un programa de educación ambiental, a través de las
escuelas locales, que incluyó espectáculos teatrales
y la distribución 50 mil manuales.
* El autor es corresponsal de IPS
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