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por Danielle
Knight
WASHINGTON, mar (IPS) Las emisiones
de gases invernadero se pueden reducir a bajo costo gracias
a los avances de la energía renovable y de la tecnología combinados
con la voluntad de los gobiernos para innovar en el mercado
energético, según un estudio difundido hoy por cientos de
científicos de todo el mundo.
La reducción de los gases invernadero
--provocados por la combustión de petróleo, gas y carbón--
conduce a una menor contaminación del aire, mayor conservación
de los bosques y a la seguridad energética, según el informe
presentado en la capital de Ghana en una reunión sobre el
recalentamiento planetario.
El informe es el tercero de una serie
del intergubernamental Panel sobre Cambio Climático y representa
casi tres años de trabajo de 400 expertos.
El estudio subraya que no existe una
solución única para reducir las emisiones, pero si los gobiernos
fomentan las innovaciones tecnológicas existentes en energía
renovable y eficacia energética se podrían reducir en gran
medida las emisiones de dióxido de carbono en los próximos
100 años.
La tecnología, como las turbinas de
viento y los automóviles con motores con mayor rendimiento
de combustible, avanzó más rápido que lo esperado, señala.
Otro informe divulgado en Accra la semana
pasada por el Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente
(PNUMA) señala que las tecnologías geotérmicas, hídricas,
solares y eólicas crecieron más rápido que ninguna otra fuente
de energía.
Por ejemplo, la energía solar se convirtió
en sólo dos décadas en una industria multimillonaria, señaló
Klaus Toepfer, director ejecutivo del PNUMA.
El costo de la electricidad generada
por el viento se redujo siete veces desde la década de 1990,
lo cual hace que la energía eólica sea competitiva con la
mayoría de las tecnologías de combustibles fósiles, dijo.
"No existen razones técnicas, financieras
ni económicas para que los países no disfruten de los beneficios
de un alto nivel de servicios de energía y de un mejor ambiente",
según Toepfer.
"Sólo es cuestión de elegir lo que se
debe", agregó.
Una de esas opciones, según el informe
presentado este lunes, es eliminar los subsidios estatales
a los combustibles fósiles y dedicar el dinero ahorrado a
la energía renovable.
El empleo de mecanismos del mercado,
como permisos de comercialización de emisiones, podría reducir
el costo económico de cumplir con las metas de reducción asumidas
en el Protocolo de Kioto, según el informe.
Dicho tratado internacional, adoptado
en Kioto en 1997, exige que los países industrializados reduzcan
sus emisiones de gases invernadero cinco por ciento por debajo
de las emitidas en 1990 para 2012.
Más de 100 países firmaron el acuerdo,
pero entre ellos no hay ningún país industrializado que lo
haya ratificado.
Para cumplir con el tratado de Kioto,
lo mejor es recurrir a varios instrumentos, como los permisos
de emisión, criterios de eficacia energética, el apoyo a la
investigación y el desarrollo, y el uso alternativo de los
subsidios, agrega el informe.
La transferencia de tecnología entre
países ricos y pobres también "ampliará las distintas opciones
a nivel regional", y el cuidado de los bosques, que absorben
el dióxido de carbono, es otra manera en que los gobiernos
pueden mitigar el recalentamiento planetario, señala.
La propuesta de aplicar un impuesto al
carbono puede tener efectos negativos en los sectores de menores
ingresos, "a menos que los ingresos del impuesto se utilicen
directa o indirectamente para compensar dicho efecto", advierte.
Algunas de las medidas para atenuar el
cambio climático pueden redundar en beneficios para otros
ámbitos fuera del recalentamiento planetario, según los expertos.
"Por ejemplo, pueden mitigar los problemas
de salud, aumentar el empleo, limitar los impactos ambientales
negativos (como la contaminación del aire), proteger los bosques,
la tierra y el agua, reducir los subsidios e impuestos que
fomentan las emisiones de gases invernadero, e inducir el
cambio tecnológico que conduzca al desarrollo sustentable",
señala.
El primer informe del panel de científicos,
emitido en enero, concluyó que el dióxido de carbono y otros
gases invernaderos son los causantes del gradual aumento de
temperatura de la superficie terrestre.
El mismo predijo que la temperatura promedio
de la superficie aumentará entre 1,4 y 5,8 grados para 2100,
en comparación con 1990. En consecuencia, el nivel promedio
del mar subirá entre 0.09 y 0,88 metros para 2100.
El segundo informe advirtió que el recalentamiento
planetario agrede a los ecosistemas de todo el mundo y seguirá
ampliando la brecha entre los países del Norte industrializado
y los del Sur en desarrollo, ya que éstos que son más vulnerables
a los desastres climáticos.
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