
Antanas
Mockus |
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Bogotá,
armonía y caos
Por María Isabel García*
El
alcalde de la capital colombiana Antanas Mockus explica, en
entrevista con Tierramérica, los alcances de su política ambiental |
BOGOTA.- El filósofo y matemático Antanas
Mockus Cívicas, hijo de inmigrantes lituanos, asumió por segunda
vez la Alcaldía Mayor de la capital colombiana, para un período
de tres años.
Mockus, de 48 años, un hombre irreverente
y de particular manejo de lo ritual y el espectáculo, pasó del rectorado
de la Universidad Nacional de Colombia al escenario político, y
en 1995 fue elegido alcalde por primera vez.
El político causó desconcierto al casarse
en un circo rodeado de tigres, pero sorprendió más cuando renunció
para ser compañero de fórmula de Noemí Sanín, candidata presidencial
aventajada en 1998 por Andrés Pastrana.
Sin embargo, incluso sus detractores
reconocen que Mockus introdujo en la administración pública el concepto
de cultura ciudadana.
P- En un país con un conflicto tan agudo llama la atención que
Bogotá manifieste signos de recuperación.
R - Las últimas cuatro administraciones
han sabido valorar lo construido por sus predecesores y aceptar
parámetros estrictos, por ejemplo, en materia de disciplina fiscal.
Además, Bogotá es reconocida por ser una ciudad donde la gente vota
en conciencia y donde las relaciones políticas más tradicionales
están debilitadas, en transición y en socialización.
P - A Bogotá llegan cada año más de
100 mil inmigrantes, muchos desplazados por la violencia. Algunos
"ecologistas pesimistas" afirman que en la próxima década se convertirán
en una amenaza ambiental.
R - Hay competencia entre la ciudad que
crece desordenadamente y la que crece ordenadamente. Espero favorecer
por distintas vías -educación y cultura, autocontrol y asignación
de recursos- el crecimiento ordenado. A Bogotá la veo como una ciudad
condenada a tener una relación muy consciente entre orden y desorden.
Entre norma y tensión, y entre belleza y desgreño.
P - Bogotá es después de México, Santiago
y Sao Paulo la ciudad más contaminada de América Latina.
R - Bogotá vive una importante transición
en materia de contaminación atmosférica por el cambio hacia una
modalidad de transporte más moderna, el transmilenio (sistema integrado
de transporte masivo con corredores viales exclusivos para transporte
público). Esta es una apuesta impresionante en términos ambientales.
De 250 buses que entran en la primera etapa se espera que cerca
de 90 sean movidos con gas natural. Los otros son a diesel, con
las últimas normas europeas de calidad ambiental. Esperamos que
a finales de nuestro gobierno hayamos pasado del 11 al 25 por ciento
de los viajes en esta modalidad.
P -¿Qué peso tendrá en el plan de
competitividad de la ciudad la producción limpia? ¿Habrá incentivos
o sanciones?
R -Fortaleceremos la programación con
los empresarios, es decir, el suministro de asesoría y el crédito
subsidiado para hacer la conversión de las plantas industriales.
Hay que promover la asociación de los empresarios, que no se quede
cada uno sólo en su problemita ambiental, sino que se planifique
por barrios, por localidades, para lograr soluciones con economía
de escala.
P - ¿Qué peso va a tener el alcantarillado
frente al programa de descontaminación del río Bogotá que, proyectado
para 25 años, comprende tres plantas de tratamiento de aguas residuales
con un costo superior a 150 millones de dólares?
R - Estamos en el peor de los mundos
posibles: una descontaminación del río Bogotá muy parcial y supremamente
costosa, que absorbe la mitad de los recursos ambientales de la
ciudad. Ahora sería mucho más racional separar aguas de lluvia y
aguas negras a lo largo de los afluentes del río y dedicar ese dinero
a dotar a la gente de alcantarillado. Pero ya es un negocio hecho
(durante la administración de Jaime Castro, 1992-1994) e irreversible.
Hay que cumplir con lo pactado, e invitar a otras ciudades a aprender
de la experiencia de Bogotá: primero es lo primero.
P -¿Seguirá impulsando el uso de la
bicicleta?
R - Hay 120 kilómetros de "ciclo rutas"
y para el final de la administración esperamos tener 220 o 230 kilómetros.
P -¿Cuál es su definición de ciudad?
R -En la ciudad se hace posible la interacción
muy fértil y respetuosa entre desconocidos. Para mí es el paraíso
donde, siendo anónimo y con espacio para la soledad y la autonomía
personal, se tiene a la mano gente que sabe y aporta cosas distintas.
La ciudad es como un La ciudad es como un tejido social denso que
facilita cosas que son buenas para todos: espacio público, arte,
cultura, educación.
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