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El primero de esos encuentros preparatorios
se llevará a cabo entre abril y mayo de este año.
La cumbre de Sudáfrica también
es conocida como "Río + 10", porque se realizará a cabo una
década después de la Conferenecia de las Naciones Unidas sobre
Medio Ambiente y Desarrollo, también llamada Cumbre de la
Tierra, que se llevó a cabo en Río de Janeiro en 1992.
En Johannesburgo se revisarán
éxitos y fracasos en el cumplimiento de los objetivos fijados
en Río, y se discutirán nuevas cuestiones ambientales que
surgieron luego de aquella conferencia.
"Una de las cosas que hemos aprendido
con el paso de los años es que las previsiones de catástrofes
no bastan para inspirar acciones de los pueblos y los gobiernos",
dijo el secretario general de la ONU, Kofi Annan.
La Cumbre de la Tierra hizo sonar
una alarma, pero también planteó la visión positiva de un
futuro sustentable, así como la llamada Agenda 21, un detallado
mapa de ruta para integrar el desarrollo y el cuidado del
ambiente, apuntó.
En Río de Janeiro también se acordaron
convenciones sobre cambio climático y biodiversidad, con normas
obligatorias para los países firmantes, y un tratado sobre
desertificación, que se sumaron a un tratado previo para la
protección de la capa de ozono, que filtra la radicación solar
ultravioleta.
"Demasiadas cosas no han cambiado,
pese a esos logros, y además se han difundido algunos mitos
dañinos desde entonces", agregó.
La Comisión de las Naciones unidas
sobre Desarrollo Sustentable, que se reúne en forma anual
para evaluar el cumplimiento de los compromisos asumidos en
Río de Janeiro, coordinará los trabajos preparatorios de la
cumbre de Johannesburgo.
Tras el primer encuentro preparatorio,
habrá otros dos el año próximo, uno en enero y otro entre
marzo y abril. El cuarto y último encuentro, de nivel ministerial,
está previsto para mayo de 2002 en Indonesia.
La fecha en que comenzará la cumbre
aún no se ha fijado, pero es probable que se desarrolle entre
junio y septiembre del año próximo.
"Río + 10 será un momento crucial
para reforzar el impulso hacia el desarrollo sustentable en
términos sociales y ambientales, y asegurar un futuro viable
para el planeta", dijo Nitin Desai, uno de los subsecretarios
generales de la ONU y director del Departamento de Asuntos
Económicos y Sociales del foro mundial.
La cumbre de Johannesburgo debe
acordar medidas con plazo de cumplimiento para superar algunos
obstáculos a la implementación de la Agenda 21, incluyendo
nuevas necesidades financieras e institucionales de países
en desarrollo, apuntó Desai, uno de los principales responsables
de la elaboración de esa agenda.
La ONU procura aportes al proceso
preparatorio por parte de una amplia gama de instituciones
y grupos de interés, incluyendo a gobiernos locales, activistas
por el ambiente y organizaciones de empresarios, mujeres,
jóvenes, agricultores y científicos, mientras urge a los gobiernos
nacionales a establecer sus propias comisiones preparatorias.
El director ejecutivo del Programa
de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Klaus Toepfer,
opinó que "la segunda Cumbre de la Tierra crea muchas expectativas".
"Espero que los gobiernos aprovechen
el tiempo que transcurrirá hasta el comienzo de la cumbre
para revitalizar el debate acerca del desarrollo sustentable
y preparar el terreno para acordar acciones significativas"
en Johannesburgo, indicó.
Entre las causas de la actual crisis
ambiental mundial están el mal gobierno, la negligencia y
la codicia, pero también la pobreza, y "la cumbre discutir
cómo es posible romper el círculo vicioso de degradación ambiental
y aumento de la pobreza", enfatizó.
El subsecretario general exhortó
a adoptar "una nueva ética de conservación y servicio en todas
nuestras acciones sobre el ambiente", como se dijo en septiembre
en una declaración de la llamada Cumbre del Milenio, organizada
por la ONU en Nueva York.
Annan afirmó el miércoles, durante
un encuentro en el Centro Internacional de Conferencias de
Dhaka, que esa ética del servicio debe ser adoptada por todas
las naciones, con independencia de su tamaño o su riqueza.
"Los países más industrializados
deben reexaminar sus pautas de consumo y producción. En nuestro
esfuerzo por erradicar la pobreza, debemos procurar el gobierno
democrático, el fortalecimiento de las instituciones y el
desarrollo con base en las comunidades", explicó.
Todo eso exige compromisos internacionales
para que los países en desarrollo puedan acceder a los recursos
financieros y tecnológicos que necesitan, apuntó.
"El avance de las mujeres y la
educación de las nilñas deben estar en el centro de esos esfuerzos.
En el corto plazo, el desarrollo sustentable requiere fortalecer
de modo equitativo tres pilares: crecimiento económico, desarrollo
social y protección del ambiente", subrayó.
La cumbre de Johannesburgo será
una oportunidad para que los gobernantes del mundo muestren
que toman con seriedad la idea del servicio, aseveró.
"Pero en realidad no deben esperar
hasta ese momento. En lo inmediato es preciso que entre en
vigencia el Protocolo de Kioto (establecido en 1997), que
busca reducir la emisión de los gases que causan el efecto
invernadero", responsable del recalentamiento del planeta,
señaló.
El peso del liderazgo en esta cuestión
corresponde a los países industrializados, y en especial a
Estados Unidos, la Unión Europea y Japón, indicó.
"Ellos son responsables de la mayor
parte de esas emisiones en el pasado y en el presente, y están
en las mejores condiciones económicas y tecnológicas para
avanzar en la reducción y apoyar al mundo en desarrollo para
que hagan lo mismo", añadió.
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