|
El Informe sobre Desarrollo Humano
2000 en Rusia, realizado por especialistas rusos independientes
con apoyo del PNUD, cita al presidente Vladimir Putin, quien
afirmó que gobierna "una nación rica de gente pobre".
El país figura en el puesto 62
entre 174 naciones medidas por su desarrollo humano, señaló
Sergei Bobylev, autor del informe, pese al mejoramiento de
sus indicadores macroeconómicos.
Los economistas sostienen que muchos
problemas de Rusia fueron originados por los drásticos cambios
operados desde la desaparición de la Unión Soviética en 1991.
El país ha sufrido una gran transformación en la década pasada,
observó Blanche de Bonneval, representante permanente del
PNUD en Rusia.
Uno de los resultados de esos cambios
es la disminución de la población, que llega a 750.000 personas
por año. No obstante, en la última década tuvo un saldo migratorio
positivo de cuatro millones de personas.
En efecto, ocho millones de inmigrantes
se establecieron en Rusia, mientras que los emigrantes fueron
cuatro millones.
La continua llegada de inmigrantes
y la simultánea "fuga de cerebros" se han convertido en importantes
desafíos para las inconclusas reformas. El informe advierte
que en los próximos años, Rusia seguirá siendo uno de los
principales destinos de personas procedentes de otras repúblicas
ex soviéticas.
El estudio destaca además que el
crimen organizado y el tráfico de drogas se están convirtiendo
en grandes amenazas para el futuro del país.
"La globalización trae beneficios
y perjuicios, pero Rusia no puede aislarse de los procesos
globales", indicó Yuri Fedotov, director del Departamento
de Organizaciones Internacionales del Ministerio de Relaciones
Exteriores. Fedotov observó que algunos capítulos del informe
patrocinado por el PNUD, en particular aquellos que describen
la situación demográfica y la ecológica, resultan "alarmantes".
"No se debería permitir que la
globalización creara nuevas divisiones y cortinas de hierro
entre las naciones", dijo por su parte Vladimir Zhirinovsky,
vicepresidente de la Duma, la cámara baja del parlamento ruso.
El informe urge a Rusia --que tiene
la mayor superficie de tierras vírgenes del mundo-- a desempeñar
"un papel protagónico" en la regulación del ambiente mundial.
Aproximadamente dos tercios de
los 17 millones de kilómetros cuadrados de bosques rusos no
han sido aún perturbados por la actividad económica moderna.
Rusia logró el último año un crecimiento
económico de siete por ciento, que le abrió "una ventana a
las oportunidades", afirmó Bobylev.
Se trata de una clara recuperación
tras la crisis que en 1998 condujo a la devaluación del rublo
y a la suspensión parcial del pago de la deuda, dos decisiones
que dieron nuevo impulso a la ola recesiva comenzada un año
antes en el sudeste de Asia y que alcanzó incluso a Brasil
en enero de 1999.
Inicio
|