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La muerte acecha a los petroleros |
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Por Mario Osava
El petróleo se asocia cada día más a la muerte en Brasil. Esa relación ganó fuerza con el accidente que hundió la mayor plataforma petrolera del mundo, llevando al fondo del mar los cuerpos de nueve de las 11 víctimas. En tres años, han fallecido 92 personas en accidentes relacionados con la explotación de crudo.
RIO DE JANEIRO.- El petróleo se asocia cada día más a la muerte. Esa relación ganó fuerza en Brasil con el accidente que el 20 de este mes hundió la mayor plataforma petrolera del mundo, llevando al fondo del mar los cuerpos de nueve de las once víctimas.
Tres explosiones en la madrugada del día 15 inclinaron la Plataforma 36 de la empresa estatal Petrobrás, un enorme edificio flotante de 31 mil 400 toneladas de acero, 119,15 metros de altura y 10 mil 778 metros cuadrados de superficie ubicado 180 kilómetros al nordeste de Río de Janeiro.
Hubo pánico entre parte de los 175 trabajadores presentes, cuya evacuación duró tres horas. Encargados de seguridad se dirigieron a la parte incendiada, en una de las columnas de sostén, y probablemente murieron a causa de la tercera explosión o quedaron atrapados entre los hierros.
Pero este no es el accidente más grave en instalaciones de Petrobrás, en términos de víctimas y daño ambiental. En febrero de 1984, la explosión de un gasoducto causó la muerte de 93 personas en una "favela" de Cubatao, a 60 kilómetros de Sao Paulo.
Seis meses después, 36 empleados de la empresa murieron y 42 resultaron heridos en otra plataforma de la Cuenca de Campos por un escape de gas, incendios y explosiones.
En enero de 2000, un oleoducto derramó 1,3 millones de litros de petróleo en la Bahía de Guanabara, en Río de Janeiro, agravando la histórica contaminación del lugar y destruyendo manglares.
En julio, la víctima fue el río Iguazú, en el meridional estado de Paraná, que recibió cuatro millones de litros de petróleo de un oleoducto dañado.
En febrero, 50 mil litros de crudo se derramaron en Morretes, también en Paraná.
Los desastres aumentaron en los últimos años. Según la Federación Técnica de Petroleros, son 92 los muertos en los tres últimos años, 66 de los cuales no eran trabajadores de Petrobrás, sino de empresas contratadas para prestación de servicios.
La tercerización, un mecanismo usado para reducir costos, es uno de los motivos de tantos accidentes, pues las empresas contratadas emplean trabajadores sin entrenamiento adecuado, sostienen los sindicalistas.
Petrobrás, que tuvo 57 mil funcionarios, tiene ahora menos de 34 mil y utiliza el trabajo de unos 80 mil tercerizados.
Petrobrás opera "bajo riesgo" hace varios años, porque sus prioridades son el aumento de la productividad y de las utilidades, y deja en segundo plano la seguridad humana y ambiental, dijo Vilmar Berna, editor del periódico Jornal do Meio Ambiente.
La pérdida del monopolio del petróleo y el proceso de privatización del sector, que exigen competitividad, impulsan esa orientación.
La empresa argumenta, sin embargo, que su índice de accidentes es similar al de otros países, sea en plataformas o en el transporte petrolero por barco, oleoductos y otros medios.
En el caso de la Plataforma 36, las autoridades son optimistas.
Al hundirse escaparon de sus depósitos 1,2 millones de litros de combustible diesel, pero el riesgo de contaminación de las playas cercanas es pequeño, según el gerente general de Seguridad, Medio Ambiente y Salud de Petrobrás, Rui Fonseca.
La evaporación, las medidas adoptadas y las corrientes, empujan la mancha hacia alta mar, reducen ese peligro.
Entretanto, se espera saber qué sucederá con los 340 mil litros de petróleo crudo que pueden salir de las tuberías que unían la plataforma a los pozos de extracción, y que están a mil 360 metros de profundidad.
* El autor es corresponsal de IPS.
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