25 de marzo del 2001
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Aires peligrosos

Por Marwaan Macan-Markar

Mil millones de personas están expuestas a problemas de contaminación en espacios cerrados, en la casa, en las oficinas o en sistemas de transporte. La OMS advirtió que la exposición a esa contaminación puede producir enfermedades como asma, obstrucción pulmonar, enfermedades cardiovasculares y cáncer.

MEXICO. - Cerca de cuatro millones de personas descienden cada día a las entrañas de la capital mexicana para viajar en el metro, una intrincada red de trenes subterráneos de más de 160 kilómetros de longitud.

Para algunos pasajeros, como Adriana Contreras, de 29 años, el viaje a la oficina y de regreso a su casa le toma unas dos horas y media cada día, ya que vive al oeste de esta ciudad de mil 479 kilómetros cuadrados y trabaja en el centro.

¿Qué tipo de aire respiran pasajeros como Contreras en los subterráneos de las megalópolis del mundo? ¿Puede estar el aire del metro aún más contaminado que el de fuera? ¿Estar expuestos a ese aire todos los días puede producir enfermedades respiratorias?.

Esas son las preguntas que las autoridades en diversos países se están haciendo, en momentos en que los organismos mundiales de salud manifiestan su creciente preocupación por la gran contaminación en los hogares, oficinas y otros ambientes cerrados del mundo, como los sistemas de transporte.

Cerca de mil millones de personas en todo el planeta, en su mayoría mujeres y niños, están expuestas con regularidad a un grado de contaminación en ambientes cerrados que excede las pautas internacionales más de 100 veces, según la Organización Mudial de la Salud (OMS).

Los pulmones del ser humano son mil veces más vulnerables a la contaminación del aire en ambientes cerrados que al aire libre, dijo a Tierramérica el director de proyectos especiales de la División de Salud y Ambiente de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Peter Toft.

La exposición a esa contaminación puede producir enfermedades respiratorias como asma, obstrucción pulmonar crónica, enfermedades cardiovasculares y cáncer al pulmón.

La exposición a partículas de materia suspendidas en el aire aumenta el riesgo de las infecciones respiratorias, según el organismo con sede en Ginebra.

En América Latina, donde aproximadamente 25 por ciento de los hogares utiliza combustibles sólidos como madera, carbón y residuos de cosecha para cocinar, la OMS calcula que 30 mil personas mueren cada año de infecciones respiratorias atribuibles a la mala calidad del aire en las viviendas.

En India, donde más de 80 por ciento de las familias usa combustibles sólidos, se calcula que medio millón de niños mueren cada año debido a la contaminación del aire en los ambientes cerrados.

En Africa subsahariana dicha contaminación ha sido vinculada a entre 300 mil y 500 mil muertes por año.

Pero las casas y las oficinas modernas no son inmunes a este problema.

La contaminación de los ambientes cerrados también afecta a países industrializados como Canadá y Estados Unidos, según Toft.
Un estudio realizado por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos en las escuelas estadounidenses descubrió que esta contaminación causa enfermedades en los niños quienes disminuyen su rendimiento educativo.

La mala calidad del aire puede reducir la capacidad de concentración, memoria o de hacer cálculos, según el estudio de la EPA.

La OMS atribuye el problema al diseño de los edificios modernos. Con el fin de conservar la energía, los arquitectos diseñan estructuras más herméticas con menor ventilación.

En el Norte industrializado, algunas fuentes importantes de
contaminantes químicos en los ambientes cerrados son derivadas del cuerpo y las actividades humanas, los muebles y los electrodomésticos.

El estudio de la OMS también subraya que los sistemas de calefacción y de aire acondicionado mal mantenidos son fuentes de contaminación de los ambientes cerrados.

La falta de mantenimiento de los filtros puede conducir a la reemisión de partículas contaminantes. La contaminación biológica puede proliferar en los componentes húmedos del sistema y distribuirse por el edificio.

Dicha situación se agrava si el ambiente es viciado con humo de tabaco ya que este es una mezcla compleja de varios miles de químicos, incluso conocidos carcinógenos como nitrosaminas y benceno, según la OMS.

En México, una investigación del gubernamental Centro Nacional para la Investigación y Capacitación Ambiental (CENICA) realizada el año pasado sobre la calidad del aire en las casas, escuelas y oficinas de la capital mexicana reveló que el humo del cigarrillo contribuyó al incremento de la contaminación interior, sobre todo en edificios con mala ventilación, indicó Salvador Blanco, coordinador de la Investigación de Calidad del Aire de CENICA.

El CENICA comenzará en diciembre un estudio de cuatro meses sobre la calidad del aire en el sistema de transporte de la ciudad, incluso el del metro.

Se trata del primer estudio completo para calcular los niveles de contaminación de monóxido de carbono, partículas de materia y plomo en el aire del sistema de transporte,
La pasajera del metro mexicano Adriana Contreras apoya el estudio de CENICA para determinar la calidad del aire en el sistema de transporte de la ciudad. "Uno supone que el aire está limpio en el metro, pero quizá no sea así, y es bueno saber en qué grado", comenta.

Sin embargo, la iniciativa mexicana es la excepción a la regla. “La mayoría de países del sur en desarrollo aún no reconoce el peligro de la contaminación de los ambientes interiores”, asegura Toft.

* El autor es corresponsal de IPS.


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OPS-OMS

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