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Las principales emergencias mundiales
han sido causadas por desastres naturales o provocados por
el hombre.
Sólo en Africa oriental, unos 18
millones de personas dependen todavía de la asistencia alimentaria
debido a las graves sequías registradas el año pasado y a
los conflictos militares que azotan la región. En Kenia, Sudán
y Eritrea viven 16 de esos 18 millones, u 89 por ciento del
total.
En su Panorama Alimentario anual
para 2000-2001, publicado el miércoles, la FAO advirtió que
la producción de cereal este año será insuficiente para satisfacer
las necesidades mundiales.
La previsión inicial de producción
cerealera en 2001 es cercana a los 1.900 millones, casi dos
por ciento por encima de la de este año.
La producción de trigo se pronostica
en 585 millones de toneladas (igual que la del año pasado),
mientras se prevé que la de grano grueso aumentará casi cuatro
por ciento a 905 millones de toneladas.
Tentativamente, la predicción de
la producción de arroz se mantiene incambiada en 399 millones
de toneladas.
Según la FAO, la escasez de alimentos
y las emergencias alimentarias continuarán afectando a muchos
países de diversas regiones.
Sólo en América Latina y el Caribe,
casi 1,5 millones de personas continuarán recibiendo ayuda
alimentaria, principalmente a causa de pérdidas de cosechas
por cuestiones climáticas.
La recuperación del huracán Mitch,
que devastó América Central en 1998, fue lenta en Honduras,
Nicaragua y El Salvador, también afectados por una sequía
este año que hizo descender el rendimiento en la agricultura,
señaló la FAO.
En El Salvador, varios terremotos
en enero y febrero causaron graves daños a la infraestructura
que afectaron la producción de alimentos en 2001.
En Haití, uno de los países más
pobres del mundo, los problemas económicos crónicos forzaron
a la población a depender de la asistencia alimentaria.
Mientras, en Asia, el duro invierno
de este año exacerbó una situación alimentaria ya difícil
en Corea del Norte y Mongolia. En ambos países murieron miles
de cabezas de ganado.
Las sucesivas sequías en el noroeste
de India y Pakistán redujeron las cosechas y expusieron a
gran número de personas a la escasez de alimentos.
Al mismo tiempo, grupos vulnerables
de Camboya y Laos todavía precisan ayuda alimentaria tras
las devastadoras lluvias monzónicas del año pasado.
En Asia central, cuatro millones
de personas sobreviven gracias a la ayuda de donantes internacionales,
en especial en Armenia, Georgia, Tajikistán y Azerbaiján.
Pero los países más afectados por
la escasez alimentaria son africanos.
Una coalición de 42 agencias humanitarias
y de desarrollo aseguró el miércoles que la comunidad internacional
no está respondiendo de manera adecuada al pedido de alimentos
de Kenia, donde cuatro millones de personas corren riesgo
de morir de hambre.
La coalición, que incluye a Oxfam,
Médicos sin Fronteras, Christian Aid, World Vision, CARE y
Save the Children, urgió a gobiernos y donantes a satisfacer
el pedido de 89 millones de dólares en alimentos formulado
por el gobierno de Kenia y el Programa Mundial de Alimentos
el pasado febrero.
"Hasta ahora, hubo pocos compromisos
financieros, y el Programa Mundial de Alimentos teme que los
alimentos se acaben este mes", advirtió la coalición.
"Pese a las lluvias en algunas
áreas, las necesidades todavía son inmensas", observó Emma
Naylor, de Oxfam.
"Esta ha sido la peor sequía de
la historia de Kenia. Se estima que hasta 4,4 millones de
keniatas precisarán ayuda alimentaria hasta fin de año. La
noticia de que las reservas se acabarán antes de mayo es desastrosa",
agregó.
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