|
"Somos los menos responsables de
las consecuencias del cambio climático, pero los más vulnerables,
por lo que nos hallamos en la vanguardia de la lucha contra
el recalentamiento planetario", dijo el presidente de AOSIS,
el embajador ante la ONU Tuiloma Neroni Slade, de Samoa.
AOSIS se manifestó "profundamente
preocupada y desilusionada" por la decisión de Estados Unidos
de retirarse del Protocolo de Kyoto, el tratado internacional
por el cual los países industrializados se proponen reducir
sus emisiones de gases invernadero, a los que se atribuye
el cambio climático.
Estados Unidos emite 25 por ciento
de todos los gases invernadero, generados principalmente por
la quema de combustibles fósiles, como el gas y el petróleo.
Aunque el cambio climático será
malo para todos, "la evidencia científica indica que las pequeñas
islas son las más vulnerables", agregó la Alianza.
Representantes de Islas Cook, Granada,
Jamaica, Kiribati, Maldivas y Santa Lucía anunciaron este
fin de semana su compromiso a utilizar fuentes de energía
renovable como medio para controlar los gases invernadero.
El anuncio se hizo durante la novena
sesión de la Comisión sobre Desarrollo Sustentable, en la
sede de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) en Nueva
York, que comenzó el 16 y concluye el viernes 27.
"La energía limpia es parte central
de las gestiones internacionales para salvar al ambiente y
también es una herramienta para el desarrollo social y económico",
dijo Tom Roper, representante de la no gubernamental Climate
Institute.
Dicha organización coauspició
el acontecimiento, junto con la Organización de Estados Americanos
(OEA) y las organizaciones no gubernamentales Winrock International,
Counterpart International y Forum for Energy and Development
(FED).
El grupo dio el puntapié inicial
a la Iniciativa Mundial de Energía Sustentable para las Islas
(GSEII) en noviembre, durante la conferencia de Cambio Climático
celebrada en La Haya, y ayuda a los países insulares en su
intento por cambiar sus fuentes de energía.
Los estados insulares deben importar
combustibles fósiles, como el gas y el petróleo, y no tienen
la capacidad para proporcionar electricidad a todo su territorio,
sobre todo al medio rural.
Sin embargo, estos países están
bien adaptados para emplear una combinación de tecnologías
modernas de energía renovable y medidas de eficiencia energética,
debido a la existencia de fuentes de energía renovable, según
el grupo.
Bishnu Tulsie, del Ministerio de
Planeamiento de Santa Lucía, dijo que el ambicioso plan de
su gobierno para fomentar el desarrollo de granjas eólicas
y unidades de calefacción solar, entre otras formas alternativas
de energía, debería reducir las emisiones de gases invernadero
en 35 por ciento para 2010.
El gobierno también pretende reducir
15 por ciento la demanda de energía en la próxima década,
a través de medidas de mayor eficiencia y conservación, como
mayor transporte público y el uso de vehículos de combustible
alternativo.
Santa Lucía ofrecerá incentivos
impositivos a las industrias de energía alternativa y a la
importación de dicha tecnología. "El tema no es económico
para nosotros, sino de supervivencia", agregó Tulsie.
Los más amenazados por el cambio
climático son los países a nivel del mar o apenas por encima
del mismo. Si las proyecciones científicas se confirman, la
temperatura aumentará entre 1,4 y 5,8 grados en el próximo
siglo, lo cual elevaría el nivel, tapando muchos territorios
que actualmente están sobre el agua.
La elevación del nivel del mar
también afectará la vida marina, incrementará la salinización
de las tierras fértiles y contaminará las reservas de agua.
El Programa de las Naciones Unidas
para el Medio Ambiente (PNUMA) calcula que los daños provocados
por el cambio climático le costarían 300.000 millones por
año al mundo, y algunos países llanos perderían cifras superiores
al 10 por ciento de su producto interno bruto para 2050.
A través del Protocolo de Kyoto,
los países industrializados acordaron reducir sus emisiones
de gases invernadero 5,2 por ciento por debajo de las emitidas
en 1990 para 2012.
El Grupo de los 77, integrado por
133 países en desarrollo, y algunos de los aliados más cercanos
de Estados Unidos, expresaron su inquietud porque Washington
había anunciado su alejamiento del Protocolo de Kyoto.
Según AOSIS, Estados Unidos "tiene
una solemna responsabilidad, incluso un deber moral, por lo
menos, para dirigir a la comunidad mundial en su lucha contra
el recalentamiento planetario".
Inicio
|