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Buenos pronósticos para agricultura “limpia” |
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Por María Isabel García*
La
demanda mundial de alimentos y textiles orgánicos, que cada vez
conquistan más consumidores en los países industriales, podría crear
un mercado de 100 mil millones de dólares en el año 2006, lo cual
impulsaría la práctica de métodos de producción ambientalmente sanos.
SANTAFE DE BOGOTA.- La demanda mundial de alimentos
y textiles orgánicos, que cada vez conquistan más cbarraizqnuevores
en los países industriales, conformará en 2006 un mercbarraizqnuevo00
mil millones de dólares, según el Encuentro Bio2001, realizado en
la capital colombiana.
Más de 100 pequeños y medianos empresarios de América Latina y Europa
que apuestan a la agricultura orgánica como "nicho (comercial) del
futuro" participaron del 7 al 9 de mayo del Encuentro Bio2001, que
fue coordinado por la Cámara de Comercio de Bogotá.
Transferencia de tecnología, inversión conjunta y canales de distribución
fueron los temas de la agenda y de las ruedas de negocios de Bio2001.
La agricultura orgánica ofrece una producción sana y segura de alimentos
y fibras textiles sin abonos químicos, plaguicidas u otros compuestos
sintéticos, y exige la rotación de los cultivos para fortalecer
el suelo, tanto en su estructura como en su fertilidad.
A esta modalidad está íntimamente asociada la biotecnología, principalmente
con prácticas sencillas que permiten a los agricultores generar
bioinsumos, ya sea como abonos o plaguicidas orgánicos.
"El consumidor europeo se preocupa más por las condiciones sociales
y medioambientales de producción de los alimentos. Ya no acepta
simplemente comprar lo que se le ofrece, sin tener la posibilidad
de comprobar su origen y efectos".
La afirmación es de Jean Balie, jefe del Departamento América del
Servicio de Relaciones Internacionales del Ministerio de Agricultura
y Pesca de Francia, que auspició el Encuentro Bio2001.
"El nuevo consumidor exige una producción ambientalmente correcta
y, en el caso europeo, se ha acrecentado una actitud de desconfianza,
resultado de diversas crisis alimentarias desde la década de 1980,
incluyendo la más reciente: la de las vacas locas", dijo Balie a
Tierramérica.
Otro elemento que incide en la decisión de compra de los consumidores
selectivos es la exigencia de un comercio más equitativo, que en
la agricultura orgánica tiene un interesante escenario, dada la
riqueza en biodiversidad de los países del Sur en desarrollo.
Colombia, que posee entre 10 y 14 por ciento de la biodiversidad
del planeta y cuya variedad de plantas es la segunda del mundo,
presenta un potencial "inmenso", afirmó María Fernanda Campo, directora
de la Cámara de Comercio de Bogotá.
Campo señaló que el mercado de productos biofarmacéuticos y farmacéuticos
verdes y botánicos es de 3 mil 500 millones de dólares anuales y
que Colombia podría lograr una participación de tres a cinco por
ciento, siempre y cuando prosperen los proyectos en curso.
"Colombia es, en el ámbito latinoamericano, uno de los países que
con mayor consistencia ha impulsado la agricultura orgánica como
alternativa y su oferta de legumbres es muy bien recibida en Europa",
observó por su parte Balie.
"Este país ha trabajado mucho en mejorar las técnicas de producción,
de cosechas, presentación de los productos, empaque y procedimientos
de conservación", agregó.
Según el funcionario francés, América Latina ha desarrollado la
agricultura orgánica más que Africa, principal proveedor de alimentos
tropicales de Europa, "pero debe avanzar más para cumplir con todas
las normas de certificación del comercio internacional".
Antonio Llobel, biólogo molecular de la empresa española Newbiotecnic,
de Sevilla, comentó que "hay un espacio muy grande para construir
alianzas" en el área de la agricultura orgánica, "tanto de investigación
científica como de proyectos industriales".
Newbiotecnic mantiene un acuerdo con Chile para aportar tecnología
genética destinada al desarrollo de viñas resistentes a hongos,
y participa en una red de grupos que trabajan sobre el aguacate
(palta).
"Experimentamos con hongos antagonistas como agentes de control
biológico para combatir la podredumbre de la raíz del aguacate,
una de las enfermedades que más afectan a este fruto", del que México
y Sudáfrica son los principales productores mundiales, explicó Llobel.
Newbiotecnic trabaja también en la sustitución en cultivos de fresas
del metilo de bromuro, un fumigante de suelos que destruye la capa
de ozono y cuyo uso deberá eliminarse en 2005 en el Norte industrial
y en 2015 en los países en desarrollo, por acuerdo internacional.
"Aunque nuestros proyectos parten de los productos en los que España
es fuerte -abastece 10 por ciento de la demanda mundial de fresas
y es el primer productor de aguacate de Europa- los resultados se
pueden extrapolar", afirmó Llobel.
"Pensamos extender el proyecto de aguacate con socios europeos a
México, Costa Rica y, probablemente, a Colombia", comentó Ese nuevo
entorno es el que rodea las secciones de alimentos orgánicos en
los supermercados de París, Amsterdam, Madrid o Frankfurt, donde
el precio de esos productos es entre 20 y 30 por ciento superior
a aquellos que proceden de cultivos convencionales.
* La autora es corresponsal de IPS
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