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Kyoto recibe inyección de vida

Por Ramesh Jaura*

El acuerdo político alcanzado esta semana en Bonn, protagonizado por el G-77 y China, abrió paso a un moderado optimismo con respecto al futuro del Protocolo sobre el cambio climático rechazado por EE.UU.

BONN.- El Protocolo de Kyoto sobre cambio climático aún vive, e incluso podría entrar en vigor el próximo año, según un cauteloso pronóstico que se abrió paso entre las 180 delegaciones nacionales reunidas en Bonn.

El protocolo, acordado hace cuatro años en la ciudad japonesa de Kyoto, exige a los países industrializados una reducción en promedio de 5,2 por ciento para 2012 de los gases de efecto invernadero medidos en 1990.

Debe ser ratificado al menos por 55 por ciento de las partes de la Convención Marco de Cambio Climático.

Fue firmado por 84 países y sólo Rumania y 35 naciones del mundo en desarrollo lo han ratificado, pero un acuerdo alcanzado el lunes 23 de julio en Bonn creó un clima de moderado optimismo entre los ministros de ambiente y los funcionarios participantes en la conferencia.

El convenio acerca de normas para la puesta en marcha del protocolo se logró al cabo de maratónicas negociaciones y, sobre todo, cuando Japón declaró su apoyo al borrador presentado por el presidente de la conferencia, Jan Pronk, ministro de Ambiente de Holanda.

La primera etapa de la sexta sesión de la conferencia de las partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 6), realizada en noviembre en la ciudad holandesa de La Haya, finalizó en el fracaso.

La causa fue, según el embajador de Irán en la Organización de las Naciones Unidas, Bagher Asadi, que Pronk no incorporó entonces a las consultas decisivas al bloque conformado por el Grupo de los 77 (G-77) y China. Asadi preside el G-77, que está integrado por 133 países en desarrollo.

El acuerdo político alcanzado en Bonn, que sólo tuvo el voto en contra de Estados Unidos, fue posible por el papel constructivo de Asadi y el G-77 y China, destacó el ministro de Ambiente de Alemania, Juergen Trittin.

Por su parte, Asadi describió el acuerdo como "el triunfo del multilateralismo y de la cooperación sobre el unilateralismo". De ese modo, el embajador aludió a decisión del presidente estadounidense George W. Bush en marzo de abandonar el Protocolo de Kyoto por considerarlo “fatalmente defectuoso” y perjudicial para la economía de su país.

Fuentes de la Unión Europea (UE) confirmaron en Bonn que la insistencia del G-77 y China fue decisiva para que la conferencia resolviera la creación de tres fondos especiales para reducir el impacto del cambio climático y para ayudar al mundo en desarrollo a adoptar tecnologías limpias y a limitar sus emisiones.

Los 15 miembros de la UE y otros países donantes confirmaron en una declaración política su compromiso de financiar proyectos sobre cambio climático en los países en desarrollo.

Los países firmantes aseguraron estar preparados para contribuir con 410 millones de dólares en 2005, con la intención de revisar ese monto en 2008.

Un punto clave del acuerdo es que los países podrán compensar sus obligaciones de reducción de contaminación industrial mediante un manejo adecuado de bosques y tierras de cultivo que absorban dióxido de carbono, conocidos como "sumideros".

Australia, Canadá y Japón no habrían aceptado el acuerdo sin estas concesiones por parte de la UE.

De todos modos, funcionarios de la UE se mostraron complacidos con el compromiso global. El ministro de Ambiente de Bélgica, Olivier Deleuze, dijo que podría criticar 10 cosas del texto. "Pero prefiero un acuerdo imperfecto con vida que un acuerdo imperfecto inexistente", sostuvo.

"El acuerdo mantendrá la presión para reducir las incipientes emisiones sobre gobiernos y empresas del mundo en desarrollo", dijo Michael Zammit Cutajar, secretario ejecutivo de la Convención.

"También permitirá fortalecer el respaldo financiero y tecnológico a las medidas sobre cambio climático en los países del Sur", agregó.

Pero pueblos indígenas y comunidades locales temen que medidas propuestas, como las plantaciones, los sumideros y los mecanismos de transferencia y adquisición de unidades de reducción de emisiones, tengan efectos adversos sobre sus territorios y ecosistemas.

Un foro de pueblos indígenas y comunidades locales urgió a los delegados a la conferencia, realizada del 16 al 27 de julio, a tomar en cuenta sus preocupaciones.

Por su parte, la ministra de Medio Ambiente y Cooperación para el Desarrollo de Finlandia, Satu Hassi, aseguró que "Estados Unidos tendrá que hacer lo necesario para volver al Protocolo de Kyoto”.

“No podemos desechar el resultado de 10 años de trabajo porque el gobierno de un país, incluso de un país muy grande, cambie de opinión", dijo Hassi.

* El autor es corresponsal de IPS


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Enlaces Externos

Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático

Reunión de la Convención en Bonn

El Protocolo de Kyoto

Unep.net: cambio climático

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