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Mucha agua en pocas manos

Por Mario Osava*

Autoridades, científicos y empresarios buscan soluciones a la desigual distribución del agua en América Latina. En esta región del mundo el recurso hídrico es abundante, pero con frecuencia la población se concentra precisamente donde escasea.

RIO DE JANEIRO.- El agua abunda en el continente americano, pero su irregular distribución territorial, la contaminación y el despilfarro reducen en los hechos la importancia de ese privilegio.

En América Latina "conviven dos mundos, uno donde hay mucha agua y poca gente y otro donde escasea el agua y se concentra la población", resumió para Tierramérica el presidente de la Red Internacional de Organismos de Cuenca, el mexicano Eduardo Mestre.

Son pobres en agua, por ejemplo, el norte de México y Chile y el nordeste brasileño, y en muchos países hay áreas secas, algunas muy pobladas, mientras el recurso natural es abundante en la Amazonía, que tiene escasos habitantes.

América Latina, que sólo se preocupaba de aumentar el suministro de agua mediante obras de infraestructura, tuvo que "cambiar el paradigma", pasando a controlar la demanda, observó Mestre, dirigente de una red de 134 organismos municipales y provinciales de 77 países.

La creciente preocupación por el agua se manifestó en el IV Diálogo Interamericano de Manejo de las Aguas, realizado por la Organización de los Estados Americanos y la Red Interamericana de Recursos Hídricos (RIRH) del 2 al 6 de septiembre en Foz de Iguazú, una localidad brasileña en la frontera con Argentina y Paraguay.

El Diálogo, que se repite cada dos años, atrajo esta vez a 1.070 participantes, entre autoridades, científicos, empresarios y delegados de organizaciones no gubernamentales (ONG), procedentes de 46 países. En el primero, celebrado hace ocho años en Miami, sólo hubo 60 asistentes, y en 1999, en Panamá, 420.
Las conclusiones de la reunión, titulada "En busca de soluciones", serán llevadas a la Conferencia Internacional sobre Agua y Medio Ambiente, prevista para en diciembre en la ciudad alemana de Bonn, y al Foro Mundial del Agua, en Japón en 2003.

El Diálogo de Foz de Iguazú apuntó a lograr consenso en hacia tres posiciones de consenso, según Mestre: manejar el recurso hídrico bajo el concepto de cuenca --sin limitarlo a la administración de un municipio o estado-- involucrar la sociedad en la gestión y lograr que las soluciones a las problemáticas del agua vengan "de abajo, de las comunidades locales".

Según recomendaron los participantes, deben crearse “comités de cuenca” con gobernantes y representantes de usuarios y de la sociedad para que decidan en equipo sobre el uso y la protección de las aguas. Ya hay comités similares en 22 países de América Latina y el Caribe, celebró Mestre. Brasil se destaca, con más de 150.

El Diálogo discutió también asuntos como las cuencas fronterizas, la vulnerabilidad climática, la sanidad y las aguas subterráneas.

Las cuencas compartidas y los ríos que sirven de frontera son hoy "un factor de integración" de América Latina, que superó un pasado de disputas, destacó Raymundo Garrido, secretario de Recursos Hídricos del Ministerio de Medio Ambiente de Brasil y nuevo presidente de la RIRH.

Foz de Iguazú es una localidad emblemática de la integración, como centro turístico por las cataratas del río Iguazú y el embalse de Itaipú, y por una gigantesca central hidroeléctrica que pertenece a Brasil y Paraguay.

Brasil comparte con sus vecinos las inmensas cuencas de la Amazonía y del Río de la Plata, el Pantanal de Mato Grosso, que cubre el oeste del país y parte de Bolivia y Paraguay.

Así mismo, el Acuífero Guaraní se extiende del centro-sur de Brasil a Paraguay, Argentina y Uruguay, con aguas subterráneas suficientes para abastecer a 170 millones de personas durante 2.400 años, señaló Garrido.

Pero Brasil es también un ejemplo de vulnerabilidad climática. Dos años de sequía desataron una crisis energética que desde junio somete a racionamiento de electricidad a la mayoría de la población.

La crisis tuvo como efecto positivo la participación popular en el combate contra el despilfarro de energía y de agua.

El cobro por el uso de recursos hídricos, aprobado tras 18 años de debates, fortalecerá la conciencia sobre el valor del agua y la necesidad de ahorrarla, concluyó Garrido.

* El autor es corresponsal del IPS


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Enlaces Externos

Red Interamericana de Recursos Hídricos

Red Internacional de Organismos de Cuenca

Conferencia Internacional sobre el Agua en Bonn

Foro Mundial del Agua

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