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DECLARACIÓN
REUNION DE REDES DE LA SOCIEDAD CIVIL DE AMERICA LATINA Y
CARIBE.
La
Sociedad Civil en Camino Hacia Johannesburgo
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Río de Janeiro, 20 de octubre de 2001.
Los representantes de las Redes de Organizaciones
no Gubernamentales de América Latina y el Caribe, en su reunión
regional, previa a la Conferencia Preparatoria de los Gobiernos
de América Latina, para la Cumbre de Johannesburgo 2002 sobre
Desarrollo Sostenible, declaran que:
*Reconocen la vigencia de los principios y objetivos de la Declaración
de Río, y la Agenda 21 para implementar el Desarrollo Sustentable.
Pero constatan de que a pesar que los gobiernos han asumido los
objetivos del desarrollo Sustentable en el discurso, en la práctica
hay retrocesos en la implementación de políticas para
el logro de la equidad social y la sustentabilidad ambiental en
nuestra región y a nivel mundial.
El incumplimiento de los compromisos de Río
ha agravado la crisis socioambiental; ha elevado los niveles de
vulnerabilidad e incertidumbre y ha generado una mayor fragilidad
de la democracia en el planeta. Simultáneamente, la creciente
globalización económica y expansión de los
mercados se ha dado desarrollado bajo condiciones que atentan contra
los principios e implementación del desarrollo sustentable.
*En el Plano Socioeconómico, la pobreza y la inequidad en
la distribución del ingreso, continúan siendo un indicador
de creciente insustentabilidad social. El aumento del desempleo
de 5.8% a 8,5% en el sector formal en la última década,
además de la informalidad laboral de más de 50% de
la población activa y el aumento de la precariedad del empleo
dificultan un mejoramiento de la situación.
La creciente marginalidad social, que polariza a nuestras sociedades,
amenaza la convivencia social y genera violencia y vulnerabilidad.
El aumento de las desigualdades y de la pobreza atentan contra la
sustentabilidad. El volumen creciente e insostenible de la deuda
externa de muchos países de la región se ha convertido
en un obstáculo insalvable para revertir esta situación
y avanzar hacia el desarrollo humano.
Los desafíos para una sana convivencia regional y mundial
requieren la apertura de un dialogo amplio y de nuevos espacios
de participación de la sociedad civil en la toma de decisiones
sobre el desarrollo.
*En el Plano Político, el actual modelo de desarrollo, caracterizado
por una globalización excluyente, y la aplicación
de un modelo político neoliberal, no ha garantizado ni puede
garantizar el desarrollo sustentable, pues ha provocado una mayor
fragilidad institucional y la perdida de autonomía de los
estados nacionales para responder a las necesidades de la población.
*Revertir esta situación requiere concretar una democracia
participativa que permita la integración de la sociedad civil
en el diseño, planificación, ejecución y control
social de los proyectos, programas y políticas de desarrollo
local, nacional e internacional.
*Adicionalmente, reafirmamos la necesidad de reactivar y fortalecer
los mecanismos de participación ciudadana establecidos en
la Agenda 21, tales como los Consejos Nacionales de Desarrollo Sustentable
abiertos a una participación más amplia, los Consejos
Nacionales y Locales del Ambiente y otras instancias de concertación
social para la implementación del desarrollo sustentable.
*En el Plano Ambiental, la aceleración del proceso de globalización
económica continúa agravando el deterioro de los componentes
ambientales básicos del planeta. Ello provoca creciente degradación
de la calidad de vida, y la vulnerabilidad creciente de las poblaciones
rurales y urbanas; situación que se agudiza para los sectores
más pobres y comunidades agrícolas, que enfrentan
condiciones cada vez más difíciles para mantener los
procesos agrícolas y la reproducción de los ecosistemas
naturales.
Los gobiernos deben concretar urgentemente un conjunto de acciones
concertadas que posibiliten rescatar, preservar y mantener los equilibrios
que aseguren la continuidad de la vida en el planeta. Estos desafíos
exigen fortalecer mecanismos de decisión consensuados entre
gobiernos y sociedad civil para disponer los recursos que permitan
concretar la sustentabilidad ambiental.
Biodiversidad
La biodiversidad es la base del equilibrio ecológico del
planeta. Nuestros gobiernos deben reconocer la conservación
de la biodiversidad como un aspecto integral del desarrollo y de
la planificación del desarrollo regional y nacional, así
como del mantenimiento de la diversidad étnica y cultural.
Deben por ello garantizar los derechos de las comunidades a sus
territorios y al aprovechamiento de la biodiversidad, y desarrollar
medidas efectivas para la protección y fomento de sus culturas.
Así mismo deben vincular las políticas de conservación
de la biodiversidad con las de superación de la pobreza,
especialmente de comunidades locales que viven alrededor de áreas
protegidas y en zonas ricas en biodiversidad, a través del
uso sustentable de los recursos.
*Rechazamos los derechos de propiedad intelectual sobre seres vivos
y apoyamos la protección de los derechos intelectuales colectivos
de las comunidades locales y su capacidad de innovación.
*Exigimos aplicar el principio precautorio, para evitar la producción,
importación, siembra y consumo de organismos transgénicos,
que provocan contaminación genética, amenazan la economía
campesina y atentan contra la soberanía y la seguridad alimentaria.
Bosques
En la última década, se han degradado los ecosistemas
forestales y disminuido significativamente la cobertura boscosa
de nuestra región, debido a condiciones estructurales, y
a la aplicación de políticas que incentivan el avance
desordenado de la frontera agrícola y de monocultivos promovidos
por organismos multilaterales y grupos empresariales.
*Exigimos a nuestros gobiernos adoptar el concepto de ecosistemas
productivos en las políticas agro-forestales y promover instrumentos
de ordenamiento territorial para el uso, manejo y conservación
de los bosques, compatible con la vocación de los ecosistemas.
*Demandamos la implementación de políticas públicas
que combatan las causas subyacentes de la deforestación,
tales como: marcos regulatorios inapropriados, subsidios fiscales
a monocultivos forestales y políticas insustentables de comercio
e inversión. Al mismo tiempo, alertamos sobre los riesgos
que implica la inclusión de las plantaciones en los Mecanismos
de Desarrollo Limpio para la conservación de los bosques
y de la biodiversidad.
*Llamamos a la FAO a crear un grupo de trabajo conjunto con la sociedad
civil, para revisar sus definiciones y políticas en materia
forestal.
Cambio Climático
El cambio climático es producto y consecuencia de un modelo
de desarrollo basado en patrones de producción y consumo
que generan inequidad social y grandes impactos socio ambientales.
Constatamos, que las emisiones de gases del efecto invernadero,
casi 10 años después de Río, se han incrementado,
profundizando la crisis ambiental global.
*Exigimos a los gobiernos, empresas y organismos financieros excluir
de la política energética la construcción de
grandes represas, centrales nucleares y otros megaproyectos insustentables;
y generar recursos financieros necesarios para reorientar la política
energética hacia el uso de recursos renovables no contaminantes,
la descentralización energética y el abastecimiento
equitativo de la población.
*Los urgimos para que armonicen los compromisos para la protección
del clima con los acuerdos para proteger la biodiversidad y detener
la desertificación, como asimismo restaurar los ecosistemas
degradados o en peligro por el cambio climático, especialmente
en los países insulares de nuestra región.
Globalización y Comercio
Constatamos que existe una gran contradicción entre la expansión
comercial y el logro del desarrollo sustentable; ello ha empeorado
las condiciones socio ambientales en la región y restringido
las democracias. El logro del desarrollo sustentable, debe ser el
imperativo bajo el cual se negocian los acuerdos de comercio y inversión.
*Asimismo debe establecerse la preeminencia de los Acuerdos Ambientales
Multilaterales y de otras Convenciones regionales e internacionales
que permitan internalizar los costos sociales y ambientales. Estas
condiciones requieren reformar profundamente el actual sistema internacional
de comercio liderado por la OMC.
*Demandamos a nuestros gobiernos establecer mecanismos democráticos
para evaluar los impactos, previamente a la negociación de
acuerdos de comercio e inversión, con el objeto de asegurar
condiciones de negociación, y acuerdos que resguarden la
justicia social, la sustentabilidad ambiental, y aseguren beneficios
para la mayoría de la población.
Financiamiento
Concretar el desarrollo sustentable a nivel planetario, requiere
una nueva arquitectura financiera internacional, que contemple la
reorientación de las políticas de los bancos multilaterales
hacia objetivos de solución de la pobreza y protección
del medio ambiente. Entre dichas políticas, debe establecerse
un impuesto a las operaciones financieras especulativas, el control
del flujo de capitales y la renegociación de la deuda de
los países en desarrollo.
*Constatamos que, a pesar de que en la Cumbre de Río-92 los
países desarrollados se comprometieron a destinar un 0.7%
del PIB para financiar el desarrollo sustentable, ello no se ha
concretado. Adicionalmente, en nuestra región, las inversiones
en el área ambiental no superan el 0.1% del PIB.
*Llamamos a los países desarrollados a concretar su compromiso,
y a nuestros gobiernos concretar mayor voluntad política
para reorientar la política económica, incluyendo
impuestos y subsidios para la internalización de los costos
ambientales, y el mejoramiento de las regulaciones, de la fiscalización
y de la institucionalidad ambiental.
*Finalmente, recomendamos una profunda evaluación del Fondo
Mundial para el Medio Ambiente, con el objetivo de reformular los
mecanismos de acceso a este, por parte de los gobiernos y de la
sociedad civil, como asimismo su eficacia para solucionar los problemas
socio ambientales y acercar las decisiones a las realidades locales.
Especial énfasis debe darse a la generación de capacidades
locales y al financiamiento de agendas locales de sustentabilidad.
Vulnerabilidad
Las principales causas de la vulnerabilidad en nuestra región
se deben a políticas y prácticas inadecuadas de desarrollo.
La persistencia de la pobreza y de la inequidad social en la región
de América Latina y Caribe es el principal factor de vulnerabilidad
social, política y ambiental.
La exclusión social, el deterioro de los ecosistemas, la
construcción de riesgos y los desastres naturales, requieren
acciones coordinadas y conjuntas a nivel nacional y regional.
*Demandamos a nuestros gobiernos responder urgentemente, y con políticas
integrales para dar respuesta a los problemas de pobreza y exclusión
económica, política, social y cultural, y a promover
el desarrollo de las capacidades locales y nacionales para el logro
de estos objetivos.
Asimismo, nuestros gobiernos deben garantizar el fomento, permanencia
y desarrollo del patrimonio cultural y natural de las comunidades
locales y nacionales; y priorizar un enfoque precautorio en la evaluación
de riesgos sociales y ambientales.
Río de Janeiro, 20 de octubre de
2001.
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