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Debate sobre patentes sacude reunión de OMC |
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Los países en desarrollo insisten en tener acceso a medicamentos sin los obstáculos que imponen los laboratorios farmacéuticos. Fue uno de los temas clave de reunión ministerial de la Organización Mundial de Comercio en Qatar.
DOHA, 11 nov - El debate sobre los obstáculos que imponen las patentes farmacéuticas al acceso a la salud en los países en desarrollo fue el más áspero durante la Conferencia Ministerial de la OMC (Organización Mundial de Comercio), que se realizó del 9 al 13 de noviembre en Doha, capital de Qatar.
La polémica enfrenta a los países en desarrollo, que proclaman el derecho a copiar las fórmulas de las medicinas para dar tratamiento a bajo precio a sus enfermos, con algunos países industriales, que protegen las patentes de sus transnacionales farmacéuticas.
El tema fue incluido en uno de los tres borradores de sendas declaraciones que debían discutir en el emirato del Golfo los ministros de 142 estados miembros de la OMC. Los otros dos establecen la posición de la organización sobre el futuro del comercio y sobre acuerdos comerciales anteriores cuya aplicación está aún pendiente.
Representantes de gobiernos y de organizaciones no gubernamentales han impugnado esos textos por considerarlos sesgados a favor de los países industriales.
Alí Mchumo, representante de Tanzania y coordinador de los 49 Países Menos Adelantados, lamentó que los documentos no reflejan en general las demandas y los puntos de vista de los países en desarrollo.
Los tres textos fueron negociados durante casi un año en Ginebra, la ciudad suiza sede de la OMC. Pero Martin Khor, director de la no gubernamental Red del Tercer Mundo, con filiales en Asia, Africa y América Latina, sostuvo que ese proceso ha estado "increíblemente manipulado".
Khor afirmó que los países en desarrollo han soportado fuertes presiones de las naciones industriales que buscaron apoyo para que en Doha se aprobara el lanzamiento de una ronda amplia de negociaciones comerciales multilaterales.
Estados Unidos y la Unión Europea han propuesto el nuevo ciclo de negociaciones como una panacea para superar el trance recesivo de la economía mundial, acentuado después de los atentados terroristas cometidos en Nueva York y Washington el 11 de septiembre.
En cuanto a las patentes, el texto preparado por Stuart Harbinson, presidente del consejo general de la OMC, refleja de manera aproximada las diferencias que separan a los países en desarrollo, liderados por el Grupo Africano, India y Brasil, de naciones industriales como Estados Unidos y Suiza, que son sedes de las transnacionales farmacéuticas.
Los países en desarrollo reclaman un acceso a los medicamentos sin limitaciones originadas en las patentes de propiedad de los laboratorios farmacéuticos.
La iniciativa, presentada por la delegación de Zimbabwe, propone básicamente que los ministros declaren que ninguna regla de los Acuerdos sobre Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC), el tratado de la OMC que regula, entre otros asuntos, las patentes farmacéuticas, impide que los miembros de la OMC adopten medidas para proteger la salud pública.
Los países en desarrollo sostienen que los ministros deberían reconocer que el texto de los ADPIC concede a los estados miembros de la OMC la flexibilidad suficiente para dictar políticas de salud que aseguren medicinas económicas sin incurrir en violaciones de los derechos de propiedad intelectual.
Las precisiones que los países en desarrollo reclaman a la conferencia de Doha incluyen una suspensión de las acciones legales por supuestas violaciones de los ADPIC, que en la actualidad amenazan a varias naciones.
También comprenden a las licencias obligatorias, el derecho de los estados a autorizar la copia de fórmulas para producir fármacos a bajo precio en situaciones de urgencia, y a las importaciones paralelas, que autorizan a comprar en el exterior drogas a menor precio que las fabricadas por los poseedores de la patente.
En contraste con la posición de los países en desarrollo, cinco naciones industriales, Australia, Canadá, Estados Unidos, Japón y Suiza, defienden los argumentos esgrimidos por las transnacionales farmacéuticas en el debate.
La organización independiente Oxfam, con sede en Gran Bretaña, dijo hace poco que las compañías transnacionales, las mayores beneficiarias de la mundialización de las normas sobre la propiedad intelectual, tienen grandes intereses en el debate en la OMC.
Las compañías estadounidenses de ese sector obtuvieron el año pasado ingresos en el exterior por 36 mil 500 millones de dólares, solo en concepto de regalías y derechos de patentes, más de la mitad de lo recaudado en todo el mundo.
Estados Unidos y Suiza, los dos países sedes de los principales laboratorios farmacéuticos del mundo, han rechazado que las normas de los ADPIC obstaculicen el acceso a medicinas de bajo precio.
Ellen 't Hoen, portavoz de la organización no gubernamental Médicos Sin Fronteras (MSF), observó que la cuestión del acceso a las medicinas no se reduce a una discusión entre diplomáticos, pues, dijo, interesa a muchos millones de personas en el mundo y eso marcará una diferencia.
* Fuente: corresponsales de IPS
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