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El sida infantil en América Latina


Nacer y crecer con VIH

Por Dalia Acosta*

Unos 2,7 millones de niños viven con VIH-sida en el mundo. Con amor y la atención médica adecuada, pueden tener una existencia feliz. Pero muchos de ellos están desprotegidos.

LA HABANA.- Las niñas, niños y adolescentes de América Latina que viven con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH, causante del sida) podrían tener una vida feliz, si recibieran la atención médica y el amor que necesitan.

La felicidad puede ser tan sencilla como comerse un plato de papas fritas, ir al zoológico o salir de noche a ver los alumbrados navideños, dijeron a Tierramérica dos niñas colombianas de 11 años, infectadas con el VIH.

Milena y Jennifer llevan varios años en la Casa Verónica, un hogar perteneciente a la Fundación Eudes, en Bogotá, donde viven dos bebés, 15 niñas y niños y tres adolescentes varones infectados con VIH.

En el hogar, las niñas reciben una alimentación adecuada, medicamentos antirretrovirales, el tratamiento más cercano posible al de una familia, van a la escuela pública y tienen un ambicioso programa para las vacaciones escolares.

Como norma, las instituciones que atienden a menores con VIH-sida viven de contribuciones públicas y privadas, pero siempre limitadas. Sin contar los medicamentos antirretrovirales, los gastos oscilan entre 600 y mil dólares mensuales por niño.

“Debemos tomarnos la medicina porque es alimento para uno, es como una vitamina que te da fuerzas para vivir de aquí a mañana. Yo voy a empezar un tratamiento con unas pastillas que son grandísimas, como un dulce (caramelo) y son muchas”, cuenta Milena.
“Con eso de los remedios tenemos que ser muy juiciosas (responsables), porque de eso depende nuestra salud, y además debemos dar ejemplo”, remarca Jennifer, quien toma trece pastillas cada día.
Desde hace ocho años, la Casa Verónica intenta suplir el hogar que estos niños no tienen, ofreciéndoles las mejores condiciones de salud y educación. Sin embargo, sigue siendo difícil combatir la intolerancia.
“Hoy la situación (de discriminación en las escuelas) ha cambiado. Pero a veces alguno de los niños regresa triste porque los compañeros le dijeron algo ofensivo. Entonces yo le explico: tal vez ellos no tienen en sus casas el amor que tú tienes aquí. Esa es una enfermedad peor que cualquier otra”, dice Gladis Peña, maestra del hogar.

Milena y Jennifer tienen mucha suerte. Abandonados, huérfanos, o en situación de extrema pobreza, no son pocos los menores de edad que cada año mueren de sida en América Latina sin haber sido siquiera incluidos en las estadísticas. Algunos no pasan de los tres años, cuando en las condiciones actuales podrían vivir 15 o más.

En Colombia, el Estado no garantiza una atención especial a los niños enfermos de sida. Oficialmente hay 300 niños seropositivos, pero por cada caso reportado podría haber entre cinco y 10 casos más, según se calcula.

En contraste, en países como México o Brasil el gobierno garantiza medicamentos antirretrovirales a todos los niños portadores de VIH-sida.

Las estadísticas oficiales de México dan cuenta de 817 casos de infección en menores de 15 años, pero debido a que muchos casos no se registran, la cantidad podría ascender a 1.536. “Los niños con sida se les ve más como víctimas, son menos discriminados que los adultos, a quienes se les identifica con acciones inmorales”, asegura Ana Luisa Escalante, presidenta de la Casa de la Sal, uno de los pocos albergues del país para niños con VIH-sida.

Alrededor de 580 mil menores de 15 años murieron a causa del sida en el mundo sólo durante 2001. Actualmente, el número de niños infectados con el VIH/sida es de 2.7 millones, según dio a conocer Naciones Unidas, en su último informe en coincidencia con el Día Mundial del Combate contra el Sida, que se celebró el primero de diciembre.

Una proporción importante de los casos de sida pediátrico podrían evitarse si los gobiernos garantizaran las pruebas de diagnóstico a todas las mujeres embarazadas y, en el caso de que fueran seropositivas, un tratamiento médico adecuado.

Sin embargo, en la mayoría de los países la esperanza se esfuma desde el inicio, pues las mujeres pobres, las trabajadoras sexuales y las que están vinculadas a las drogas, esperan hasta el último minuto del embarazo para acudir a una unidad asistencial.

"No se ofrecen pruebas (diagnósticas del VIH) a las embarazadas, hay médicos que temen contagiarse y madres que eluden el problema por temor a que las echen del trabajo o al rechazo social", observó la infectóloga colombiana Sandra Beltrán.

"Es muy difícil que accedan a un tratamiento continuado cuando no tienen dinero para el ticket del ómnibus que las llevaría al hospital", explicó por su parte Elba Gómez, creadora de la Fundación Argentina Pro Ayuda al Niño con Sida.

Estadísticas del Ministerio de Salud sitúan a Argentina como el primer país latinoamericano en sida pediátrico registrado: más de mil 300 menores de 13 años son portadores del VIH, el 96 por ciento de ellos se infectó a través de la madre.

En el otro extremo aparece Cuba, donde desde 1986 se han registrado sólo ocho casos de sida pediátrico por transmisión vertical de madre a hijo, dos por transfusiones de sangre y uno por abuso sexual.

La confiabilidad de las estadísticas cubanas se basa en un programa de salud integral contra el sida, que incluye pruebas de diagnóstico del VIH a cada embarazada y control de todas las donaciones de sangre.

“Cuando decidí tener mi hijo y no abortar, tenía la corazonada de que nacería sin problemas, aunque conocía el riesgo”, dijo Adonais Suárez, una seropositiva cubana que aún espera el diagnóstico definitivo de su hijo de un año.

Suárez es una de las 82 seropositivas que hasta mediados de este año habían decido tener hijos en Cuba. “Yo no me arrepiento de haber tenido a mi hijo, ha sido lo mejor que nos ha pasado en la familia”, afirma Suárez quien, como todas las personas que viven con VIH en la isla, recibe del Estado los medicamentos y alimentos necesarios para mejorar su vida.

Un derecho que tienen todos los niños latinoamericanos enfermos de sida, pero que escasamente se satisface.

* La autora es corresponsal de IPS. Colaboraron en este artículo Marcela Valente/Argentina, Yadira Ferrer /Colombia y Diego Cevallos/ México


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Crédito: Fabricio Vanden Broeck
 
Crédito: Fabricio Vanden Broeck

Enlaces Externos

ONUSIDA: Resumen mundial de la epidemia de VIH/sida, diciembre 2001

ONUSIDA: Niños menores de 15 años que viven con sida

ONUSIDA: Menores de 15 años infectados durante el 2001

ONUSIDA: Niños fallecidos a causa del VIH/sida durante 2001

UNICEF: El reto del VIH/sida

Fundación Eudes

Casa de la Sal

Adolesite: información sobre SIDA para jóvenes, hecho en Brasil

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