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ESTADOS UNIDOS: Canadá resiste plan de energía verde
por Danielle Knight

WASHINGTON, (IPS) Un proyecto aprobado por el Senado de Estados Unidos para aumentar el uso de fuentes renovables de energía amenaza con encender una disputa comercial con Canadá, tradicional proveedor hidroeléctrico de este país.

Canadá está preocupado por la definición de energía renovable de Washington, pues la electricidad que exporta a Estados Unidos depende de represas hidroeléctricas, una forma renovable según los canadienses, pero no sustentable para ecologistas y varios estados estadounidenses.

El Senado estadounidense aprobó a mediados de marzo un proyecto del opositor Partido Demócrata según el cual las empresas proveedoras de electricidad deberán incrementar gradualmente el uso de fuentes renovables como la solar, eólica y geotérmica, en reemplazo del petróleo, el gas y el carbón.

La propuesta, que formará parte del plan de energía que los senadores deben votar durante abril, requiere que la electricidad generada a partir de fuentes renovables crezca del actual dos por por ciento a 10 por ciento en 2020.

Muchos estados que han impuesto volúmenes mínimos de generación de electricidad renovable o "verde", excluyen de esta lista a la producción hidroeléctrica.

Regular la importación de electricidad según la forma en que es producida afectará la competitividad "y es inconsistente con las obligaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y la Organización Mundial del Comercio (OMC)", advirtió un comunicado de la embajada de Canadá.

Casi 65 por ciento de la electricidad que Estados Unidos importa de Canadá --1.200 millones de dólares en 1999- procede de grandes represas hidroeléctricas, según la Comisión de Cooperación Ambiental (CEC), un cuerpo intergubernamental establecido por el TLCAN, con sede en Montreal.

La cuestión es si el poderoso sector hidroeléctrico logrará que Washington incluya esta fuente en la definición de formas renovables, o si Estados Unidos se inclinará por la visión de los ambientalistas, que favorecen el viento y el sol, estimó Scott Vaughan, director de ambiente, economía y comercio del CEC.

"Nuestra preocupación es que la adopción de un mínimo nacional conduzca a un aumento en el uso de energía renovable y no lo reduzca al más bajo común denominador", explicó Vaughan.

Casi la mitad de los 50 estados estadounidenses han establecido un "paquete renovable mínimo" obligatorio, que determina la cantidad de energía "verde" que debe venderse en cada jurisdicción. Con 12 por ciento, el occidental estado de California impuso la proporción más alta.

Varios estados, como el sudoccidental Arizona, no consideran que la energía hidroeléctrica sea verde, aun cuando las represas no contaminan el aire con gases de efecto invernadero, como lo hacen las centrales a carbón.

Los ambientalistas cuestionan desde hace tiempo la sustentabilidad de las grandes represas, arguyendo que modifican los ecosistemas de los ríos y amenazan la existencia de varias especies de peces y moluscos.

Al alterar el curso de los ríos y el equilibrio de los estuarios, las represas son una de las principales causas del marcado descenso de las poblaciones de peces en el golfo de México, el mar Negro, el mar Caspio, la bahía de San Francisco y el mar Mediterráneo oriental, entre otras regiones, según la Red Internacional por los Ríos.

En respuesta a esas preocupaciones, varios gobiernos estaduales consideran que electricidad verde a la generada por el viento, el sol, el biogas y otras formas alternativas, pero no por la fuerza hídrica.

El nororiental estado de Nueva Jersey, por ejemplo, exige que 2,5 por ciento de todos los kilovatios-hora vendidos en su territorio procedan de fuentes alternativas y sólo acepta en ese porcentaje la procedente de pequeñas centrales hidroeléctricas, que no superen los 30 megavatios de capacidad.

Limitaciones similares rigen en los estados de Arizona y California, en los centrales de Iowa y Missouri, y en los nororientales Maine, Rhode Island y Vermont. Missouri no acepta ninguna generación hidroeléctrica como renovable.

Aunque no hay definiciones comunes, la tendencia es a favor de la energía del viento, según un informe publicado en febrero por el CEC.

Los generadores eólicos producen 4.200 megavatios y satisfacen casi uno por ciento de las necesidades de electricidad del país, el doble que un año atrás.

Si la ley de energía comprende la propuesta demócrata, se creará una definición común sobre formas renovables, estimó el director de comercio, ambiente y desarrollo del grupo de estudios Carnegie Endowment for International Peace, John Audley.

"Esto resolvería la cuestión entre los estados, pero los tres países del TLCAN (Canadá, Estados Unidos y México) aún tendrían mucho por resolver", afirmó Audley.

La Cámara de Representantes (baja) aprobó el año pasado el proyecto energético del gobierno, que no contiene previsiones comparables sobre energía renovable.

Por tanto, el plan de energía que vote el Senado pasará entonces a un comité de revisión que deberá resolver las diferencias con la versión de la cámara baja.


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