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Robert Watson
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"Estados Unidos decidió matar al mensajero" |
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Por Haider Rizvi*
El experto que perdió la presidencia del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) por presión de Estados Unidos, elogió las iniciativas voluntarias para reducir los gases invernadero.
NUEVA YORK,- "Los mensajes que enviaba desde el IPCC no eran del agrado de Washington, así que decidió matar al mensajero", dijo Robert Watson en diálogo exclusivo con Tierramérica.
El químico estadounidense nacido en Gran Bretaña lidera desde 1980 los esfuerzos internacionales para enfrentar fenómenos atmosféricos provocados por la actividad humana.
Ex consejero de la Casa Blanca y principal asesor sobre recalentamiento global del Banco Mundial, Watson presidió desde 1996 hasta abril el organismo más influyente sobre cambio climático. Luego de una campaña encabezada por ExxonMobil, Washington apoyó al candidato de India, Rajendra Pachauri, que se impuso a Watson por 76 a 49 votos.
P Tierramérica: ¿Por qué no logró un nuevo mandato?
R Watson: Estados Unidos esgrimió varias razones para no respaldar mi candidatura, por ejemplo que era tiempo de que un país en desarrollo tuviera la presidencia. Yo asumí el cargo durante el mandato del (demócrata) Bill Clinton, y es concebible que esa haya sido otra razón. También es posible que no fueran del agrado de Washington los mensajes que yo enviaba desde el IPCC, así que decidieron matar al mensajero. Hubo mucha presión de la industria energética. No todas, pero varias (compañías) querían reemplazarme.
P Usted trabajó a favor del consenso científico sobre las causas del cambio climático. ¿Cree que está superada la controversia científica?
R Ese consenso existe. Una enorme mayoría de científicos considera que el clima está cambiando y que los humanos (somos), en gran medida, los responsables; que el cambio es inevitable, que sus consecuencias serán adversas para la sociedad y los sistemas ecológicos, y que los más vulnerables serán los países en desarrollo y la población pobre. Diecisiete academias nacionales de ciencia de todo el mundo reconocieron que el proceso y las conclusiones de nuestro informe fueron muy sólidas. Hasta la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos confirmó nuestras conclusiones.
P Ahora que la Unión Europea y Japón ratificaron el Protocolo de Kyoto para controlar el cambio climático, ¿es optimista sobre su resultado pese al rechazo de Estados Unidos?
R La respuesta es sí. Espero que Rusia lo ratifique este año. La incógnita continúa siendo Canadá. La razón de mi relativo optimismo es que 30 multinacionales, como British Petroleum, Shell, Dupont, Kodak, IBM y Toyota, anunciaron compromisos para reducir sus emisiones, algunos más severos que el Protocolo. Para ser honesto, me gusta la idea. Creo que esas grandes multinacionales son absolutamente serias. Pero el ámbito global no funciona solo con iniciativas voluntarias. Se necesita una combinación de objetivos internacionales obligatorios y de medidas voluntarias de las industrias.
P América Latina y el Caribe llevarán a la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible una propuesta de resolución obligatoria de 10 por ciento de fuentes de energía limpia para 2010. ¿Cree que es viable?
R Sería una gran sorpresa que todos los países la aceptaran. Es una meta agresiva, y uno de los abordajes importantes para proteger los sistemas climáticos. Pero hay que definir qué tecnologías son amigables con el ambiente. Una cosa es utilizar fuentes limpias, solar, eólica o biomasa. Pero algunos países pretenden incluir la energía nuclear. La otra cara de la moneda es cómo usamos la energía. Contar con buenas normas para el transporte y el consumo familiar e industrial también es parte del rompecabezas. Se debe trabajar en investigación y desarrollo y en reglas de juego más justas. Muchos países subsidian los combustibles fósiles. Así que no creo que sea sólo cuestión de energía verde.
P¿Cómo ve el futuro del IPCC ahora que ya no ejerce su presidencia?
R Estoy decepcionado, pues disfrutaba mi trabajo. No recibí críticas, ni siquiera de mis adversarios. Pero soy optimista sobre la gestión de Pachauri. Aunque la votación marcó divisiones, el IPCC continuará siendo influyente, y es esencial que lo sea para analizar el conocimiento científico, técnico y económico y asegurar que las decisiones nacionales e internacionales se basen en él. Al fin de cuentas, fue un proceso democrático y perdí.
* El autor es corresponsal de IPS
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