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El Protocolo de Montreal
En un planeta donde cuesta ponerse de acuerdo
para actuar en favor del ambiente, el Protocolo de Montreal podría
convertirse en un convenio emblemático cuyo cumplimiento
ayudaría a resolver un problema de los tiempos modernos:
el deterioro de la capa de ozono.
El Protocolo
de Montreal fue suscrito en 1987 y en la actualidad unas
180 naciones se han comprometido a cumplir con sus metas de
reducción en la producción de gases CFC (clorofluorocarbón),
halones y bromuro de metilo, cuya presencia en la atmósfera
es considerada la principal causa del adelgazamiento en la capa
de ozono.
En coincidencia con el Día Mundial de
la Preservación de la Capa de Ozono el 16 de septiembre,
el 2002 fueron divulgadas las conclusiones preliminares de una evaluación
científica sobre este problema. Los especialistas
dijeron que el Protocolo de Montreal se ha cumplido, y que en
los próximos años la capa de ozono podría recuperarse,
pero también advirtieron que será necesario continuar
honrando los acuerdos internacionales para mantener esa tendencia.
El problema comenzó a ser conocido por
la opinión pública a comienzos de los años
80, y en 1983 fue suscrito el Convenio
de Viena, el primer instrumento destinado a generar acciones
para la preservación del ozono. Pero en ese entonces el tema
aún no era prioritario: apenas 20 países participaron.
Con los años el problema del hueco o
agujero de ozono fue divulgado ampliamente: el adelgazamiento de
la capa de ozono impediría el filtro adecuado de los rayos
ultravioleta, lo cual a su vez podría causar problemas para
la vida en el planeta.
El Protocolo de Montreal entró en vigencia
en 1989, cuando 29 naciones más la Unión Europea,
productores de 89 por ciento de las sustancias nocivas para la capa
de ozono, lo habían ratificado.
En este momento uno de los temas clave es la
participación de los países en desarrollo en el cumplimiento
de las metas de Protocolo de Montreal, que plantea dejar de utilizar
productos nocivos para el ozono. La meta es lograrlo para el 2010.
Además de una Secretaría
del Ozono del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente
(PNUMA), el Protocolo ha generado otras instancias, como un Fondo
Multilateral destinado a ayudar a los países en desarrollo
al reemplazo tecnológico requerido para dejar de usar productos
que dañan la capa de ozono.
El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo
(PNUD)
y el Banco
Mundial, tienen proyectos que apuntan en la misma dirección:
hacia el cumplimiento de lo dispuesto en el Protocolo
de Montreal.
El
Protocolo de Montreal, 1987 (español)
Convenio
de Viena, 1985 (español)
PNUMA:
Secretaría del Ozono (español, inglés,
francés)
Países
partes de los convenios para proteger la capa de ozono (español)
Secretaría
del Fondo Multilateral para la Aplicación del Tratado de
Montreal (inglés)
PNUD:
el Protocolo de Montreal (inglés)
OMM:
Boletines del Ozono (inglés)
Banco
Mundial: el Protocolo de Montreal (inglés)
Ozoneaction:
información sobre el estado de la capa de ozono, 2002
Evaluación
científica sobre el deterioro del ozono, 2002
Desarme
Las campañas en favor del desarme suelen
ser identificadas con el objetivo de la paz. Pero hay otro argumento:
los casi 900 mil millones de dólares invertidos cada año
en armamentismo socavan los recursos disponibles para el desarrollo
y amenazan al ambiente.
El Departamento
de Asuntos de Desarme de la Organización de Naciones Unidas
(ONU), hizo la advertencia poco antes de la Cumbre Mundial sobre
el Desarrollo Sostenible: el aumento en los gastos militares desvía
importantes recursos financieros, materiales y humanos hacia sectores
no productivos.
Pero además esa tendencia a aumentar
la inversión en armamento hasta niveles que no se veían
desde la "Guerra Fría" también implica una
amenaza latente para el ambiente, y para
las perspectivas de desarrollo social y económico de las
naciones, advirtió el organismo de la ONU, que en Internet
también tiene una página en
español.
Las campañas mundiales por el desarme
apuntan tanto a las armas de destrucción masivas, encabezadas
por las nucleares, como a las convencionales. Y la preocupación
por este tema se ha extendido a Internet,
donde numerosos sitios
web difunden los objetivos de promover esta estrategia o plantean
mecanismos para conjurar la carrera armamentista.
Hay acuerdos
internacionales sobre desarme y no proliferación de armas,
como el Tratado de Tlatelolco firmado por los países
latinoamericanos para no aceptar armas nucleares en la región.
Sin embargo al mismo tiempo proliferan conflictos regionales o incluso
de alcance global que implican el uso de los arsenales, lo cual
es aún más depredador que su fabricación y
comercio.
Los temas de desarme también abarcan
a las armas pequeñas y livianas, de las cuales hay unas 500
millones de unidades en todo el mundo, según informa el sitio
web brasileño Desarme.org.
Cada año, estas armas causan la muerte de 500 mil personas,
de las cuales 200 mil son víctimas de homicidios, crímenes,
suicidios y accidentes.
"La presencia constante de armas en el
mundo ha cambiado la naturaleza de la violencia. Tensiones inevitables
entre los pueblos se transforman en guerras, y conflictos banales
culminan en tragedias. Sociedades tranquilas pasan a ser campos
de batalla", dicen en Desarme.org.
ONU:
Desarme (página principal, en inglés)
ONU:
Departamento de Asuntos de Desarme (en español)
Centro
Regional de Naciones Unidas para la paz, el desarme y el desarrollo
en América Latina y el Caribe (en español)
Instituto
de Naciones Unidas para Investigaciones sobre Desarme, UNIDIR
(en inglés)
UNIDIR:
enlaces sobre desarme
Desarme.org: contra
las armas de fuego (español y portugués)
Organismo
para la Proscripción de las Armas Nucleares en América
Latina y el Caribe, OPANAL (en inglés)
Acuerdos
sobre desarme y no proliferación de armas
Yahoo!:
sitios sobre desarme (en inglés)
Después de la Cumbre
La Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sustentable
convocó a 104 jefes de Estado y de Gobierno, a 9.000 delegados,
8.000 representantes de Organizaciones No Gubernamentales y 4.000
enviados de los medios de comunicación, según un balance
oficial. Pero, ¿cuál fue su legado?
La mayoría de los despachos de prensa
fechados en Johannesburgo el 4 de septiembre, cuando terminó
la Cumbre, informaban de reacciones encontradas por los resultados
finales: mientras los organizadores expresaban satisfacción,
la sociedad civil criticaba la falta de compromisos asumidos por
los gobiernos.
El sitio
web oficial de la Cumbre reflejaba después del término
de la reunión parte de ese balance oficial. Ante las críticas
por la falta de resultados, el Secretario General de la Organización
(ONU) de las Naciones Unidas, Kofi Annan, precisó que Johannesburgo
no fue el final de un proceso, "es
el comienzo"
Durante los diez días que los delegados
estuvieron reunidos el encuentro atrajo interés de la prensa,
provocó debates e inspiró
coberturas de numerosos sitios web. Gran parte de esa actividad
cesó poco después del final de la Cumbre, aunque seguramente
en los próximos meses y años continuarán los
comentarios, análisis y evaluaciones sobre una de las conferencias
más grandes que se hayan realizado en la historia.
Entretanto, en Internet es posible conseguir
alguna información sobre los resultados de la Cumbre. Eso
sí, casi toda está en inglés. Aún están
disponibles en Internet coberturas especiales como la del periódico
TerraViva,
que circuló durante la conferencia, o la que realizó
la ONU vía Internet "en
directo".
Al escarbar en el sitio oficial también
es posible encontrar en formato PDF las últimas versiones
publicadas de la Declaración
Política y del Plan
de Acción suscritos en esta reunión. También
puede consultarse el comunicado oficial en torno al acuerdo sobre
el agua y los servicios sanitarios.
Por otra parte algunos sitios web ya exhiben
los comentarios finales sobre la Cumbre. "Es
un paso hacia adelante", opinó el Director Ejecutivo
del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA),
Klaus Toepfer, al recordar que las negociaciones fueron muy difíciles.
El Fondo Mundial de la Vida Silvestre (WWF)
recordó que no se logró un plan efectivo para el desarrollo
sustentable, y se preguntó por el futuro de los esfuerzos
multilaterales para erradicar la pobreza y proteger el ambiente.
Greenpeace,
por su parte, tituló su despacho sobre los resultados de
Johannesburgo: "nada para los pobres, nada para el clima".
Declaración
Política (en inglés)
Plan
de Acción (en inglés)
Comunicado
del acuerdo sobre agua y saneamiento (en inglés)
Sitio
oficial de la Cumbre Mundial
TerraViva/IPS:
un registro de la Cumbre
PNUMA:
opinión sobre la Cumbre
Cumbre
Mundial: en directo (ONU)
Secretario
General de la ONU: "es el comienzo" (en inglés)
Cobertura
de Yahoo!: artículos y enlaces (en inglés)
Greenpeace:
nada para los pobres, nada para el clima (en español)
WWF:
el futuro del multilateralismo (en inglés)
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