Va al Ejemplar actual
PNUMAPNUD
Edición Impresa
MEDIOAMBIENTE Y DESARROLLO
 
Inter Press Service
Buscar Archivo de ejemplares Audio
 
  Home Page
  Ejemplar actual
  Reportajes
  Análisis
  Acentos
  Ecobreves
  Libros
  Galería
  Ediciones especiales
  Gente de Tierramérica
                Grandes
              Plumas
   Diálogos
 
Protocolo de Kyoto
 
Especial de Mesoamérica
 
Especial de Agua de Tierramérica
  ¿Quiénes somos?
 
Galería de fotos
  Inter Press Service
Principal fuente de información
sobre temas globales de seguridad humana
  PNUD
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
  PNUMA
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
 
Conectate


Un bacalao en problemas

El bacalao de profundidad o merluza negra es víctima de su popularidad: la alta demanda en cocinas de todo el mundo sostiene una intensa actividad pesquera que podría amenazar su supervivencia. Pero ese argumento no sirvió para aumentar la protección de esta especie a través de la CITES.

Durante la XII Conferencia de las Partes de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) en Santiago de Chile, fue rechazada una propuesta australiana para colocar al bacalao de profundidad en el Apéndice II de este tratado, que establece regulaciones para su compra-venta en el mundo.

Los delegados optaron en forma unánime, incluso con apoyo australiano, por una propuesta de Chile que planteó dejar la especie fuera de ese régimen especial de protección y mantenerlo bajo la vigilancia de la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marítimos Antárticos (CCMLR), asegurándose de la aplicación de un sistema de documentación que permita certificar el origen del bacalao y discriminar entre un producto legal y uno ilegal.

Organizaciones ambientalistas como la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) habían planteado que las medidas de protección vigentes hasta ahora por la vía de la CCMLR no habían sido suficientes para detener la pesca excesiva de esta codiciada especie.

Greenpeace realizó protestas ante la COP 12 de la CITES para demandar la inclusión del bacalao de profundidad en el Apéndice II. Esta organización ha denunciado que la pesca ilegal del bacalao de profundidad alimenta un mercado de más de 500 millones de dólares.

El nombre científico del bacalao de profundidad es Dissostichus eleginoides, y se lo conoce como merluza negra, austromerluza negra, Patagonian toothfish (inglés), Chilean sea bass (inglés), légine australe (francés) o patagonsky klykach (ruso). La propuesta inicial de protección de la especie también incluía otro pez muy parecido, también llamado merluza negra, de la especie Dissostichus mawsoni.

Los bacalaos de profundidad pueden pesar unos 90 kilos, medir hasta dos metros de profundidad y vivir unos 50 años. Pero su gran tamaño tiene algunas debilidades: la tasa de reproducción es lenta, y los individuos de la especie tardan entre seis y diez años en alcanzar la madurez.

De acuerdo con un documento de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) disponible en Internet, en 1999 Chile y Argentina eran los países con mayor captura del bacalao de profundidad.

Sin embargo el principal problema para esta especie es la pesca pirata. Un documento de la Administración de Drogas y Alimentos de EE.UU. advierte que el alto precio pagado por la carne de este bacalao genera una pesca ilegal y no regulada que amenaza a esta especie.

El bacalao de profundidad es pescado en mares cercanos a la Antártida. Pero 90 por ciento de la producción parte de inmediato hacia restaurantes en Japón, Estados Unidos y Europa.

CITES / COP 12: decisión sobre el bacalao de profundidad (español)
IUCN: Áreas marinas protegidas en la Antártida (inglés)
IUCN: Propuesta australiana a CITES para proteger la especie (español)
FAO: ficha del bacalao de profundidad (inglés)
Ficha del Dissostischus eleginoides, merluza negra (español)
Campaña contra el consumo del bacalao de profundidad en EE.UU. (ingles)
US FDA: información sobre el Dissostischus eleginoides (inglés)
Chile / IFOP: bacalao de profundidad (español)
Greenpeace: protesta a favor del bacalao de profundidad (español)
Merluza negra, oro blanco: pesca pirata (español)

Efectos volcánicos

Los volcanes son gigantes dormidos que pueden despertar de repente, recreando así temores ancestrales. Sus erupciones van acompañadas de movimientos telúricos y de la expulsión de materiales: gases, lava, vapor, piedras o ceniza.

Una nube de ceniza cubrió la capital de Ecuador a comienzos de noviembre de 2002, y de esa forma revivió un episodio que ya había causado grandes problemas ambientales, económicos, sociales y de salud en 1999. Pocos días antes, los asentamientos cercanos a las laderas del volcán Etna, en Italia, tuvieron que ser evacuadas.

Estas erupciones recordaron de pronto la fuerza de los volcanes, y la vulnerabilidad que puede afectar a las poblaciones ubicadas en su área de influencia. Cuando están en calma son formaciones hermosas, pero cuando entran en actividad son peligrosos.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte en forma especial sobre esos peligros, y recuerda que 10 por ciento de la población del mundo vive cerca de volcanes. Y que 76 por ciento de las muertes causadas por erupciones volcánicas durante el siglo XX ocurrieron en América Latina y el Caribe.

En Internet hay abundante información sobre volcanes, en sitios web que explican con detalle su naturaleza, las consecuencias de sus erupciones, y que identifican las zonas donde están ubicados, tanto en la superficie terrestre como en el fondo del mar.

En Ecuador hay más de 40 volcanes, muchos de ellos activos. Desde 1999, cuando Quito fue cubierto por cenizas, la población de esa capital fue informada sobre qué hacer en caso de erupción.

Las erupciones parecen ser un fenómeno aislado, pero algunos volcanes activos tienen movimientos con frecuencia, tal y como queda evidenciado en sitios web donde llevan un registro sobre el tema.

Esos movimientos son generados por fuerzas casi incomprensibles, que tienen su origen en las entrañas de nuestro planeta.

OPS: Erupciones volcánicas en Ecuador 2002 (español)
Volcanes del Ecuador (español)
Peligros volcánicos (español)
Cómo actuar en caso de erupción (español)
OPS: Los volcanes y la protección de la salud
Volcanes: un peligro escondido (español)
Conéctate: montañas de fuego
Erupciones volcánicas (inglés)
Portal: el mundo de los volcanes (inglés)
La vulcanología (español)

Ballenas en peligro

Los seres vivos más colosales del planeta Tierra, las ballenas, deben lidiar con un depredador muy insistente: el ser humano. Cada vez que hay una reunión sobre especies protegidas, como la convocada en Chile en noviembre de 2002, esa conflictiva relación vuelve a ser tema de debate.

La 12 reunión de la Conferencia de la Partes de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), convocada en Santiago de Chile del 3 al 15 de noviembre, tiene a las ballenas en la agenda.

Entre las primeras propuestas presentadas a la CITES para la COP 12 hay dos de Japón para suavizar la protección otorgada por la Convención a al menos dos especies de ballenas.

Ese país asiático y Noruega destacan por su interés en lograr mayor permisividad para la caza de ballenas, y son blanco constante de críticas o denuncias de grupos ambientalistas por continuar con la actividad depredadora de estos mamíferos marinos de gran tamaño, pobladores de diversos océanos del mundo.

Gran parte de las batallas en torno a las ballenas se libran en el marco de la Comisión Ballenera Internacional, que ya prepara su 55 reunión en junio de 2003 en Berlín, y que decretó desde 1986 una moratoria sobre la caza de estas especies con fines comerciales. Las decisiones de la Comisión son determinantes para los acuerdos en el marco de la CITES.

Sin embargo durante la reunión de la CITES en Chile el tema de las ballenas será fuente de uno de los debates más intensos, alertó el Fondo Internacional para el Bienestar de los Animales (IFAW).

Las ballenas pertenecen a la orden Cetácea que comparten con animales como los delfines. No se sabe con exactitud cuál es la situación de estos seres colosales, pero la Comisión Ballenera Internacional advierte que las 13 especies de grandes ballenas han sido afectadas por actividades como la sobreexplotación, iniciada hace siglos. En algunos casos, añade, ha habido recuperación de sus poblaciones gracias a las medidas de protección.

Algunas naciones promueven fórmulas más intensas de protección a través del establecimiento de "santuarios". Y diversas organizaciones han asumido la defensa de las ballenas del mundo, desde Greenpeace hasta Savethewhales.org.

CITES: 12 Conferencia de las Partes (inglés)
Chile: COP12 de la CITES (español)
CITES: propuestas a la Conferencia (inglés)
Comisión Ballenera Internacional (inglés)
IFAW: lo que está en juego en la COP 12 de CITES (inglés)
Greenpeace: ballenas (español)
Conéctate: colosos del mar (español)
Savethewhales.org (inglés)
Orden cetácea (inglés)
La vida de las ballenas


Copyright © 2002 Tierramérica. Todos los Derechos Reservados
 

 

Dissostichus eleginoides. Fuente: FIGIS, Fao.org
Dissostichus eleginoides. Fuente: FIGIS, Fao.org


Cambio Climático

Especies migratorias

Especies amenazadas

Guerra a la malaria

Temporada de Huracanes

El Protocolo de Montreal

Desarme

Después de la Cumbre

Acuerdos y compromisos ambientales

Noticias Cumbre

Conferencias ambientales

Johannesburgo

Corredores Biológicos

Conferencias y cumbres de la ONU

Dengue

Una taza de té

Manglares

Sirenas

Mesoamérica

Estrellas de mar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Erupción de un volcán ecuatoriano. Fuente: OPS
Erupción de un volcán ecuatoriano. Fuente: OPS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Crédito: US NOAA
Crédito: US NOAA