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Derrames petroleros

La escena ya la hemos visto varias veces: un barco tanquero ya viejo o en tránsito a través aguas turbulentas se parte y deja escapar un cargamento peligroso, petróleo. Los derrames de hidrocarburos, como el ocurrido frente a las costas ibéricas, contaminan el océano, dañan la vida y afectan la economía.

Las noticias sobre el caso del tanquero Prestige provenientes de la costa noroccidental española durante noviembre de 2002 fueron escalofriantes. El barco, considerado un vejestorio, varó, se partió y se hundió, y podía llegar a vertir la totalidad de su carga, unas 77.000 toneladas de petróleo.

Desde el momento en que comenzaron a manifestarse los primeros derrames ya era evidente que nuevamente había ocurrido un desastre para el ecosistema marítimo, que además puso en jaque el futuro de comunidades costeras donde millares de familias viven de la pesca.

Los derrames de petróleo producen un fenómeno conocido como la "marea negra" cuando una película de hidrocarburo, cuya densidad es distinta a la del agua, se forma en la superficie del mar. Su efecto ya es letal para las especies que concurren al ecosistema marino, pero los perjuicios aumentan cuando el contaminante llega a la costa.

Las noticias sobre los derrames de barcos son impactantes, en especial porque la cantidad de petróleo vertida de una vez es grande. Pero el sitio web sobre Derrames Petroleros advierte que causan sólo 20 por ciento de este tipo de contaminación, y que el 80 por ciento restante proviene de actividades navales y de extracción o transporte de petróleo en el mar, entre otros.

Una investigación sobre responsabilidades en el caso de derrames disponible en Internet plantea que 12 por ciento de los derrames se originarían en accidentes de barcos. Y agrega que las plataformas petroleras vierten unas 130.000 toneladas anuales al mar. Cada año, los océanos del mundo son contaminados por entre 3 y 4 millones de toneladas de hidrocarburos.

La gravedad de los incidentes de derrames genera preocupación en muchos niveles. Es objeto de revisión por parte de organismos intergubernamentales y demanda la existencia de estrategias de respuesta y acción frente a estos desastres ecológicos.

En Internet hay gran cantidad de información sobre derrames petroleros de gran magnitud o emblemáticos, la mayor parte en inglés. También existen sitios web de empresas altamente especializadas que combaten estos incidentes.

Derrames de petróleo y aceites: EPA de EE.UU. (inglés)
BBC: galería del desastre en España (español)
Gran Caribe: cooperación contra los derrames (español)
Derrames petroleros (inglés)
Responsabilidades por contaminación por hidrocarburos (español)
Algunos casos de derrames de petróleo (español)
¿Qué pasa con los derrames petroleros? (inglés)
Derrames: cobertura especial de Yahoo! en inglés
Derrames de hidrocarburos: acciones (español)
Web sobre derrames petroleros: links (inglés)

Un bacalao en problemas

El bacalao de profundidad o merluza negra es víctima de su popularidad: la alta demanda en cocinas de todo el mundo sostiene una intensa actividad pesquera que podría amenazar su supervivencia. Pero ese argumento no sirvió para aumentar la protección de esta especie a través de la CITES.

Durante la XII Conferencia de las Partes de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) en Santiago de Chile, fue rechazada una propuesta australiana para colocar al bacalao de profundidad en el Apéndice II de este tratado, que establece regulaciones para su compra-venta en el mundo.

Los delegados optaron en forma unánime, incluso con apoyo australiano, por una propuesta de Chile que planteó dejar la especie fuera de ese régimen especial de protección y mantenerlo bajo la vigilancia de la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marítimos Antárticos (CCMLR), asegurándose de la aplicación de un sistema de documentación que permita certificar el origen del bacalao y discriminar entre un producto legal y uno ilegal.

Organizaciones ambientalistas como la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) habían planteado que las medidas de protección vigentes hasta ahora por la vía de la CCMLR no habían sido suficientes para detener la pesca excesiva de esta codiciada especie.

Greenpeace realizó protestas ante la COP 12 de la CITES para demandar la inclusión del bacalao de profundidad en el Apéndice II. Esta organización ha denunciado que la pesca ilegal del bacalao de profundidad alimenta un mercado de más de 500 millones de dólares.

El nombre científico del bacalao de profundidad es Dissostichus eleginoides, y se lo conoce como merluza negra, austromerluza negra, Patagonian toothfish (inglés), Chilean sea bass (inglés), légine australe (francés) o patagonsky klykach (ruso). La propuesta inicial de protección de la especie también incluía otro pez muy parecido, también llamado merluza negra, de la especie Dissostichus mawsoni.

Los bacalaos de profundidad pueden pesar unos 90 kilos, medir hasta dos metros de profundidad y vivir unos 50 años. Pero su gran tamaño tiene algunas debilidades: la tasa de reproducción es lenta, y los individuos de la especie tardan entre seis y diez años en alcanzar la madurez.

De acuerdo con un documento de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) disponible en Internet, en 1999 Chile y Argentina eran los países con mayor captura del bacalao de profundidad.

Sin embargo el principal problema para esta especie es la pesca pirata. Un documento de la Administración de Drogas y Alimentos de EE.UU. advierte que el alto precio pagado por la carne de este bacalao genera una pesca ilegal y no regulada que amenaza a esta especie.

El bacalao de profundidad es pescado en mares cercanos a la Antártida. Pero 90 por ciento de la producción parte de inmediato hacia restaurantes en Japón, Estados Unidos y Europa.

CITES / COP 12: decisión sobre el bacalao de profundidad (español)
IUCN: Áreas marinas protegidas en la Antártida (inglés)
IUCN: Propuesta australiana a CITES para proteger la especie (español)
FAO: ficha del bacalao de profundidad (inglés)
Ficha del Dissostischus eleginoides, merluza negra (español)
Campaña contra el consumo del bacalao de profundidad en EE.UU. (ingles)
US FDA: información sobre el Dissostischus eleginoides (inglés)
Chile / IFOP: bacalao de profundidad (español)
Greenpeace: protesta a favor del bacalao de profundidad (español)
Merluza negra, oro blanco: pesca pirata (español)

Efectos volcánicos

Los volcanes son gigantes dormidos que pueden despertar de repente, recreando así temores ancestrales. Sus erupciones van acompañadas de movimientos telúricos y de la expulsión de materiales: gases, lava, vapor, piedras o ceniza.

Una nube de ceniza cubrió la capital de Ecuador a comienzos de noviembre de 2002, y de esa forma revivió un episodio que ya había causado grandes problemas ambientales, económicos, sociales y de salud en 1999. Pocos días antes, los asentamientos cercanos a las laderas del volcán Etna, en Italia, tuvieron que ser evacuadas.

Estas erupciones recordaron de pronto la fuerza de los volcanes, y la vulnerabilidad que puede afectar a las poblaciones ubicadas en su área de influencia. Cuando están en calma son formaciones hermosas, pero cuando entran en actividad son peligrosos.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte en forma especial sobre esos peligros, y recuerda que 10 por ciento de la población del mundo vive cerca de volcanes. Y que 76 por ciento de las muertes causadas por erupciones volcánicas durante el siglo XX ocurrieron en América Latina y el Caribe.

En Internet hay abundante información sobre volcanes, en sitios web que explican con detalle su naturaleza, las consecuencias de sus erupciones, y que identifican las zonas donde están ubicados, tanto en la superficie terrestre como en el fondo del mar.

En Ecuador hay más de 40 volcanes, muchos de ellos activos. Desde 1999, cuando Quito fue cubierto por cenizas, la población de esa capital fue informada sobre qué hacer en caso de erupción.

Las erupciones parecen ser un fenómeno aislado, pero algunos volcanes activos tienen movimientos con frecuencia, tal y como queda evidenciado en sitios web donde llevan un registro sobre el tema.

Esos movimientos son generados por fuerzas casi incomprensibles, que tienen su origen en las entrañas de nuestro planeta.

OPS: Erupciones volcánicas en Ecuador 2002 (español)
Volcanes del Ecuador (español)
Peligros volcánicos (español)
Cómo actuar en caso de erupción (español)
OPS: Los volcanes y la protección de la salud
Volcanes: un peligro escondido (español)
Conéctate: montañas de fuego
Erupciones volcánicas (inglés)
Portal: el mundo de los volcanes (inglés)
La vulcanología (español)

 


Copyright © 2002 Tierramérica. Todos los Derechos Reservados
 

 

Fuente: US EPA
Fuente: US EPA


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Dissostichus eleginoides. Fuente: FIGIS, Fao.org
Dissostichus eleginoides. Fuente: FIGIS, Fao.org

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Erupción de un volcán ecuatoriano. Fuente: OPS
Erupción de un volcán ecuatoriano. Fuente: OPS