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AMBIENTE: Privatización del agua
enturbia problema de su escasez |
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por Gustavo Capdevila
GINEBRA, mar (IPS) - La internacional ambientalista
Amigos de la Tierra destacó este 10 de marzo que la privatización
del agua tuvo efectos negativos en muchos países y propuso
una acción de resistencia mundial al control empresarial
y la mercantilización del recurso.
Amigos de la Tierra, con representantes en
68 países y casi un millón de miembros, analizó
en un informe antecedentes y perspectivas del Tercer Foro Mundial
del Agua, que se reune en la sudoccidental ciudad japonesa de Kyoto
del 16 al 23 de marzo.
La cuestión del agua se caracteriza
por su escasez en muchas partes del mundo y por la contaminación
o degradación que le ocasionan actividades humanas.
La degradación se atribuye a efectos
causados por grandes represas hidroeléctricas, contaminación
urbana e industrial, deforestación, uso de plaguicidas en
la agricultura, eliminación de desechos y minería.
Otros factores que afectan la disponibilidad
de agua son las transformaciones del ecosistema mundial ocasionadas
por el cambio climático y la desertización.
Un ser humano necesita unos 50 litros por día
para bebida, cultivo y preparación de alimentos, higiene
y saneamiento, según expertos. Pero en Estados Unidos el
promedio de consumo por habitante es de 250 a 300 litros diarios,
y un habitante promedio de Somalia apenas dispone de nueve litros
por día.
En 2000 había 1.100 habitantes del planeta
sin acceso a agua potable, y 2.400 millones sin servicios de saneamiento,
según cálculos de la Organización de las Naciones
Unidas (ONU).
Amigos de la Tierra observó en el estudio
que uno de los problemas más graves de la actualidad es la
privatización de fuentes de agua en todo el mundo.
El comité de derechos económicos,
sociales y culturales de la ONU aseveró en noviembre de 2002
que el agua debe ser considerada como ”un bien social y cultural,
no principalmente como una mercancía”, destacó.
Pero los organismos financieros internacionales
allanan el camino de grandes empresas transnacionales que lucran
con el vital líquido, porque exigen promesas de privatizar
el agua para otorgar préstamos a países empobrecidos.
Michel Camdessus, ex director gerente del Fondo
Monetario Internacional (FMI), encabezó un grupo encargado
de estudiar la financiación de la infraestructura mundial
del agua, que presentará un informe a la reunión de
Kyoto.
Ese grupo tuvo en cuenta uno de los Objetivos
del Milenio establecidos por la ONU: lograr que la proporción
de habitantes del planeta sin acceso sustentable a agua potable
sea en 2015 la mitad que en 2000.
Camdessus alegó en el informe que el
sueño del agua potable para todos está al alcance
de la humanidad, si los esfuerzos comprometidos hasta 2015 se prolongan
10 años más.
Para eso, el flujo financiero hacia el sector
del agua debería por lo menos duplicarse, con recursos provenientes
de los mercados financieros, de las tarifas cobradas por ese sector,
de las instituciones financieras multilaterales, de los gobiernos
y de la asistencia oficial al desarrollo, señaló.
Pero el grupo especializado en cuestiones financieras
previno que para alcanzar ese objetivos se requieren ciertas condiciones,
entre ellas gobernanza, responsabilidad, participación de
la sociedad civil, descentralización y transparencia.
El futuro del agua está ligado a una
forma más participativa de gestión de la sociedad,
en donde las mujeres tengan su legítimo lugar, afirmó
Camdessus en su informe.
El año 2015 marcará una etapa
importante en la marcha hacia la total seguridad del agua en 2025,
que tendrá mayores requisitos financieros, sostuvo.
En los países en desarrollo y emergentes,
el gasto actual en nueva infraestructura del agua es unos 80.000
millones de dólares por año, pero en los próximos
20 o 25 años será necesario duplicar con creces esa
cifra para llevarla a unos 180.000 millones, según el estudio.
Gran parte de esos nuevos recursos se deben
destinar a saneamiento en hogares, tratamiento de aguas servidas
y desechos industriales y riego, entre otros fines, añadió.
Pero Amigos de la Tierra opinó que los
borradores de los documentos que se han elaborado para el Foro de
Kyoto, con el objetivo de aprobar un plan de Acción Mundial
para el Agua, se caracterizan por contener mera retórica.
La base de esos documentos es un mayor acceso
a los mercados para las compañías privadas del agua,
y los gestores de influencia de esas grandes empresas concurrirán
en gran número a Kyoto para alcanzar ese objetivo, afirmó.
Según la red ambientalista, el Segundo
Foro Mundial del Agua, coauspiciado por el Banco Mundial y la ONU,
que se realizó en la sudoriental ciudad holandesa de La Haya
en marzo de 2000, ”estuvo dominado por las transnacionales
del agua y la alimentación”.
El Banco Mundial es consciente de que la idea
del agua como una mercancía comercializable ”es todavía
muy impopular y políticamente inadmisible”, apuntó
Amigos de la Tierra.
Por ese motivo, el Banco tiene la intención
de crear organizaciones de fachada en el tema del agua, que permitan
a las grandes empresas del sector disfrazar sus motivaciones económicas
como objetivos de interés público, arguyó.
Organismos financieros internacionales como
el Banco y el FMI apoyan la expansión de esas empresas y
presionan a los países para que privaticen sus sistemas de
abastecimiento y suministro de agua, como condición para
acceder a préstamos y reprogramaciones de sus deudas externas,
sostuvo la red ambientalista.
Amigos de la Tierra desarrolla una campaña
mundial por justicia en el acceso al agua.
Muchas acciones de esa iniciativa apuntan contra
la privatización y proponen nuevos modelos de propiedad y
de gestión, basados en sistemas colectivos o comunitarios
que respondan a las necesidades de la población.
Otras concentran sus esfuerzos en la disminución
del consumo y la reutilización del agua, y en la recuperación
de ríos y humedales.
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