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Desertización
La desertización y la sequía
dejan a su paso severos trastornos económicos, medioambientales
y socio-políticos en todo el mundo: cada año desaparecen
seis millones de hectáreas de tierras productivas y se registran
pérdidas millonarias en ingresos debido a la degradación
de la tierra y la decreciente productividad agrícola.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)
señala que, tras amplios estudios y deliberaciones, los especialistas
definieron desertización como un fenómeno de “degradación
de la tierra en zonas áridas, semiáridas y sub-húmedas
secas derivado de los efectos negativos de actividades humanas”.
Según ese concepto, la referencia a la tierra incluye el
suelo, los recursos hídricos de cada país, la superficie
de la tierra y la vegetación o los cultivos.
Aunque el grave problema que entraña la desertización
es ya antiguo, cobró relevancia mundial cuando a principios
de los años 70 cientos de miles de personas murieron como
consecuencia de la aguda sequía que azotó el África
Sub-Sahariana.
En 1977 tuvo lugar en Nairobi, Kenia, la Conferencia
Internacional de las Naciones Unidas para el Combate contra la Desertización
, que consideró a la desertización como un serio desafío
y estableció compromisos con el fin de abatir sus consecuencias.
La Convención de las Naciones Unidas para el Combate contra
la Desertización entró en vigor en 1996, después
de haber sido ratificada por más de 50 países, y sus
objetivos son “luchar contra la desertificación y mitigar
los efectos de la sequía... mediante la adopción de
medidas eficaces en todos los niveles”.
En 1994 la asamblea general de la ONU designó el 17 de junio
como Día
Mundial de lucha contra la Desertización y la Sequía,
fecha que marca el aniversario de la adopción de la Convención
de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertización.
Según la Organización de las Naciones Unidas para
la Agricultura y la Alimentación (FAO)
las tierras secas cubren cerca de 30 por ciento de la superficie
terrestre del planeta y son habitadas por alrededor de 900 millones
de personas.
Ese organismo atribuye a diversos factores la extensa degradación
de los recursos naturales de las zonas secas del mundo: variaciones
climáticas, uso indebido de la tierra, prácticas agrícolas
inadecuadas, aumento de la densidad demográfica, presiones
económicas y cambios en las estructuras de la tenencia de
la tierra.
Los impactos de la desertización son resentidos en todos
los continentes: en la región de América Latina y
el Caribe --con una extensión territorial de 20.18 millones
de kilómetros cuadrados--, más de 25 por ciento son
tierras secas. De éstas, 70 por ciento muestra signos de
vulnerabilidad y grados avanzados de desertización.
Existen casos emblemáticos del drama que representan la desertización
y las sequías. Un estudio realizado por la Comisión
Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD)
da cuenta del Impacto Socioeconómico y Ambiental de la Sequía
en 2001 en América Central.
La revista del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)
también ha abordado el tema.
El reporte del PNUMA Los
humedales y Aves de Afganistán sufren los Desastres de la
Guerra y la Sequía muestra los estragos de cuatro años
de sequía en ecosistemas compartidos por Afganistán
e Irán.
Documentos y enlaces con organismos relacionados con el tema son
ofrecidos por SD Gateway, que integra a miembros de la Red
de Comunicaciones sobre Desarrollo Sostenible
Programa
de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
Conferencia Internacional
de la ONU para el Combate contra la Desertización (en
inglés)
Día
Mundial de Lucha contra la Desertización y la Sequía
(en inglés)
Organización
de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación
Comisión
Centroamericana de Ambiente y Desarrollo
Banco
Interamericano de Desarrollo
Los
Humedales y Aves de Afganistán sufren los desastres de la
Guerra y la Sequía
Banco
Mundial (en inglés)
Red de Comunicaciones
sobre Desarrollo Sostenible
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