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El telescopio
Desde que en 1610 Galileo Galilei desarrolló
el telescopio, el perfeccionamiento de esa herramienta tecnológica
ha sido clave para avanzar en el conocimiento del Sistema Solar
y del cosmos. Para muchos, los prodigiosos pasos dados por la ciencia
moderna en ese sentido crean la fantasía de que podría
emprenderse la conquista del espacio.
La Administración Nacional del Espacio
y la Aeronáutica de Estados Unidos (NASA,
por sus siglas en inglés) construye actualmente el espejo
de un telescopio capaz de detectar la primera luz del universo,
aparecida repentinamente hace unos once mil millones de años
y que es invisible al ojo humano.
El telescopio espacial James
E. Webb, bautizado así en honor a quien dirigió
la NASA durante las misiones Apolo a la Luna, está siendo
construido para entrar en operación en 2010.
Con un costo de 824,8 millones de dólares,
el telescopio Webb intentará observar las regiones más
alejadas del espacio registradas por el Hubble: a una distancia
de entre diez mil millones a once mil millones de años luz.
Quedará ubicado a 1,5 milones de kilómetros de la
Tierra, en el Punto Lagrange 2, un área en el espacio sideral
en equilibrio entre la gravedad del planeta y el Sol.
Para muchos astrónomos, el nuevo telescopio
Webb dará luz sobre el gran misterio de cómo se formaron
las estrellas y las galaxias unos cientos de millones de años
luego del Big
Bang o gran estallido que, según una teoría, habría
dado origen al universo.
El Webb comenzó a ser armado hace ocho
años y sustituirá al Hubble,
el más notable telescopio espacial hasta ahora y que lleva
el nombre del astrónomo estadounidense Edwin Hubble, considerado
padre de la astrofísica moderna.
Datos suministrados por el Hubble permitieron
el hallazgo del planeta más viejo que se conozca, con una
edad estimada de 13 mil millones años.
El año pasado, el Hubble fue sometido
a un “transplante de corazón” cuando dos astronautas
estadounidenses a bordo del transbordador Columbia le cambiaron
una unidad que comenzó a ocasionar problemas en el telescopio
desde1993.
Varias caminatas espaciales fueron realizadas
entonces por el Columbia --que se rompió en pedazos en febrero
de 2003 con sus siete tripulantes a bordo-- para reparar el Hubble,
prolongar su vida útil y aumentar su capacidad de observación.
El Hubble fue puesto en órbita en 1990
para una misión de 20 años que culmina en 2010.
Existen diversos proyectos de telescopios espaciales
en el mundo. Para el próximo año está previsto
el surgimiento del denominado Gran Telescopio Canarias (GTC),
financiado por España, México y Estados Unidos.
Ese telescopio será instalado en el
Observatorio del Roque de los Muchachos, en las Islas Canarias,
un sitio cuyas condiciones climatológicas son catalogadas
por los expertos como ideales para la observación astronómica.
Los reportes científicos han dado cuenta
del valor de los telescopios para el conocimiento del cosmos. El
Hubble, por ejemplo, ha podido constatar la presencia de gigantescos
agujeros negros, ha sido testigo de las etapas formativas de sistemas
solares y ha proporcionando a los científicos los datos más
precisos hasta la fecha para calcular la edad del universo.
Pero no todo lo que observan los científicos
a través de los telescopios son maravillas del universo.
El Instituto de Astrofísica de Canarias
(IAC) realizó en 2001 algunas
campañas de observación de la llamada basura espacial.
El sitio del IAC define la basura espacial
como “cualquier objeto artificial en órbita alrededor
de la Tierra que ya no esté operativo. Está formada
por los satélites o cohetes fuera de uso, el material no
operativo liberado por operaciones espaciales y los fragmentos generados
por satélites o cohetes debido a explosiones o colisiones”.
Esas misma fuente señala que “se
conocen alrededor de nueve mil objetos detectados con radares y
telescopios ópticos (sólo alrededor de 700 son satélites
operativos) en las distintas órbitas terrestres. Estos objetos,
cuyo tamaño está por encima de los 40 centímetros,
sólo representan un peligro moderado para las misiones espaciales
(satélites y humanos), pero se estima que pueden existir
más de 150 mil fragmentos con tamaños entre uno y
20 centímetros que sí pueden producir graves desperfectos
en caso de colisión con cualquier nave en uso por no estar
localizados”.
NASA
Telescopio
Espacial James Webb
Sitio
Astrocosmo
Telescopio espacial Hubble
(en inglés)
Gran Telescopio Canarias
Instituto de Astrofísica de
Canarias
Cienciadigital
Telescopio Canadá-Francia-Hawai
(en inglés)
Grupo de Telescopios Isaac Newton
(en inglés)
Nasa en español
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