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El eucalipto
El eucalipto, originario de Australia y Tasmania,
es identificado por su corteza que se desprende en tiras, pero también
por sus usos en la elaboración de aceites, miel y cremas
y para aliviar males respiratorios. Este árbol es fuente
de madera y entre sus más de 600 diferentes especies diseminadas
por el mundo, la Eucalyptus globulus es la de mayor fama.
Agroline,
un sistema que imparte cursos de educación a distancia vía
Internet, muestra un manual técnico de la selvicultura del
eucalipto según el cual se trata de una especie de rápida
producción en vivero: entre tres y cinco meses.
El sitio Agrobi.com
menciona que los eucaliptos fueron introducidos en Argentina a finales
del siglo pasado, aunque comenzaron a ser explotados comercialmente
a finales de la década de los 30.
La provincia argentina de Córdoba tiene
cuatro mil 325 hectáreas forestadas con eucaliptos, señala
esa fuente.
La página española Ecoaldea
de medicina natural sostiene que el eucalipto suele crear polémica
donde sea plantado.
Aunque las consecuencias de sembrar este árbol
en suelo europeo no han sido clarificadas del todo, “ecologistas
y campesinos alarman sobre los efectos desecantes, acidificantes,
esterilizadores y desmineralizadores del eucalipto”, pero
las autoridades españolas subrayan al alta productividad
de este tipo de plantaciones.
“Por sus elevadas producciones potenciales
(maderas de sierra, celulosas, leñas, postes, aceites esenciales...),
por sus cualidades protectoras (fijación de dunas, pantallas
cortavientos, desecación de terrenos encharcados....) o por
sus valores estéticos (parques, lindes de caminos...), algunas
de sus especies han sido introducidas y cultivadas en muchos países”,
añade ese sitio.
En cuanto a los efectos sobre la biodiversidad,
el eucalipto resulta muy eficaz en la competencia con otras especies
vegetales. En Australia domina la mayor parte de las formaciones
naturales y compone ecosistemas de extraordinario valor ecológico.
Pero en los países donde fue introducido
suele caracterizarse por su agresividad respecto a posibles especies
acompañantes, pues compite ventajosamente por el agua y los
nutrientes y sus hojas exudan sustancias que impiden la germinación
de muchas especies vegetales, señala Ecoaldea.
El eucalipto fue introducido en Brasil hace
un siglo. En la actualidad el vistoso árbol se extiende a
lo largo de más de tres millones de hectáreas en ese
país sudamericano.
Brasil es el país más avanzado
en América Latina en investigación genómica
sobre el eucalipto y a nivel mundial se equipara en ese tema con
Australia y Nueva Zelanda.
El proyecto Forests, desarrollado por la asociación
de cuatro empresas con universidades y la Fundación de Amparo
a la Investigación del estado de Sao Paulo (FAPESP),
permitió realizar en una primera fase el mapa de 123 mil
secuencias de genes de eucalipto.
Una investigación del estatal Instituto
de Investigaciones Agropecuarias (INIA)
de Chile sostiene que “los clones superiores de eucaliptos
seleccionados cuidadosamente a partir de poblaciones naturales o
mejoradas, pueden ser propagados masivamente a bajo costo”
Esta tecnología, llamada de micropopagación
de eucalipto, es ampliamente desarrollada en Brasil, donde de la
producción anual en viveros asciende a 175 millones de plantas.
Agroline
Agrobit.com
Ecoaldea
Fundación de Amparo a la Investigación del estado de Sao Paulo
INIA
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