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Industrias extractivas en el banquillo

Por Michelle Nel*

British Petroleum y Shell International, entre otras, se comprometen a respetar las áreas protegidas. Pero los conservacionistas desconfían del discurso corporativo.

DURBAN.- Un debate al rojo vivo entre ejecutivos de la industria energética y minera y grupos conservacionistas marcó el tramo final del Quinto Congreso Mundial de Parques, celebrado en Durban, Sudáfrica, entre el 8 y el 17 de este mes.

El delegado australiano de la Wilderness Society, Alec Marr, acusó al congreso de haberse convertido en "un show para las industrias extractivas y las organizaciones no gubernamentales (ONG) que reciben dinero de ellas”.

El taller fue el más controvertido de los siete realizados durante el encuentro, organizado por la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) y al que asistieron más de dos mil delegados para discutir formas de vincular la conservación con el desarrollo económico.

En días previos al encuentro, las petroleras Shell International, British Petroleum (BP) y el International Council on Metals and Minerals (ICMM, Consejo Internacional sobre Metales y Minerales), que agrupa a 15 empresas, anunciaron su compromiso de no explorar ni explotar ninguno de los sitios listados como patrimonio mundial.

“Nos regimos por las decisiones de cada gobierno y no tenemos planes de ingresar a ninguna nueva área protegida, incluyendo los sitios que son patrimonio natural”, insistió el ejecutivo británico Greg Coleman, vicepresidente de BP.

Sin embargo, algunos representantes de organizaciones ambientalistas, como el Fondo Mundial para la Naturaleza, Conservación Internacional, y BirdLife International, se mostraron escépticos.

“Las grandes compañías mineras y petroleras han perpetuado el mito de que (su actividad) alivia la pobreza y alientan los actuales modelos de consumo no sustentable”, sostuvo Christine Milne, asesora de UICN.

“Y de poco vale que las empresas digan que cumplen con las leyes nacionales, cuando varias veces han sido culpables de promover la corrupción gubernamental”, apuntó.

La Convención sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y natural, adoptada en 1972 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) estableció una lista de sitios naturales y culturales de valor excepcional.

La UICN, asesora técnica oficial de la Convención en materia de patrimonio natural, ha trabajado para establecer diversas categorías de sitios a proteger.

“No vemos contradicción entre la protección del ambiente y las industrias de energía. Las relaciones son importantes pues actuamos en seis continentes y 100 países. Tenemos operaciones en cuatro áreas designadas por la UICN”, sostuvo Coleman, de BP.

El también británico Adrian Loader, de la petrolera Shell International, aseguró que la empresa había cambiado en los últimos 30 años y reconoció su responsabilidad en la conservación de la naturaleza.

Sir Robert Wilson, presidente del ICMM, consideró por su parte que “la minería juega un papel crucial en el desarrollo", y la inversión social y comercial requieren derechos de propiedad claros, ausencia de corrupción y estabilidad.

Pero Wilson sonó ambiguo al afirmar que quería fortalecer la clasificación de áreas protegidas de UICN, y crear a la vez más categorías de parques de "uso múltiple", que pudieran incorporar la minería.

Los efectos ambientales, sociales y culturales de la extracción de recursos son inaceptables en muchos lugares, reconoció Adrian Phillips, asesor de la Comisión Mundial de Áreas Protegidas (WCPA), que pugna por severos controles a la actividad industrial.

El Quinto Congreso Mundial de Parques concluyó con la firma del Acuerdo de Durban y un Plan de Acción para la próxima década, que ponen acento en medidas para que el sistema de áreas protegidas aliente el desarrollo de las comunidades. Pero muchos ven lejano el objetivo.

“En las naciones pobres con riquezas minerales, los beneficios de la industria eluden sistemáticamente a los pueblos indígenas”, dijo la delegada Joji Carino, aborigen de Filipinas, donde las áreas protegidas cubren cinco por ciento de la tierra y la minería 40 por ciento.

* La autora es colaboradora de Tierramérica


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Enlaces Externos

UICN

Comisión Mundial de Áreas protegidas

PNUMA

Fauna y Flora

BirdLife International

The Nature Conservancy

ICMM

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