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Temporada de caza
Treinta y seis ballenas muertas es el saldo
de la temporada de caza de Islandia que finalizó la primera
semana de octubre, de acuerdo al Fondo
Internacional para el Bienestar Animal (IFAW).
Al reiniciar las capturas luego de una moratoria de 14 años,
este país europeo propinó un golpe bajo a los esfuerzos
conservacionistas de cetáceos y posiblemente a su propia
economía.
A pesar de su reciente re-adhesión en
2002 a la Comisión Ballenera
Internacional (IWC), creada en 1946 para regular el desarrollo
de la industria ballenera, Islandia decidió retomar la caza
de ballenas Rorcual
Aliblanco en agosto de 2003.
El país hizo uso así de una excepción
de la comisión que permite la caza de ciertas especies de
cetáceos con fines científicos, método criticado
por ambientalistas.
El reinicio de la caza puede ser contraproducente
para Islandia, donde está en auge la observación
de ballenas. Según el IFAW, 40 por ciento de quienes
visitan Islandia participa de observaciones de ballenas, sector
turístico de mayor crecimiento, que se estima genera alrededor
de 8 millones de dólares al año.
Fue en el siglo XI con los vascos, que inició
la caza comercial
de ballenas, sin embargo durante el siglo XX se incorporaron
métodos más tecnificados de caza que empezaron a diezmar
a las poblaciones de cetáceos. El IFAW estima que Noruega
y Japón
cazan más de mil 300 ballenas al año.
Actualmente se cuenta con cuotas de caza por especie de ballenas
y por hábitat, estableciéndose los llamados santuarios,
áreas de refugio donde usualmente los cetáceos se
alimentan o se reproducen.
Aparte de la caza comercial existe la caza
de parte de comunidades aborígenes. Se reconoce el rol
del uso de subproductos de ballenas, como carne y aceite, en tradiciones
y lazos comunales. Sin embargo, estas cuotas se otorgan siempre
que los pueblos consuman localmente los productos y demuestren que
dependen de ellos para su subsistencia.
Si bien la caza comercial se ha convertido en un peligro para la
supervivencia de cetáceos, no es el único. El cambio
climático, la disminución de la capa de ozono, la
contaminación tóxica y acústica, así
como coaliciones con embarcaciones representan otras amenazas
para estos colosos del mar.
En búsqueda de soluciones, en junio
de 2003 los miembros del IWC aprobaron la llamada Iniciativa
Berlín, que busca la creación de un comité
de conservación que organice los esfuerzos de protección
de todas las especies de ballenas y delfines, grandes y pequeños.
Eventualmente, una mezcla de protección
y alternativas económicas más ventajosas que la caza
comercial podría ser la fórmula para no perder los
cantos
de amor marino de estos inteligentes y majestuosos seres.
The International Whaling Commission
IWC (Inglés)
Sociedad Española de Cetáceos
(Español)
Rorcual Aliblanco
– Características (Español)
Centre for Marine Mammals Research
LEVIATHAN Chile (Español)
Antecedentes Históricos
de la Caza Ballenera (Español)
Alternativas a la caza
de ballenas (Español)
Santuarios
de Ballenas IWC (Inglés)
Amenazas
para los Cetáceos (Español)
Iniciativa Berlín
(Español)
Canto
de Ballenas (Inglés)
Información
Ballenas (Español)
Institute for Cetacean
Resarch Japón (Inglés)
Convención
sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna
y Flora Silvestres CITES (Español)
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