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Área de Libre Comercio de las Américas |
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En medio de un tira y afloja entre
Estados Unidos y Brasil, tendrá lugar el 20 y 21 de noviembre
la VIII Reunión Ministerial del Área
de Libre Comercio de las Américas (ALCA), en la ciudad
estadounidense de Miami.
Diversos grupos sociales en el continente, entre ellos ambientalistas,
se oponen al acuerdo.
En esta sección te sugerimos varios sitios en internet con
información sobre el tema.
Treinta
y cuatro países de todo el continente americano estarán
representados en la cita, que busca allanar el camino para el libre
flujo de mercancías y servicios en la región a partir
de 2005.
Según reportes
de prensa, Estados Unidos busca un acuerdo "amplio"
que establezca reglas regionales que incluyan la protección
de los derechos de autor y marca, las inversiones y las compras
gubernamentales, además de la reducción de los aranceles
en la región.
Mientras tanto Brasil, el mayor mercado de
América Latina propone un pacto destinado principalmente
a reducir las barreras de acceso a los mercados.
Brasil acusa a Estados Unidos de reducir el
volumen de las exportaciones brasileñas mediante millonarios
subsidios a agricultores estadounidenses. El gobierno de Washington,
junto a Japón y Europa, se niega tratar este tema fuera de
las negociaciones de la Organización
Mundial de Comercio.
Eliminar progresivamente las barreras al comercio
y a la inversión en la región es el fin del ALCA,
iniciativa que nació tras la Cumbre
de las Américas de 1994. Se dejó así de
lado la tradicional política de ayuda crediticia norteamericana
hacia el Sur para reemplazarla por la idea de una zona de libre
comercio hemisférica.
Las
áreas de negociación del ALCA comprenden acceso
a mercados, inversión, servicios, compras del sector público,
solución de controversias, agricultura, derechos de propiedad
intelectual, subsidios, antidumping y derechos compensatorios y
política de competencia.
El denominado Comité Tripartito, conformado
por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID),
la Organización de Estados Americanos (OEA)
y la Comisión Económica para América Latina
y el Caribe de las Naciones Unidas (CEPAL),
presta apoyo analítico, técnico y financiero al proceso
del ALCA. Las instituciones individuales de dicho comité
también prestan asistencia técnica en temas relacionados
con el ALCA, especialmente a las economías más pequeñas
del continente.
Hay quienes miran el acuerdo comercial con
escepticismo. Un estudio
del canadiense International Development
Research Centre señala que el ALCA es considerado como
un medio para fortalecer la posición negociadora de Estados
Unidos frente a la Unión Europea y los países del
sudeste asiático.
En la visión estadounidense, menciona
el estudio, el ALCA es el único proceso de integración
regional que permite acelerar la globalización de los países
latinoamericanos dentro de un esquema donde Estados Unidos es centro
de las decisiones y el resto del hemisferio es periférico.
Según la no gubernamental Friends
of the Earth, las implicaciones de la adopción del ALCA
serían negativas para el medio ambiente. Los acuerdos en
torno a los servicios, que incluirían desde la industria
petrolera hasta la turística, dificultarían a los
gobiernos limitar las inversiones, así como regular la protección
ambiental.
El ambientalista Movimiento
Mundial por los Bosques Tropicales señala que es probable
un incremento en la presión para convertir bosques nativos
en plantaciones o áreas agrícolas si el ALCA subordina
la integridad de los ecosistemas de las Américas a los objetivos
de la liberalización del comercio y la inversión.
Grupos como el comunitario Coalición
de Trabajadores de Immokalee, con base en el estado estadounidense
de Florida, temen que se repita la experiencia del Tratado
de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que entró
en vigencia en 1994 y aglutina a Canadá, México y
Estados Unidos. Luego de ser adoptado el TLCAN, indican, el mercado
mexicano fue invadido por maíz estadounidense propiciando
el desplome de su precio y pérdidas para los pequeños
agricultores.
Sin embargo, defensores del tratado señalan
como triunfo el hecho de que la balanza comercial de México
con respecto a su vecino del Norte presenta actualmente excedentes.
En América Latina tres son los principales
procesos de integración comercial: el Mercado
Común del Sur (MERCOSUR), el Mercado
Común Centroamericano (MCC) y la Comunidad
Andina (CA). México y Chile no son miembros de ninguna
de estas organizaciones regionales.
Para fines de diciembre de 2003, el MERCOSUR
y la Comunidad Andina buscan celebrar el denominado Acuerdo
de Complementación Económica. Su finalidad es
la desgravación arancelaria y la eliminación de restricciones
que afecten el comercio a fin de lograr la expansión y diversificación
de las actividades de intercambio.
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