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Desechos electrónicos |
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Montañas
de caducos desechos electrónicos se acumulan a gran velocidad
en los rellenos sanitarios de todo el mundo. Una nueva ley del meridional
estado estadounidense de California busca combatir este fenómeno
a través de un programa de reciclaje que comenzará
en julio de este año.
En la presente sección te ofrecemos
guías de navegación en internet sobre este tema.
Pionera en su género, la nueva ley californiana
SB20
establece que el consumidor pague al momento de compra un monto
entre seis y diez dólares por cada artefacto eléctrico
que contenga metales pesados, tales como plomo, mercurio y cadmio,
entre otros.
Los productos cubiertos por esta ley son sobre
todo televisores y computadoras, con la excepción de aquellos
implementos cuya dimensión de pantalla sea menor a cuatro
pulgadas.
Una vez cumplida su vida útil, el consumidor
podrá entregarlos a centros
de reciclaje sin incurrir en gasto alguno. En la actualidad
se paga a los recicladores aproximadamente 20 dólares por
artefacto.
El cargo a pagar será ajustado en julio
2005 y luego cada dos años con el fin de asegurar que se
cubran los costos del reciclaje.
Se estima
que sólo en Estados Unidos se venden más de 22 millones
de computadoras cada año. Con el constante desarrollo tecnológico,
la mayoría de éstas se tornan obsoletas en poco menos
de dos años.
Entre las mayores
preocupaciones en torno a la disposición de desechos
electrónicos en rellenos sanitarios están los impactos
en el ambiente, debido a que sus componentes químicos contaminan
los suelos y pueden filtrarse hasta llegar a las aguas subterráneas.
Y el proceso de reciclaje no está libre
de polémica. En Estados Unidos, la organización no
gubernamental Silicon
Valley Toxics Coalition denunció que los equipos fuera
de uso de la fabricante de computadoras Dell
Computers eran reciclados en una cárcel por prisioneros
que no contaban con mínimos equipos de protección,
ni con garantías para el desarrollo de su trabajo.
Reportes
indican que una porción de los desechos electrónicos
es exportado a países en desarrollo como China, donde trabajadores
están expuestos a los metales pesados.
Expertos señalan que los países
importadores, generalmente asiáticos, pueden obtener ingresos
significativos al restaurar computadoras usadas y desarmar máquinas
obsoletas, monitores y tarjetas de circuitos para recuperar metales
como oro y cobre.
Este tipo de comercio es analizado por miembros
del Convenio de Basilea
para evitar que países desarrollados transfieran desechos
considerados peligrosos a países en desarrollo.
Se registran varios esfuerzos en el ámbito
global para atender el manejo y disposición final de los
desechos electrónicos, entre ellos los de la Unión
Europea que busca eliminar el uso de materiales tóxicos
específicos en artefactos eléctricos y prohibir su
venta en 2007.
En América Latina, Brasil cuenta con
un programa,
vigente desde mediados de 2000, en el que fabricantes e importadores
de baterías que contienen plomo, cadmio o mercurio son responsables
de la recolección, almacenaje, reutilización y reciclaje
o disposición final ambientalmente amigable.
Otros esfuerzos son los de ecoetiquetado
de computadoras, que considera desde el diseño del equipo
hasta el uso de materiales, consumo de energía y proceso
de fabricación.
Ley
“SB20” (Inglés)
Centros de reciclaje
(Inglés)
RMD Technologies
(Inglés)
Corporate
strategies for electronics recycling: A tale of two systems
(Inglés)
e-Junk
Explosion (Inglés)
Silicon Valley Toxics Coalition
(Inglés)
Dell Computers (Inglés)
Convenio de Basilea
(Español)
Ecoetiquetas
para computadoras (Inglés)
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