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Una cumbre crucial para las mujeres

Por Thoraya Ahmed Obaid *

Unas 126 mil mujeres podrían salvarse de la muerte cada año si pudiesen elegir el tamaño de sus familias y cuándo tener hijos. La salud reproductiva se discutirá en la Cumbre de Nueva York.

NUEVA YORK.– Entre el 14 y 16 de este mes se reunirán en Nueva York los líderes mundiales para discutir acerca de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y de otras cuestiones cruciales para la humanidad.

Un grupo de 265 de los mejores expertos mundiales en desarrollo estableció los objetivos y sus indicadores de progreso en problemas que van desde la mortalidad materna hasta el endeudamiento.

Todos estos objetivos están basados en cálculos realistas. Muchos de ellos se generaron en las grandes conferencias sobre cuestiones sociales que tuvieron lugar en los años 90, entre ellas la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (El Cairo, 1994).

El gran viraje que se produjo en El Cairo fue la admisión de que la demografía está estrechamente relacionada con el desarrollo. Considerando los datos recogidos en años de trabajo, quedó claro que los países más exitosos en términos de crecimiento económico, de menor pobreza, de mayor expectativa de vida y de población más saludable fueron aquellos con menor crecimiento demográfico.

También fue evidente que esto se logró no por directivas gubernamentales sino gracias a la ayuda prestada a hombres y mujeres comunes para que tomaran sus propias decisiones acerca de cuántos hijos querían tener. Al dársele una opción real, la mayoría de las mujeres tuvo familias más pequeñas que las de sus madres.

De este modo, en menos de una generación, el tamaño promedio de una familia en los países del Sudeste Asiático cayó de más de cinco integrantes a menos de tres. La misma cosa está sucediendo ahora en otros países a lo largo del mundo, desde Brasil a Bangladesh.

Los países más exitosos han invertido fuertemente en educación y se aseguran de que todas las niñas, así como los niños, vayan a la escuela. Es que la alfabetización capacita para una vida mejor.

La simple capacidad de llenar un formulario o leer determinadas instrucciones de uso abre un nuevo mundo para las mujeres. Una mayor educación les proporciona la posibilidad de construir sus vidas de acuerdo con sus propios designios y no por decisiones ajenas.

La mayor causa de enfermedad entre las mujeres pobres es la maternidad: la preñez, el nacimiento de los niños y el período inmediatamente posterior al parto son los momentos más peligrosos en la vida de una mujer pobre. Por ejemplo, una madre en Tanzania que está por dar a luz suele despedirse de sus hijos con una frase como ésta: “Voy a emprender un viaje y quizás no retorne.”

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los problemas de la salud reproductiva constituyen un tercio de las enfermedades entre las mujeres de entre 15 y 44 años en todo el mundo. Pero en África la cifra llega a dos tercios.

Más de medio millón de mujeres muere cada año a causa de problemas relacionados con el embarazo. Casi todas ellas son de países con bajos ingresos. Muchas de ellas no querían quedar embarazadas pero carecían de los conocimientos o de los medios para evitar la preñez. Bastaría con proporcionar a esas mujeres los medios para elegir el tamaño de sus familias y cuándo tener hijos para salvar la vida de 126 mil mujeres cada año.

Asimismo, se podría mantener en buena salud a familias que, de otro modo, se desintegrarían. Un niño cuya madre muere en el parto o en el posparto es más probable que también muera.

Para fortalecer los Objetivos de Desarrollo del Milenio, se ha recomendado una nueva meta, la de conseguir el acceso universal a la salud reproductiva para 2015 mediante el sistema de cuidado primario de la salud.

La propuesta tiene un fuerte respaldo de parte de los estados de la Organización de las Naciones Unidas, tanto los ricos como los pobres. Esencialmente, la salud reproductiva es una cuestión de vida o muerte para las mujeres pobres y lograrla depende mucho de las decisiones políticas de los dirigentes de las naciones.

En la Cumbre Mundial de Nueva York, los líderes políticos tendrán una oportunidad sin precedentes para cambiar la vida de millones de mujeres, para poner fin a la pobreza, no sólo durante la duración de sus vidas, sino también en los próximos años. En este septiembre las mujeres del mundo sabrán si su bienestar es una prioridad o no.

* Subsecretaria General de las Naciones Unidas y Directora Ejecutiva del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). Derechos reservados IPS.




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Enlaces Externos

Objetivos de desarrollo de la ONU para el milenio

Cumbre Mundial 2005

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