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Más compromisos por el agua |
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Por Humberto Márquez*
Nuevos programas para dotar de agua segura adoptan los ministros de Ambiente de América Latina. Unos 100 millones de personas no tienen acceso a servicios de saneamiento en la región.
CARACAS.- La furia y cantidad de tormentas y lluvias que asolaron el Caribe y Mesoamérica, y sequías sin precedentes en Cuba y en Brasil devolvieron este año a la agenda latinoamericana el manejo de los recursos hídricos y empujaron compromisos en el XV foro regional de ministros del Ambiente, que finalizó el 4 de noviembre en la capital de Venezuela.
La región "asume un compromiso cada vez más duro para respaldar sus planes de manejo de cuencas y programas para que sus habitantes tengan agua potable y saneamiento ambiental”, dijo a Tierramérica el responsable de instrumentación de políticas en el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), Tim Kasten.
Los 33 gobiernos latinoamericanos y caribeños respaldaron en el Plan de Acción 2006-2007 medio centenar de proyectos y programas que elevarán la capacidad de la región para proveer a sus habitantes de agua potable, tratamiento de aguas servidas, manejo de cuencas y de áreas marino-costeras, y para asumir el delicado asunto de la ordenación del territorio.
Estos compromisos “se verán en el Foro Mundial del Agua que se realizará en ciudad de México", dijo Kasten. La cita, programada para marzo de 2006, reunirá a especialistas y funcionarios de todo el mundo con el lema “Acciones locales para un reto global”.
"Lluvias y deslaves causados por los huracanes han castigado cuencas con áreas que nunca debieron ser pobladas, o al menos no en la medida en que lo están. En todo el Caribe, la gente vive principalmente en las costas y su exposición a desastres es mayor", comentó a Tierramérica Nelson Andrade, coordinador del programa del Caribe en el Pnuma.
La región tiene un tercio de los recursos hídricos del planeta, pero existen problemas serios en su distribución: en Venezuela, por ejemplo, 80 por ciento de la población vive donde se encuentra apenas cinco por ciento del agua dulce.
Entretanto en los pequeños estados insulares, el recurso disminuye.
Una meta de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, celebrada en 2002 en Johannesburgo, establece reducir a la mitad la proporción de la población sin acceso al agua potable y servicios básicos de saneamiento antes de 2015.
Bajo ese umbral están en la región unos 100 millones de personas, 20 por ciento de la población. Y los planes de gestión deben considerar además que para 2015 habrá 120 millones de nuevos habitantes en las ciudades latinoamericanas.
Los ministros acordaron insistir, en el Foro Mundial de México, en estrategias que consideren el agua como insumo esencial de la vida y la salud humana, de la sustentabilidad del ambiente y del desarrollo económico y social, lo que debe conducir a una gestión integrada del recurso, desde altas instancias de gobierno hasta comunidades locales.
Se busca sembrar la noción de los servicios sociales y económicos que prestan los recursos naturales, recordó Ricardo Sánchez, director regional del Pnuma. "Si usted elimina un manglar costero para abrir espacio a una (producción) camaronera, obtendrá en cada cosecha 400 o 500 dólares por hectárea, pero luego, si viene un huracán y ya no tiene manglar para protegerse, la pérdida económica puede ser muchísimo mayor", ejemplificó.
"La evaluación de los ecosistemas muestra que aumenta la calidad de vida inmediata con la intervención humana, pero se compromete el acceso al agua", advirtió Fernando Casas, del colombiano y no gubernamental Instituto Humboldt. "El uso de los recursos naturales no necesariamente implica reducir pobreza, aunque es una palanca estratégica para reducirla", remarcó.
Junto a esa premisa "está la de la cooperación Sur-Sur, porque muchas de las tecnologías que emplean los países en desarrollo para el manejo de los recursos naturales vienen del Norte industrializado y suelen ser más costosas, por lo que el Foro de México es una oportunidad para el intercambio", apuntó Kasten.
Para el delegado venezolano Alejandro Hitcher otra noción importante tiene que ver con una cultura de la paz. "Hemos introducido una nueva noción en esta cita de Caracas, y es que los latinoamericanos consideramos al agua como una herramienta para la paz entre los pueblos, para anteponerla al discurso en boga de que las guerras del futuro serán por el agua", dijo.
La XV Reunión del Foro de Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe, celebrada el cuatro y cinco de este mes en Caracas, discutió además sobre energías renovables, el manejo de químicos, la importancia del ecoturismo y la gestión ambiental compartida entre gobiernos y ciudadanos.
* El autor es corresponsal de IPS.
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