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Goles verdes en arcos del Mundial |
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Por Julio Godoy*
La
Copa de Fútbol de Alemania quiere dejar un legado ecológico. Pero
sólo uno de los 12 estadios cumple con todos los estándares ambientales,
según activistas.
BERLÍN, 5 Jun (Tierramérica).- Con el programa
Green Goal, los organizadores de la Copa Mundial de Fútbol 2006
intentan reducir el impacto ambiental de la justa deportiva que
congregará desde el nueve de este mes a más de tres millones de
espectadores en Alemania. Pero grupos ecologistas consideran que
las medidas se quedarán cortas.
Ahorro de agua, reciclaje de basura y reducción de emisiones contaminantes
a la atmósfera, a través del uso de transporte público y fuentes
limpias de energía, son algunas metas de Green Goal (Gol u Objetivo
Verde), implementado por la Federación Internacional de Fútbol Asociación
(FIFA), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
(Pnuma) y el gobierno alemán.
En los 12 estadios donde 32 equipos del mundo medirán fuerzas en
al arte del balón se usarán tanques de recuperación del agua de
lluvia para alimentar las instalaciones sanitarias. En algunos casos,
los urinarios para hombres se limpian automáticamente sin emplear
agua.
Con el fin de reducir el uso del automóvil, las entradas a los 64
encuentros valen también para los servicios públicos de transporte
durante 24 horas. Y en algunos estadios, como el Fritz-Walter, en
la sudoccidental ciudad de Kaiserslautern, la electricidad se obtiene
de células solares, igual que en estaciones de tren y otros lugares
públicos.
En total, la generación de energía solar para el Mundial corresponde
a unos dos mil 500 kilovatios en las horas pico. En las olimpiadas
de Sydney (Australia) en 2000, la capacidad instalada equivalente
fue de apenas mil kilovatios.
En las ciudades que albergan a los 12 estadios, indicaciones en
numerosos idiomas sugieren a los visitantes cómo reducir la basura.
Por ejemplo, en vez de botellas o latas desechables, las bebidas
vendrán en recipientes reciclables.
Con Green Goal, el Mundial 2006 será el segundo acontecimiento deportivo
global en aplicar criterios de protección ambiental; el primero
fue Sydney. Pese a estos esfuerzos, Green Goal no compensa toda
la contaminación derivada del Mundial.
Según el alemán Instituto de Ecología Aplicada, que concibió el
programa, sólo los vuelos y trayectos locales de los 3,2 millones
de turistas que visitarán Alemania durante el Mundial representan
unas 100 mil toneladas de dióxido de carbono (principal gas de efecto
invernadero, responsable del recalentamiento planetario).
Para neutralizar estas emisiones, Alemania invirtió unos mil 500
millones de dólares en proyectos de protección ambiental en África
y Asia. Por ejemplo, en el marco del Green Goal financió instalaciones
en India, que producen biogás a partir de estiércol de vaca fermentado,
para suplantar el uso de combustibles fósiles en cocinas comunales.
Sin embargo, el programa no satisfizo a todos los ambientalistas
alemanes, quienes incluso han criticado a la firma Nici de usar
un químico peligroso en la fabricación de la mascota del Mundial,
Goleo, un león vestido de futbolista. La empresa desmintió la denuncia
realizada estos días por el grupo alemán Okotest, que examina la
seguridad de productos de consumo.
"Creer que los efectos ambientales destructivos de un torneo mundial
pueden ser 100 por ciento compensados es una ilusión", dijo a Tierramérica
Rüdiger Rosenthal, de la Federación para la Protección de la Naturaleza
y el Ambiente (BUND, son sus siglas en alemán)..
Rosenthal destaca que el balance oficial ambiental del Mundial 2006
subvalora las emisiones de dióxido de carbono provocadas por los
vuelos comerciales extraordinarios que transportan a equipos nacionales,
huéspedes de honor y turistas. En vez de las 100 mil toneladas de
ese gas estimadas oficialmente, los ambientalistas calculan que
los transportes asociados con el Mundial emitirán unas 250 mil toneladas.
Las cuentas oficiales de protección ambiental tampoco incluyen los
costes suplementarios derivados de las transmisiones internacionales
de televisión, ni, en general, el consumo adicional de electricidad
asociado con el Mundial, dijo Rosenthal.
En su número más reciente, la revista alemana Neue Energie afirma
que sólo uno de los 12 estadios --el Frankenstadion, en la central
ciudad de Nuremberg-- satisface todos los criterios de respeto ambiental.
Y también elogia los esfuerzos hechos en Dortmund, Hamburgo y Stuttgart.
Los otros ocho estadios, señala, muestran un balance ecológico negativo.
En general, afirma, "Green Goal sólo compensará la mitad de las
emisiones suplementarias de dióxido de carbono durante el Mundial".
Pero "un balance honesto de Green Goal solamente puede realizarse
después" del campeonato, dijo a Tierramérica Christian Hochfeld,
vicedirector del Instituto de Ecología Aplicada.
Durante el acontecimiento deportivo, "Alemania importará energía
de Suiza, generada en centrales hidroeléctricas, que no contaminan
el ambiente", dijo Hochfeld. "Por lo menos, Green Goal intenta reconciliar
el evento con la protección ambiental".
Hochfeld también enfatizó que los esfuerzos para reducir el consumo
energético durante el torneo de fútbol incluyen recuperar calor
de las instalaciones de aeración de todos los estadios y usar calderas
de gas altamente eficientes y sin emisiones, así como lámparas de
bajo consumo.
Para el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, los beneficios del
programa son indudables. "La contribución del Mundial a la protección
ambiental y de la naturaleza en Alemania será duradera, permitiendo
a los juegos de la Bundesliga (liga federal alemana de fútbol) reducir
sustancialmente la contaminación", dijo Blatter en una conferencia
de prensa.
* Corresponsal de IPS.
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