 |
|
|
La sanación llega a caballo |
|
Por Darío Montero *
Tierramérica
visitó una hacienda en las afueras de la capital uruguaya, donde
personas que sufren problemas emocionales, adicciones, autismo o
síndrome de Down se benefician de la equinoterapia.
MONTEVIDEO, 12 Jun (Tierramérica).- Decidida
y rápidamente, Matilde, una niña de 12 años con síndrome de Down
e hiperactiva, entra en comunión con un caballo en el establecimiento
rural de equinoterapia del fisiatra uruguayo Néstor Nieves
La interacción con el animal actúa como un estimulador múltiple
para Matilde. Quien la guía es un especialista en sicomotricidad,
uno de los siete hijos de Nieves y de su esposa, la educadora Ana
María Reyes, que llevan a cabo esta experiencia en una hacienda
alquilada a escasos 30 minutos de automóvil del bullicioso centro
de Montevideo.
La equinoterapia “se basa en el aprovechamiento de las cualidades
naturales del caballo para buscar la rehabilitación integral del
individuo, concebido como un ser sicosocial portador de una o múltiples
discapacidades, que integra armónicamente salud, educación y equitación",
señala un folleto escrito por el ya fallecido Carlos Barboza, médico
y compañero iniciador de la aventura de Nieves en la no gubernamental
Asociación Nacional de Rehabilitación Ecuestre (ANRE).
"Son muy pocas las patologías que no se benefician del juego con
el caballo. La relación con este animal genera vínculos con el equipo
multidisciplinario, actúa como estimulador múltiple, en el área
motora con su movimiento tridimensional y repetitivo", indicó Barboza
en su escrito.
Néstor Nieves explica a Tierramérica los avances logrados con la
equinoterapia en personas con las más disímiles patologías físicas,
psíquicas o sociales, mientras recibe a sus primeros pacientes en
una mañana de domingo bañada por un acogedor sol otoñal.
El paseo a caballo puede llegar a una hora en promedio, invadiendo
incluso la vecina huerta orgánica, e incluye otros acercamientos
al animal, como el cepillado y la preparación de la montura.
"Trabajamos sobre tres ejes temáticos: la educación, la salud y
la emergencia social", detalla Nieves, mientras su esposa comienza
su paciente tarea con Matilde.
También la madre y el hermanito menor de la niña se integran al
trabajo y al entorno, descargan tensiones y participan en sus progresos
evidentes.
"Se supone que un individuo, al paso de su caballo, hace como mil
800 ajustes tónicos, a la vez que genera estímulos psicológicos
", describe el especialista.
La tarea es multidisciplinaria e involucra a médicos, fisiatras,
educadores, sicólogos, terapeutas ocupacionales y pediatras.
Los pacientes son personas con amputaciones, distrofia muscular,
lesiones medulares, ceguera, sordera, autismo, síndrome de Down,
trastornos emocionales, adicciones, retardo mental y una docena
más de patologías.
A ello se suman jóvenes expulsados del sistema educativo o laboral
como consecuencia de la profunda crisis económica que atraviesa
el país, como remarca Nieves, quien se considera en constante aprendizaje.
Para eso mantiene estrechos vínculos con experiencias de terapias
integracionales de larga data en Cuba y de equinoterapia de Brasil,
Francia y España, entre otros países, además de intercambios con
chilenos, peruanos y mexicanos.
Los orígenes de la equinoterapia son ancestrales, pero hace unos
70 años fue retomada de modo sistemático en el norte de Europa,
mientras que los pioneros en América son los brasileños, que hoy
ya cuentan con unos 200 centros.
Nieves confía en que un congreso mundial en agosto en Brasil ayude
a desarrollar el sistema con un enfoque social en el país y en la
región.
Este médico paradójicamente se inició en la equinoterapia en medio
de un apiñado complejo habitacional que reúne a unas 70 mil personas
en un populoso barrio de Montevideo.
"Ese ámbito no era adecuado y por eso hace seis años nos mudamos
al campo", explica y asegura su establecimiento "tiene cosas mágicas".
Como afirma a dúo con su esposa, el trabajo con los caballos le
cambió la vida a toda la familia. "Nos abrió el mundo de la terapia
ocupacional", por ejemplo.
El objetivo final de la experiencia de la terapia con caballos es
pasar de un sistema de salud asistencialista, imperante en Uruguay
y en casi toda América Latina, a uno integrador, incluyente y socializante.
"Es en definitiva la búsqueda del cambio de ese modelo para incorporar
la rehabilitación", dejada de lado porque implica la reinserción
social, sólo posible otorgando a la persona oportunidades laborales
o escolares en el caso de los más jóvenes, apunta Nieves.
La meta es esparcir por el país escuelas agrarias que incluyan a
discapacitados, jóvenes desocupados y desertores de la enseñanza
secundaria, un proyecto presentado al gobierno del presidente Tabaré
Vázquez apenas asumió (en marzo de 2005) y que está a punto de concretarse.
Se trata de aprovechar unas 300 escuelas rurales inactivas y otras
700 poco utilizadas para desarrollar las granjas educativas. "Es
la hora de unir los centros de todo el país", destaca.
El punto de partida fue la alianza entre ANRE y la Asociación Cubana
de Protección Animal, una organización no gubernamental que funciona
con el visto bueno del Ministerio de la Cooperación Extranjera.
Ahora es la etapa para el convenio de país a país, en el que ya
se trabaja.
* Subeditor regional para América Latina
y El Caribe de IPS.
|