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En busca de la vacuna pre-pandémica |
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Por Stephen Leahy*
Científicos
trabajan contrarreloj alrededor del globo en la creación de vacunas
que podrían aumentar la respuesta inmunológica de los humanos ante
una potencial pandemia.
TORONTO, 26 jun (Tierramérica).- Más de diecisiete
países desarrollan a marchas forzadas experimentos para prevenir
la influenza aviar, que hasta ahora ha matado a 120 personas. La
fabricación rápida de vacunas efectivas y baratas no impedirá una
pandemia, pero sí podría reducir su impacto.
En unos 28 experimentos clínicos diferentes, se están probando varias
formas del virus H5N1 de la gripe aviar para crear vacunas pre-pandémicas,
que podrían ayudar en estos momentos cuando aún no ha tenido lugar
la temida mutación hacia una cepa de fácil transmisión en humanos.
"Un virus desconocido (mutado) podría aparecer en cualquier momento,
y algunos de estos esfuerzos (contra la gripe del pollo) ayudarán",
dijo a Tierramérica John Treanor, experto en virus de la Escuela
de Medicina de la Universidad de Rochester.
Nuevas cepas del H5N1 se volvieron altamente infecciosas en los
últimos meses entre aves domésticas y salvajes, pero no en humanos.
Sin embargo, aproximadamente 120 personas murieron a causa de ese
virus desde 2003.
El H5N1 evoluciona rápidamente, haciendo muy difícil predecir si
habrá o no una pandemia, señaló Treanor.
Pero si la hay, los modelos informáticos sugieren que en tres meses
un virus pandémico podría llegar a todos los continentes, y en 69
meses a todos los países. Podría matar a tanta gente como la pandemia
de gripe española de 1918 y 1919, donde fallecieron más de 50 millones
de personas, explicó.
Una vez identificado el virus mutado, el desarrollo de una vacuna
eficaz podría tomar unos seis meses. Las vacunas requieren que parte
de la cepa del virus real sea inyectado en nuestros cuerpos para
permitirle al sistema inmunológico construir una defensa contra
el virus en pleno funcionamiento.
"La producción no puede comenzar antes que surja una cepa pandémica
de la gripe aviar", explicó a Tierramérica Klaus Stöhr, director
del programa global contra la gripe de la Organización Mundial de
la Salud (OMS).
Por eso los esfuerzos de crear vacunas pre-pandémicas no se pueden
soslayar. Hace dos semanas se registró un esperanzador anuncio:
la evidencia de que hurones inmunizados con una vacuna basada en
una variante del H5N1 aislada en Hong Kong en 2003 los protegía
contra una cepa más nueva.
“Las vacunas pre-pandémicas pueden estimular una mejor respuesta
inmunológica de lo que se creía, y ameritan ser almacenadas como
vacunas pandémicas iniciales”, dijeron los investigadores encargados
del experimento con hurones del Hospital St. Jude de Investigaciones
Infantiles, en Memphis, y la Universidad de Tennessee.
Pruebas de otras vacunas contra el H5N1 en humanos están en curso
en otras partes, incluyendo tres experimentos en fase final llevados
a cabo actualmente por GlaxoSmithKline, con cinco mil personas de
Francia, Alemania, Holanda, Rusia, España y Suecia.
Este año, la farmacéutica australiana CSL Limited también está estudiando
la seguridad y efectividad de su nueva vacuna en humanos.
Y el laboratorio francés Sanofi Pasteur informó en mayo que su vacuna
producía una buena respuesta inmunológica en dos tercios de los
voluntarios y que se necesita más investigación. Entre los desafíos
está reducir la cantidad de inoculaciones necesarias para conferir
inmunidad, a fin de que el fármaco esté disponible para más personas.
La manufactura mundial de vacunas estuvo en declive durante varios
años, sobre todo porque era poco redituable suministrarlas para
enfermedades infantiles comunes.
En cambio, las farmacéuticas se centraron en medicaciones para poblaciones
envejecidas de países en desarrollo. Incluso vacunas para la gripe
estacional fueron escasas en Estados Unidos por la baja capacidad
de manufactura.
Actualmente, el resultado combinado de los fabricantes mundiales
de la vacuna contra la gripe es de alrededor de 900 millones de
dosis de 15 miligramos de antígeno.
La vacuna de Sanofi Pasteur contra el H5N1 requiere dos dosis de
30 miligramos, e incluso si fuera totalmente efectiva sólo 225 millones
podrían, teóricamente, ser protegidos.
Para contrarrestar esta escasez, varios países y empresas están
haciendo nuevas inversiones. En mayo, el gobierno de Estados Unidos
otorgó cinco contratos por más de mil millones de dólares para desarrollar
tecnologías basadas en células con el fin de elaborar vacunas contra
la gripe.
Tradicionalmente, las vacunas se hacen inyectando el virus en huevos
de pollo, dentro de cuyos embriones se replican. El método es lento,
requiere espacio y uno o dos huevos por dosis, lo que constituye
un problema si la influenza aviar diezma a las poblaciones avícolas.
Producir vacunas contra la gripe en cultivos de células, como se
hizo con la poliomielitis, la hepatitis A y la varicela, será más
rápido y flexible. Y los gigantes farmacéuticos aprovechan esta
nueva oportunidad, comprando y construyendo instalaciones para manufacturarlas.
Pero pocas de estas fábricas están fuera del mundo desarrollado.
Brasil anunció el mes pasado que invertirá 13,6 millones de dólares
para edificar una nueva planta dedicada a la elaboración de vacunas
contra la gripe común. Su apertura está prevista para 2007 y será
"de clase mundial, la primera en un país en desarrollo", dijo Jarbas
Barbosa da Silva Jr., subsecretario de controles sanitarios del
Ministerio de Salud de Brasil.
Además, este mes una "unidad piloto" comenzará a producir una vacuna
contra la influenza aviar basada en el H5N1, informó Da Silva en
una declaración escrita.
Incluso si la temida pandemia de gripe del pollo no se materializa,
los miles de millones de dólares invertidos en investigaciones y
manufactura no serán gastados en vano, aseguró Treanor.
* Colaborador de Tierramérica.
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