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Ambientalistas reprueban a candidatos presidenciales |
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Por Diego Cevallos*
Vagas
y contradictorias son las ofertas verdes de los aspirantes a ganar
la presidencia de México el 2 de julio, según activistas. Si se
bajan los precios del gas y la gasolina se dispararán el consumo
y las emisiones contaminantes, advierten.
MÉXICO, 26 jun (Tierramérica).- Peligrosas,
poco estructuradas, generales y hasta contradictorias son la mayoría
de las propuestas de los tres principales candidatos a la presidencia
de México en materia ambiental, señalan activistas y académicos.
Los observadores esperaban que los candidatos presentaran propuestas
viables y verificables para enfrentar la emergencia, que según entienden,
enfrenta el país en materia de destrucción ambiental. Pero no las
encuentran.
“La preocupación ya no es quién realmente vaya a ganar, sino que
en los próximos seis años (que durará la gestión del nuevo mandatario)
tendremos una agenda ambiental totalmente retrógrada”, dijo a Tierramérica
José Juan González Márquez, coordinador del doctorado de derecho
Ambiental en la Universidad Autónoma Metropolitana.
Según cifras oficiales, la actual destrucción y degradación de los
ecosistemas locales equivale a una pérdida anual de 10 por ciento
del producto interno bruto del país.
México ocupa el quinto lugar mundial como destructor de sus bosques
con la pérdida de unas 600 mil hectáreas anuales. Además, la mayoría
los suelos agrícolas del país presenta algún grado de erosión, y
una tercera parte de la población vive en zonas donde la calidad
del aire no es adecuada.
Las encuestas de preferencias de los votantes indican que los postulantes
con mayores chances de ganar en las elecciones del 2 de julio, y
asumir la Presidencia en diciembre, son Felipe Calderón, del gobernante
y conservador Partido Acción Nacional (PAN), y Andrés López Obrador,
del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD).
En tercer lugar y bastante alejado se ubica Roberto Madrazo del
Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó México de
1929 hasta 2000, y aún más atrás Patricia Mercado de Alternativa
y Roberto Campa de Nueva Alianza.
El Centro de Estudios Espinosa Yglesias, que sometió las ofertas
de los aspirantes a suceder a Vicente Fox a un riguroso análisis
de parte de académicos en rubros de diseño, viabilidad e implementación,
valoró con bajas calificaciones las referentes al sector ambiental.
Las de López Obrador fueron reprobadas con un promedio de 1,1 sobre
cuatro, que es el número fijado como máximo y que corresponde a
“muy bien” en contraposición a cero “muy mal”. Las ofertas de Calderón
fueron calificadas con un promedio de 1,8 y las de Madrazo con 1,9.
Como sucede en otros países en tiempos electorales, el tema ambiental
no tuvo mayor importancia en la campaña mexicana. No obstante, en
abril, en el primero de los dos debates televisados, los candidatos
hablaron el agua, los bosques y el desarrollo sostenible.
González Márquez recriminó a Calderón, López Obrador y Madrazo por
haber ofrecido, “de una manera totalmente irresponsable y con malicia
política”, reducir los precios del gas y la gasolina. A su juicio,
“eso sólo estimulará el consumo y provocará mayores emisiones de
gases” que generan el llamado efecto invernadero.
“Es una propuesta ambientalmente destructiva”, sostuvo el académico,
quien además es presidente del no gubernamental Instituto Mexicano
de Investigaciones en Derecho Ambiental.
El director del grupo ambiental Greenpeace en México, Alejandro
Calvillo, también se declaró decepcionado por las ofertas de los
candidatos. “No van al fondo, son muy generales y algunas francamente
preocupantes”, señaló a Tierramérica.
Llamó la atención a este activista que los candidatos no tengan
una propuesta clara para enfrentar la impunidad en materia ambiental.
Ninguno se comprometió a dar independencia a la estatal Procuraduría
Federal de Protección al Ambiente, una demanda constante de las
comunidades y de organizaciones no gubernamentales.
A Calvillo le preocupa también que ni Calderón ni Madrazo vinculen
la política agrícola con la política ambiental y que ninguno de
los candidatos haya hablado de los organismos transgénicos y de
bioprospección.
Dos propuestas de López Obrador alarman en particular a Greenpeace:
el impulso de la energía nuclear y la quema petrolíferos de bajo
costo en lugar del gas para producir electricidad, lo que según
el activista “representará una agresión a la salud de los mexicanos”,
por los tóxicos que emanan de esos combustibles.
Los activistas reclaman además “la cerrazón absoluta” del candidato
del PRD para permitir la inversión extranjera en el desarrollo de
la energía renovable como la eólica, solar y otras. Para López Obrador,
la generación de electricidad sólo puede estar en manos del Estado.
Según Calvillo, el candidato Madrazo no tiene propuestas destacables,
mientras que Calderón sí, “aunque muchas son demasiado generales
y hasta contradictorias”. Pero la credibilidad del postulante oficialista
cojea, pues su partido en el gobierno, el PAN, “ha sido un fracaso
en materia ambiental y no cumplió con las expectativas”, señaló.
Casi ningún activista aplaude la gestión de Fox en materia de protección
del medio ambiente.
Durante la actual administración, iniciada en diciembre de 2000,
hubo tres secretarios (ministros) de Medio Ambiente que a juicio
de los observadores no cumplieron con las expectativas.
Para la portavoz del Centro Mexicano de Derecho Ambiental, Claudia
Suárez, las ofertas hechas por los candidatos tuvieron “muy poco
contenido”. Hablaron del agua, de los bosques, de la energía, pero
sin aterrizar en ninguna propuesta concreta, opinó.
“Faltó sustancia y eso nos decepcionó”, dijo Suárez a Tierramérica.
Esta activista, Calvillo y González Márquez coincidieron en que
el futuro ambiental entrará a terrenos de incertidumbre luego de
las elecciones, debido a que las instituciones ambientales son aún
débiles y estarán a merced de la voluntad y capacidad del nuevo
gobierno.
* Corresponsal de IPS.
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