 |
|
|
Biodiesel para todos los gustos |
|
Por Mario Osava*
Brasil
diversifica la materia prima de combustibles limpios. El café de
desecho es una prometedora opción.
RIO DE JANEIRO, 3 jul (Tierramérica).- La producción
de biodiesel a partir del café de mala calidad, la grasa extraída
del desagüe urbano o el cebo del ganado vacuno es una iniciativa
pionera en Brasil, donde se intenta diversificar las materias primas
del combustible limpio, cuyo consumo va al alza.
La adición voluntaria de dos por ciento del biocombustible en el
diesel petrolero (B-2), vigente en Brasil, demanda actualmente unos
800 millones de litros anuales. Esa mezcla será obligatoria a partir
de 2008 y subirá a cinco por ciento en 2013, incrementando el consumo
a dos mil 500 millones de litros al año.
Los granos de café de menor calidad, que representan cerca de 20
por ciento de la cosecha nacional, son una alternativa como materia
prima para el biodiesel.
La idea de aprovechar los granos defectuosos, retirándolos del mercado
cafetero, tiene como “primer objetivo mejorar la calidad del café
brasileño exportado y consumido internamente”, explicó a Tierramérica
Almir José da Silva Filho, presidente del Sindicato de la Industria
de Café del estado de Minas Gerais (Sindicafé-MG).
La viabilidad técnica del proyecto está ya comprobada en laboratorio,
informó Leandro Soares de Oliveira, de la Universidad Federal de
Minas Gerais (UFMG), que desarrolla el experimento en convenio con
el Sindicafé.
Falta ampliar las pruebas a escala comercial, con los equipos industriales
ya existentes en el mercado, fase que debe concluir el próximo año,
explicó.
Es necesario también dar viabilidad económica al proyecto, ya que
el café que debería ser descartado aún se vende a un precio superior
al del biodiesel, admitió Silva.
El sector público brasileño, la industria de café soluble y algunos
países importadores son grandes consumidores de granos de menor
calidad.
La finalidad energética del biodiesel producido a partir del café
ayudaría a regular el mercado en beneficio de todos, pero Silva
prevé polémicas antes de convencer toda la cadena de la economía
cafetera.
La producción para uso propio es una salida, porque el costo del
biodiesel de café sería inferior al precio del biocombustible adquirido
en las gasolineras y la organización de los caficultores en cooperativas
y asociaciones facilita esa alternativa, consideró por su parte
Oliveira.
Cada cien kilos de café permiten producir 12 kilos de aceite que
se convierten en 9 kilos de biodiesel. La productividad es baja
en relación a la soja y otras oleaginosas, pero se trata de materia
prima ya disponible localmente, lo que abarata el proceso, señaló.
La grasa del desagüe también está técnicamente comprobada como materia
prima de un biodiesel “de buena calidad”, según el análisis de un
laboratorio de Alemania, informó a Tierramérica Luciano Basto, investigador
de la Coordinación de Posgrado en Ingeniería (COPPE) de la Universidad
Federal de Río de Janeiro, donde se investigó esa alternativa.
El proyecto sufrió un atraso por falta de acuerdo con la empresa
local de saneamiento y sólo hace poco se instalaron los equipos
en una estación de tratamiento de desagüe en Río de Janeiro, lo
que permitirá evaluar su factibilidad económica el próximo semestre,
anunció.
El aprovechamiento de residuos urbanos es recomendable por su disponibilidad
inmediata y los beneficios ambientales. Convertir la grasa del desagüe
en combustible estimularía el saneamiento básico en el país, donde
menos de mitad de la población tiene acceso al alcantarillado e
incluso podría generar créditos de carbono.
El desagüe nacional representa teóricamente un potencial para producir
mil 500 millones de litros de biodiesel al año, pero en realidad
debería considerarse sólo 40 por ciento de ese total, que es el
que corresponde al volumen recogido en alcantarillado, estimó el
investigador.
El sebo de los vacunos es otra materia prima prometedora. En este
caso la tecnología es importada de Italia, donde ya es empleada
hace tiempo. La empresa Ponte Di Ferro está lista para empezar la
producción, pero cuestiones burocráticas la han frenado, señaló
a Tierramérica Carlos Zveibil Neto, director de la firma.
El excedente de sebo en el mercado permitiría producir un biodiesel
cerca de 10 por ciento más barato que el de soja, una ventaja considerable
en el mercado energético. Se estima que en Brasil, que consumió
23 millones de vacunos el año pasado, se podrían producir 350 millones
de litros anuales a partir del sebo.
Pero se trata de una materia prima que “muere en 24 horas”, es decir
gana tanta acidez que después de un día resulta más adecuada para
hacer jabón que biodiesel, por lo que son indispensables un transporte
rápido o plantas ubicadas cerca de los frigoríficos, explicó Zveibil
Neto.
La diversificación de materias primas para la producción de combustibles
limpios (concentrada por ahora en la soja) permitirá aprovechar
ventajas regionales, como sucede por ejemplo con el aceite de palma
en la Amazonia o con el ricino en el Nordeste.
“El mercado decidirá cuáles materias primas son viables después
de algún tiempo”, opinó Orlando Cristiano da Silva, investigador
del Centro Nacional de Referencia en Biomasa (CENBIO), vinculado
a la Universidad de Sao Paulo.
* Corresponsal de IPS.
|