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Minería de arenas negras cuesta caro |
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Por Stephen Leahy*
La
extracción de petróleo de las arenas alquitranadas de Alberta genera
emisión de gases invernadero, destrucción de bosques y humedales.
El impacto sanitario y social es el mayor tema ambiental para Canadá.
TORONTO, 24 jul (Tierramérica).- Miles de kilómetros
cuadrados de arenas y suelos alquitranados que yacen bajo los bosques
boreales de Canadá son objeto del insaciable apetito petrolero de
Estados Unidos y otros países, generando importantes impactos ambientales.
Se trata de un esfuerzo industrial de proporciones titánicas que
crece a un ritmo vertiginoso. Y el ambiente sufre a escala similar.
Extraer petróleo de arenas alquitranadas --o petroleras-- a unos
60 metros por debajo de la alfombra aparentemente infinita de abetos,
lagos y humedales en el norte de la meridional provincia de Alberta
no solamente es caro. También es altamente contaminante.
"El petróleo de arenas alquitranadas tiene mayores impactos ambientales
que cualquier otro método de producción petrolera", aseguró a Tierramérica
Dan Woynillowicz, investigador del no gubernamental Instituto Pembina,
en Calgary, Alberta.
Las arenas alquitranadas están contenidas en tres importantes áreas
por debajo de 140 mil 800 kilómetros cuadrados de Alberta nororiental.
Desde 1973 hasta la fecha, apenas dos por ciento de este total estuvo
involucrado en la producción de petróleo, según datos del gobierno
de Alberta.
Esta enorme superficie es la segunda mayor reserva probada de petróleo
del mundo, luego de Arabia Saudita, según el Departamento de Energía
de Estados Unidos. La Asociación Canadiense de Productores de Petróleo
y la anglo-holandesa Shell Oil sostienen que las reservas de Canadá
son las más grandes del mundo.
Canadá se convirtió en el mayor proveedor de petróleo de Estados
Unidos. Más de 2,1 millones de barriles de oro negro van al sur
cada día del año, suministrando alrededor de 10 por ciento del total
de petróleo y gasolina estadounidenses. La mitad de esa cantidad
procede de las arenas alquitranadas de Alberta.
Su desarrollo ya es el proyecto industrial más grande del mundo.
Y con los precios de la energía por las nubes, empresas petroleras
de todo el mundo planean invertir 110 mil millones de dólares para
expandir las operaciones, esperando triplicar la producción en los
próximos 10 a 15 años.
Más oleoductos pronto atravesarán Alberta para exportar todo ese
oro negro.
La semana pasada, una firma canadiense propuso construir una cañería
de tres mil 300 kilómetros de largo y costo de tres mil 600 millones
de dólares, con conexión en Texas, para que 400 mil barriles diarios
de crudo procedente de arenas petroleras sean refinados en gasolina
para 2011.
China propuso que una tubería de mil 160 kilómetros y dos mil 500
millones de dólares transporte petróleo desde Alberta a través de
las Montañas Rocallosas hasta la costa occidental de Canadá.
Hay ocho o nueve propuestas sobre la mesa, incluyendo oleoductos
a California, dijo Greg Stringham, vicepresidente de la Asociación
Canadiense de Productores de Petróleo.
Algunas ya comenzaron como una expansión de las cañerías hacia el
medio-oeste de Estados Unidos y a la costa occidental de Canadá,
comentó Stringham a Tierramérica.
"No hay ninguna otra parte del mundo donde se invierta tanto dinero"
en esto, afirmó Woynillowicz.
La minería a cielo abierto ha sido la principal técnica para llevar
las arenas alquitranadas a este punto. Las excavadoras hidráulicas
extraen entre 80 y 90 toneladas de rocas y arena y las vierten en
los camiones basculantes más grandes del mundo, los Caterpillar
797B, que miden 7,6 metros de longitud y pesan 623 mil 690 kilogramos
cuando están vacíos.
Muchas operaciones también tienen enormes sistemas de cintas para
transportar el material a plantas procesadoras donde el alquitrán
es literalmente evaporado de la arena con agua hirviendo.
Alrededor de 90 por ciento del alquitrán es recuperado. Tiene que
ser procesado agregándosele hidrógeno, calor extremo --hasta 500
grados-- y presión, y eliminando el nitrógeno y el azufre antes
que se convierta en lo que se conoce como crudo sintético liviano
y dulce.
"Es descartar el fondo del barril de petróleo para obtener petróleo
de las arenas alquitranadas", dijo Woynillowicz.
La minería no sólo destruye grandes áreas, sino que el proceso,
muy intensivo en materia de energía y agua, emite enormes volúmenes
de gases de efecto invernadero, responsables del calentamiento global.
También produce enormes cantidades de residuos. Casi dos toneladas
de arena deben ser excavadas y procesadas para hacer un barril o
158 litros de petróleo. Por cada mil litros de petróleo embarcados
hacia el sur, quedan atrás seis mil litros de desechos.
Syncrude, el mayor operador de arenas alquitranadas y emprendimiento
conjunto entre ocho empresas de energía estadounidenses y canadienses,
tiene 300 millones de metros cúbicos de desechos encerrados en su
sudoccidental Planta de Almacenamiento de Arena.
Aún más líquidos son almacenados en el vertedero de residuos de
la cuenca del Lago Mildred, de 22 kilómetros cuadrados.
Dado que es una zona donde abundan las aves, hay que usar balas
de salva y espantapájaros para mantenerlas alejadas, dijo Rick Schneider,
de la Sociedad Canadiense para los Parques y la Naturaleza en Edmonton,
Alberta.
Stringham señaló que las firmas petroleras trabajan en nuevas técnicas
para usar menos agua y solucionar el tema de los desechos.
Pero expertos del Consejo Nacional de Energía de Canadá dijeron
en 2004 que ese desafío es "sobrecogedor", dado que no existe una
técnica conocida.
Para 2020, apenas dos compañías producirán más de mil millones de
metros cúbicos de desechos, según el informe del Instituto Pembina
titulado "Fiebre de Arenas Petroleras", publicado en noviembre de
2005.
"Los impactos ambientales de las arenas petroleras son astronómicos";
dijo Lindsay Telfer, del Club Sierra de Canadá en Edmonton, Alberta.
Las emisiones de gases invernadero, la destrucción de bosques y
humedales y la fragmentación, contaminación del aire y el agua,
desechos tóxicos y los impactos sanitarios y sociales, todo está
en las arenas petroleras de Alberta, dijo Telfer en una entrevista.
Incluso el ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, hizo hincapié
en la importancia de estas arenas.
En una entrevista en la revista Rolling Stone en junio, Gore dijo
que usar las arenas alquitranadas de Alberta para proveer a Estados
Unidos de petróleo era "verdaderamente loco", por sus impactos ambientales.
"Este es el mayor asunto ambiental en Canadá", coincidió Telfer.
* Colaborador de Tierramérica.
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