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Dunas en batalla todoterreno |
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Por Haider Rizvi *
La
Casa Blanca insiste en permitir actividades recreativas en un frágil
ecosistema desértico en la frontera con México. Ecologistas se oponen.
NUEVA YORK, 11 sep (Tierramérica).- Pese a
fuertes objeciones de ambientalistas dispuestos a dar la batalla,
el gobierno de George W. Bush quiere permitir a los vehículos todoterreno
circular por áreas protegidas de las dunas del meridional desierto
de California.
"Este gobierno está tomando decisiones motivadas políticamente.
A ellos no les importa la ciencia, sino los intereses del grupo
de presión de la industria todoterreno ", dijo a Tierramérica Daniel
Patterson, del independiente Centro para la Diversidad Biológica.
Según el Centro, cada año hasta un millón de vehículos todoterreno
--que incluyen los especialmente diseñados para viajar por la arena,
motociclos, jeeps y camiones monstruo-- causan enormes daños a los
ecosistemas de las dunas, al aplastar a su paso plantas y animales.
El Buró de Administración de Tierras (BLM, son sus siglas en inglés)
emitió el año pasado un plan para abrir las áreas protegidas a los
vehículos todoterreno, que fue revocado esta primavera (boreal)
por un juez federal de San Francisco.
Lo más problable es que el BML insista en abrirlas, advirtió Patterson.
Actualmente, las leyes de conservación de Estados Unidos abarcan
alrededor de la mitad de las dunas de Algodones, en el desierto
de California.
Extendiéndose unos 65 kilómetros hacia el norte a lo largo de la
frontera entre Estados Unidos y México, las dunas albergan a varias
especies exóticas, incluyendo al escarabajo verde del Carab (Calosoma
schayeri),el girasol (Helianthus annuus L.) y la rarísima planta
milkvetch de Peirson (Astragulus magdelenae var. Peirsonii), endémica
de Algodones.
Por su extrema sequedad, sus variaciones de temperatura y sus arenas
cambiantes, Algodones constituye un hábitat único en el desierto,
según expertos.
Durante las lluvias, las dunas actúan como una represa natural,
creando varias reservas en el desierto.
El BLM reconoce que debe proteger las dunas de Algodones, pero indica
que pueden ser reabiertas para fines recreativos en el futuro.
"Estamos esperando una decisión basada en una opinión biológica
(que identifique si las especies están amenazadas) del Servicio
de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos", dijo a Tierramérica
Steven Razo, portavoz del BLM en California. Si eso ocurre se reabrirá
el área, afirmó.
Razo señaló que actualmente no se limita la cantidad de vehículos
todoterreno que circulan en la zona, pero si se habilitaran más
dunas para efectos recreativos el Buró podría fijar un límite y
controlar su impacto ambiental.
Los ecologistas acusaron al Servicio de evitar deliberadamente un
enfoque científico para determinar las condiciones de las especies
exóticas.
"La designación de hábitat crítico impone requisitos onerosos sobre
las agencias federales y los propietarios de tierras", dijo al Senado
Julie MacDonald, subsecretaria asistente del Servicio, en una audiencia
celebrada el mes pasado en el Senado sobre la implementación de
la Ley de Especies Amenazadas.
MacDonald dijo que el gobierno estaba comprometido con la conservación,
pero agregó que el litigio continuo por parte de organizaciones
ambientalistas estaba lisiando la capacidad del gobierno de listar
a las especies amenazadas.
Algunos ambientalistas la acusaron de ignorar a la ciencia y al
interés público. "Ella es una funcionaria del gobierno de Bush designada
políticamente que se unió al grupo que presiona a favor de los vehículos
todoterreno", dijo Patterson a Tierramérica.
Además de su rica biodiversidad, las dunas de Algodones también
son consideradas sagradas por los indios estadounidenses quenchuan,
que vivieron ahí durante miles de años y no quieren que sean usadas
con fines recreativos.
Los ambientalistas dicen que los vehículos todoterreno usan llantas
especiales que se introducen profundamente en la arena, matando
directamente a animales y destruyendo su hábitat. Así, en horas
del día, dado que 80 por ciento de la fauna desértica está bajo
tierra, las especies son aplastadas y mutiladas.
Estudios que comparan áreas utilizadas por todoterreno con las dunas
no usadas indican que los vehículos reducen drásticamente la población
de escarabajos y amenazan seriamente a muchas otras especies endémicas
que dependen de las plantas para alimentarse.
Hasta el año 2000, el negocio de los vehículos todoterreno utilizaba
85 por ciento de las 65 mil hectáreas de las dunas, pero ahora su
actividad está relegada a unas 20 mil, como resultado de una demanda
presentada por el Centro y otras organizaciones ambientales.
Algunos ambientalistas afirman que, como el grupo de presión a favor
de este medio de transporte nunca estuvo feliz con el compromiso
alcanzado con el gobierno hace seis años, continúa presionando a
las autoridades federales para abrir más dunas a propósitos recreativos.
En julio de 2004, el Centro y otras organizaciones presentaron una
petición a las autoridades federales buscando proteger a 17 especies
que habitan las dunas. Estas, según expertos, suelen exhibir una
especialización vinculada al hábitat, tal como la dependencia de
una planta particular.
Pero hasta ahora el Servicio de Pesca y Vida Silvestre reconoció
solamente cinco insectos en posible riesgo.
Los ambientalistas temen que, si estas especies no son protegidas
ahora, pronto se extingan.
"Nuestra petición representa una buena evidencia científica", afirmó
Patterson. "La Ley de Especies Amenazadas funciona. Pero este gobierno
no le da seguimiento".
Describiendo la respuesta del gobierno como "irresponsable", los
activistas opinan que no tendrán más opción que llevar a las autoridades
a juicio nuevamente.
"El gobierno de Bush creó un paradigma extraño y torpe en el que
las decisiones científicas son tomadas por políticos y los tribunales
tienen que tomar decisiones basándose en la ciencia", agregó Karen
Schambach, director de la organización independiente Empleados Públicos
por la Responsabilidad Ambiental.
* Corresponsal de IPS.
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