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Una esperanza para los cisnes |
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Por Daniela Estrada *
Activistas
saludan que santuario de cisnes contaminado entre a etapa de evaluación
internacional. Es un triunfo de la sociedad civil, sostienen.
SANTIAGO, 30 oct (Tierramérica).- La máxima
autoridad mundial en materia de humedales visitará Chile en noviembre
para evaluar los problemas que sufre el austral santuario de la
naturaleza Carlos Anwandter, cuyas aguas contaminadas con desechos
de una planta de celulosa mataron hace dos años a miles de cisnes
de cuello negro que lo habitaban.
Peter Bridgewater, secretario general de la intergubernamental Convención
sobre los Humedales, firmada en 1971 en Ramsar, Irán, estará en
el santuario para definir un plan de asesoría técnica. El funcionario
se reunirá con autoridades, investigadores locales y grupos de la
sociedad civil.
Así lo indicó a Tierramérica Catalina Bau, directora de la gubernamental
Corporación Nacional Forestal (Conaf).
La visita se producirá luego de que el gobierno chileno solicitó
incluir al santuario en el llamado Registro Montreux, que es el
listado de humedales de importancia mundial cuyos ecosistemas presentan
problemas.
La llegada de Bridgewater y el ingreso al registro son señales positivas
dada por los gobiernos de la Concertación, coalición de centroizquierda
que gobierna Chile desde 1990, señaló a Tierramérica, Eduardo Israel,
de la no gubernamental Acción por los Cisnes.
Se trata "de un triunfo de la sociedad civil", agregó, recordando
que hace dos años fue su organización la primera en pedir la postulación
al Registro Montreux.
"Esto nos permite recuperar la confianza en las autoridades. Van
a venir profesionales objetivos, sin intereses políticos o económicos.
Ya no se van a poder esconder las cosas", acotó Israel.
La privada planta Celulosa Arauco y Constitución (Celco) es acusada
de provocar un desastre ambiental en el santuario Carlos Anwandter
--llamado así en memoria de un científico y filántropo-- por vertir
sus desechos en el río Cruces, que lo alimenta.
Hasta la fecha sigue haciéndolo, pero tiene plazo hasta abril de
2007 para presentar un proyecto alternativo de eliminación de residuos.
Acción por los Cisnes denunció graves irregularidades en el funcionamiento
de la planta, que produce 685 toneladas anuales de celulosa kraft
blanqueada de pino y eucaliptus y que utiliza la tecnología ECF
(Libre de Cloro Elemental, por sus siglas en inglés).
El santuario, ubicado en la X región de Los Lagos, 840 kilómetros
al sur de Santiago, también es conocido como humedal del río Cruces,
y constituye la reserva de cisnes de cuello negro (Cygnus melancoryphus)
más numerosa del Cono Sur.
En 1981 fue declarado Humedal de Importancia Internacional por la
Convención de Ramsar.
Veinte y cinco años después, el 6 de octubre, ingresó al Registro
Montreux por presentar cambios en sus ecosistemas y requerir atención
prioritaria y asesoría.
Según la gubernamental Corporación Nacional Forestal (Conaf), en
las cuatro mil 877 hectáreas del humedal sobreviven unos 400 cisnes
de cuello negro. Hasta 2004 sumaban seis mil en promedio.
A mediados de ese año, el río Cruces se tornó amarronado, centenares
de cisnes murieron y otros miles emigraron. Ciudadanos organizados
comenzaron a denunciar públicamente la situación y el gobierno encomendó
investigaciones, que responsabilizaron a Celco.
"Evaluamos 15 o 16 hipótesis y las fuimos descartando. Finalmente
establecimos que la calidad del agua había cambiado al comparar
las etapas pre y post Celco", declaró a Tierramérica Eduardo Jaramillo,
de la Universidad Austral de Chile, quien lideró un estudio solicitado
por el gobierno.
Los cambios en la composición del agua afectaron a las algas luchecillo
(Egeria densa), principal alimento de los cisnes, que murieron por
la alta concentración de metales pesados, especialmente hierro,
en sus hígados.
"Hasta octubre de 2006 no se recuperaron ni el luchecillo ni los
cisnes del humedal. Tampoco hay huevos o nidos. Las aves llevan
dos años sin reproducirse", indicó Jaramillo.
Aunque la ciudadanía exigió el ingreso inmediato al Registro de
Montreux, el Ejecutivo optó por elaborar la "Estrategia Nacional
para la Conservación y Uso Racional de los Humedales en Chile" y
el "Plan Integral de Gestión Ambiental para el Humedal del Río Cruces",
que contempla la realización de 25 proyectos de monitoreo, restauración
y conservación del santuario.
El plan, presentado por la Conaf en agosto, todavía no se implementó.
Que venga a Chile expertos como el secretario general de la Convención
sobre los Humedales, "ayudará a contar con más instrumentos de investigación
y a que surjan nuevas ideas. La ventaja de ellos es que miran el
problema desde afuera", planteó Jaramillo.
Aunque Jaramillo y el portavoz de la no gubernamental Acción por
los Cisnes aseguran que la rehabilitación del humedal depende de
que las descargas de Celco desaparezcan completamente, la solución
definitiva parece lejana.
La fábrica consideró construir humedales artificiales y evacuar
sus desechos al mar. Pero la propuesta generó profundo rechazo entre
pescadores artesanales, quienes incluso evitaron que Celco realizara
los requeridos estudios de impacto ambiental, por temor a la contaminación.
* Colaboradora de IPS |