 |
|
|
Uso médico de marihuana divide a Italia |
|
Por Francesca Colombo*
Pacientes
con enfermedades incurables defienden un polémico proyecto para
usar la planta contra el dolor. El Parlamento tiene la última palabra.
MILÁN, 2 Dic (Tierramérica).- En Italia solamente
10 enfermos tienen autorización para usar la marihuana como terapia
contra el dolor. Pero este número puede crecer en los próximos meses,
si el parlamento aprueba un proyecto de ley para emplear esta planta
con fines medicinales.
Federico Fantoni es un médico tetrapléjico de 58 años. Hace ocho
que está en una silla de ruedas y sufre dolores en los brazos por
la contracción muscular que le causa su enfermedad. Para atenuarlos
probó todos los medicamentos posibles, incluidos los parches con
opio, pero no soportó sus efectos colaterales.
Tras informarse sobre el uso terapéutico de la marihuana (Cannabis
sativa), decidió probarla. "En cinco horas no sentí ninguna molestia",
aseguró en un testimonio para la Asociación Italiana para el Cannabis
Terapéutico.
Esta entidad integra la Asociación Internacional por el Cannabis
como Medicamento, cuyo objetivo es mejorar el marco legal en el
mundo para utilizar la marihuana y sus componentes farmacológicos
en aplicaciones terapéuticas.
En Italia el proyecto de ley para legalizar el uso médico de la
marihuana, presentado en octubre de este año por el Consejo de Ministros,
provocó reacciones encontradas entre políticos, especialistas y
ciudadanos.
Los opositores al uso de la planta dudan de sus efectos terapéuticos,
piden que la ley no sea aprobada y alertan sobre un aumento en el
consumo.
Según cifras oficiales, en Italia hay tres millones de fumadores
de marihuana, quienes pueden portar hasta sólo un gramo para consumo
personal. Debido a sus propiedades sicotrópicas y a que se considera
la puerta de entrada hacia drogas más peligrosas, el uso de la planta
está prohibido en casi todo el mundo
Pero los centros de curación alternativa y los pacientes con enfermedades
incurables defienden su utilización por sus propiedades contra el
dolor.
"Los médicos conocen poco el uso de la marihuana con fines medicinales.
Nunca se incluyó (esa planta) en la farmacología. Italia es uno
de los países más atrasados de Europa en la curación alternativa,
pero ya tenemos casos de enfermos que la descubrieron y aseguran
vivir mejor", dijo a Tierramérica Pietro Moretti, consultor de la
Asociación por los Derechos de Usuarios y Consumidores.
Los defensores de la marihuana alegan que es menos destructiva que
el alcohol o el tabaco. En Italia, el cigarrillo ocasiona 90 mil
muertes anuales y el abuso de alcohol 20 mil.
"La marihuana puede ser utilizada con fines terapéuticos; si la
ciencia da respuestas claras, estamos con ella. Pero la política
en Italia funciona con estímulos ideológicos y propogandísticos,
no con base en datos científicos. Por ejemplo la morfina es una
droga más fuerte que la marihuana y se usa en los enfermos terminales",
declaró a Tierramérica Alessandro Litta, representante de Lombardía
por el partido socialista Rosa nel Pugno.
Numerosos estudios señalan que la marihuana es eficaz para tratar
algunas patologías. En 1985, la Administración de Drogas y Alimentos
de Estados Unidos (FDA, por su siglas en inglés), aprobó el comercio
de cannabinoides sintéticos --sustancias fabricadas en laboratorios
con los componentes químicos de la marihuana-- para combatir las
náuseas provocadas por la quimioterapia.
Un informe de la British Medical Journal, revista publicada por
la Asociación Médica Británica, demostró la eficacia de la controvertida
planta para aliviar el dolor neuropático ocasionado por los espasmos
musculares en la esclerosis múltiple.
La marihuana también podría aliviar los dolores provocados en los
tratamientos del sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida),
bajar la presión arterial y dilatar los bronquios.
Giampiero Tiano es un geómetra de 27 años. A los 19, un auto lo
atropelló, pasó dos meses en coma y un año después tuvo una crisis
epiléptica. Durante 12 meses tomó medicamentos, hasta que leyó que
la marihuana servía para prevenir esas crisis. Decidió probarla
y fumó hasta ocho cigarrillos diarios. No tuvo ninguna convulsión
en cuatro años.
Pero en 1996 la policía se llevó las 11 plantas de cannabis que
tenía en su casa y lo arrestó. Dos años después lo condenaron a
18 meses de cárcel, sentencia que fue anulada en 1999 por el Tribunal
de Apelaciones. La defensa demostró que la marihuana tenía efectos
terapéuticos en casos de epilepsia.
Según médicos que han experimentado con la planta, como Antonio
Mussa, director de cirugía oncológica del hospital Le Molinette
de Turín y ex eurodiputado, ésta quita el dolor, aumenta el apetito
y da una sensación de euforia a los pacientes. "Si no puedo alargarles
la vida, al menos puedo mejorar su calidad. ¿Cómo un paciente con
seis meses de vida puede convertirse en adicto?", señaló al diario
Il Manifesto el 13 de junio.
Pero el consumo de marihuana con fines terapéuticos también tiene
otros efectos y según sus detractores, no se puede controlar la
dosis y no es mejor analgésico que la morfina.
"Si los principios activos de la marihuana sirven para disminuir
el sufrimiento de los enfermos terminales, es positiva su utilización,
pero debe ser controlada”, dijo a Tierramérica Maurizio Crestani,
farmacólogo de la Universidad de Estudios de Milán.
“No estoy de acuerdo con la liberalización indiscriminada, porque
puede desencadenar un tráfico de drogas o un mercado negro. Solamente
debe ser utilizada bajo prescripción médica y en casos específicos",
señaló.
* Colaboradora de Tierramérica.
|