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Bonaerenses se rebelan contra torres |
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Por Marcela Valente*
Vecinos
temen que el barrio Caballito colapse por la proliferación desordenada
de edificios. Unas 40 mil personas más habitarán la zona en 2008.
BUENOS AIRES, 11 Dic (Tierramérica).- Desconcertados
por la multiplicación de torres en barrios de casas bajas, vecinos
de Buenos Aires reclaman frenar la construcción descontrolada que
amenaza con hacer colapsar los servicios de agua y saneamiento,
y con dejar a la ciudad sin espacios verdes.
El epicentro de la crisis es el central barrio Caballito, donde
se construyó 15,4 por ciento del total de edificios nuevos entre
enero y agosto, pese a que ocupa sólo tres por ciento de la superficie
total de la capital. En cambio, en 14 barrios de la zona sur, que
abarcan 11 veces más superficie, apenas se destinó tres por ciento
a la construcción nueva.
"Nos quieren aplastar bajo el cemento", protestó a Tierramérica
Gustavo Desplats, líder de Proto Comuna Caballito, que agrupa a
más de 20 entidades del barrio e integra la más amplia Red Verde
Ciudadana.
El movimiento surgió en junio con una manifestación de 40 vecinos
de Caballito. Pero este mes realizan la protesta número 15, a la
que se sumaron miles de vecinos en distintos barrios.
Los vecinos convocan a hacer ruidos en distintas esquinas, a marchar
con tapabocas contra la contaminación o a colocar fajas de clausura
en torno a torres en construcción en pleno barrio residencial.
Ahora el reclamo es por el desequilibrio en el desarrollo urbano.
Los vecinos consideran que falta un plan estratégico. Argumentan
que las normas existentes son obsoletas y los inversores deciden
sin importar si se trata de una zona de casas bajas o donde la infraestructura
es inadecuada.
"Es una dinámica que rompe el tejido social, generando ghettos en
barrios con torres de lujo y expulsión de residentes de clase media
que van hacia un proceso de marginación", denunció Desplats.
Para frenar el descontrol reclaman suspender las obras y crear un
órgano gubernamental que coordine el crecimiento de todo el núcleo
urbano con participación vecinal. "Si no interviene el Estado, la
brecha de crecimiento entre barrios será cada vez mayor", alertó
Desplats.
Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, en
la ciudad de Buenos Aires viven 2,7 millones de personas. Pero si
se considera su área metropolitana, el número asciende a 12 millones.
Entre enero y octubre de este año, los pedidos de permiso de construcción
en el gobierno de la ciudad aumentaron 48 por ciento respecto de
igual periodo de 2005. Estos indicadores de crecimiento vienen en
ascenso desde la devaluación de comienzos de 2002, cuando la construcción
comenzó a ser una alternativa de inversión segura.
La legisladora comunal Beatriz Baltroc, del oficialista Frente para
la Victoria, señaló a Tierramérica que "hay un crecimiento desordenado"
y propuso una regulación más estricta de la edificación.
"Somos uno de los barrios de Buenos Aires con mayor contaminación
ambiental y sonora, e igual somos los que recibimos más inversiones
inmobiliarias", añadió Desplats. Esto se debe a su ubicación estratégica
en el centro de la ciudad.
Pero el barrio no está preparado para esa avalancha. En la ciudad
de Buenos Aires viven 15 mil personas por kilómetro cuadrado. En
Caballito son 28 mil en igual superficie, cuando la Organización
Mundial de la Salud recomienda 20 mil personas por kilómetro cuadrado.
En cuanto a espacios verdes, aunque la OMS sugiere de 12 a 15 metros
cuadrados por habitante, en Caballito hay apenas 1,3 por persona.
El barrio opera con servicios de agua y cloacas construidos en 1911
para un área de quintas donde vivían 25 mil personas. Ahora tiene
190 mil habitantes y con las nuevas torres se apresta a recibir
40 mil más antes que finalice 2008.
Son múltiples los reclamos de residentes por falta de presión del
agua o por sótanos inundados con aguas servidas.
El movimiento vecinal logró impacto en noviembre, cuando la justicia
aceptó un pedido de amparo para frenar la construcción de torres
en 16 manzanas hasta que un estudio garantice que los servicios
públicos no colapsarán.
Un decreto del gobierno de la ciudad paralizó por 90 días la entrega
de permisos de construcción en los seis barrios de crecimiento más
acelerado de la ciudad. Las constructoras pusieron el grito en el
cielo y los vecinos fueron por más.
El abogado Osvaldo Sidoli, de la Red Verde Ciudadana y responsable
del recurso que detuvo la construcción, informó a Tierramérica que
ya presentaron otro para suspender obras en otras zonas de Caballito,
uno en el barrio Villa Pueyrredón y dos en Palermo.
"No queremos que se pare la construcción (de las torres erigidas
sobre más de dos mil 500 metros cuadrados), sino que haya audiencias
públicas con vecinos, como manda la ley, y que se hagan los correspondientes
estudios de impacto ambiental", remarcó Sidoli.
“Hay constructoras que en la misma manzana levantan dos torres en
mil 250 metros cada una, para evitar cumplir con esos requisitos”,
agregó.
* Corresponsal de IPS. |